Con una patrulla destrozada acabó rondín en la Ampliación Olachea
Geraldo Quiñones Barraza y Diego de Jesús Rodríguez Núñez.
Geraldo Quiñones Barraza y Diego de Jesús Rodríguez Núñez.

Con abolladuras en la unidad oficial SP-75 y uno que otro raspón, resultaron elementos polimunicipales paceños tras ser recibidos a pedradas en la conflictiva colonia Ampliación Olachea, al filo del mediodía del domingo.

Los agentes, respondiendo a una petición de una madre que preocupada solicitó a los representantes detuvieran a su hijo Carlos Cota, más conocido en la demarcación como “El Cotita”, quien con un arma fajada al cinto y bajo los influjos de alguna droga no hizo más que incrementar la desesperación de su progenitora que ya veía llegar el momento en que el retoño de 22 años causara un estropicio de lamentables consecuencias.

Para los uniformados no fue difícil ubicar al Cotita en el cruce de Francisco King y Norte, lo que si se les complicó fue convencer al joven a acompañarlos sin oponer resistencia.

No sólo El Cotita manifestó su animadversión contra todo lo que oliera a autoridad policiaca, sus tres acompañantes hicieron lo mismo, demostrándolo con una lluvia de pétreos proyectiles que hicieron certero blanco en la carrocería y parabrisas de las unidad oficial.

Los agentes del orden no se amilanaron con la hostil respuesta y, echando mano de todo su arsenal de técnicas lograron someter a dos de los rijosos, mientras que el resto se escondía en las casas aledañas al punto de inicio del zafarrancho.

Y cuando las cosas ya parecían estar controladas, de pronto salen 2 sujetos, un varón y una dama, dispuestos a evitar a toda costa el arresto de sus camaradas. Es en ese momento que la gresca se reaviva, y un oficial es derribado mientras la fémina lanzaba metralla contra las patrullas, destruyendo a pedradas los cristales de la unidad.

A pesar de las bajas temporales, el entrenamiento policial se impuso y la gresca culminó con la detención de Geraldo Quiñones Barraza, coahuilense de 32 años mejor conocido como El Cheroky y el pescador paceño de 29 años, Diego de Jesús Rodríguez Núñez, además de la brava damita Alejandra Guadalupe Ñúñez Loaiza, ama de casa de 25 años. Del Cotita, como el corrido, ya jamás se supo nada.

El trío fue trasladado hasta la sede de la corporación, previa parada en el Hospital Salvatierra donde El Cheroky fue suturado de una herida de un centímetro en la ceja, producto del encuentro cercano con el agente de la ley.

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