También traté sobre el servicio del Issste

También traté sobre el servicio del Issste, servicio en el que el juramento de Hipócrates se enreda entre las mil chambas que abarcan los galenos. Hay sus excepciones en médicos que atienden con dignidad. El grave problema sigue siendo el servicio de fichas ya que hay que formar largas colas. Cuando menos a los de la tercera edad deberían considerar. Y se dio el aumento al transporte público y lo califiqué como una medida criminal que ratifica mi tesis de que los políticos “profesionales” no tienen alma. Debería firmarse un acuerdo entre el gobierno estatal y los municipales, recobrar la rectoría del transporte y crear una eficiente infraestructura en talleres y refaccionarias. El 2013 fue un bombardeo mediático sobre las bondades de las dependencias estatales: el antiguo DIF y el Valor Sudcaliforniano así como Atención Ciudadana, que más bien parecen –por la propaganda- potestad de la familia Covarrubias Hernández. El hambre ya no cabe por la geografía estatal; los embarazos de casi niñas es un grave problema social, así como la drogadicción y alcoholismo. Qué decir del fenómeno donde esta ciudad ha sido materialmente tomada por los hampones de todo tipo: robos, asaltos, violencia, suicidios y crímenes. Con mucho agrado traté sobre el reencuentro con mi compañero Jesús Solís Alpuche, que desde la otra península estamos en contacto. Yo abandoné la militancia partidista, no la militancia social, y en cambio el compañero Alpuche se multiplica en la lucha social  y partidista, con López Obrador, en la geografía yucateca. Un abrazo compañero. Traté sobre la inmoralidad social de los políticos y los dirigentes sindicales nacionales y locales. Cuando el merequetengue de los delegados federales señalé que deberían ser la fe pública del presidente de la república, con la misma estatura moral que deberían tener los notarios. La sociedad sabe qué tanta estatura tienen ambas potestades: un hijo de Isaías González Cuevas es delegado en la Profeco… También abordé el vía crucis para entrar al Teatro de la Ciudad en los informes del ejecutivo. Hay que aclarar que el pueblo sufre  el vía crucis, los políticos “profesionales” no. Y no podía quedar fuera de mis comentarios el Congreso Estatal y sus diputados. El pueblo sabe de sobra, para qué redundar. Con decirles que hace como 4 meses entré y conté a los que estaban en las butacas: había 16 personas y 14 diputados. Hace dos días leí un texto digital: “exige Congreso explicación sobre apagón informático”. No pude menos que soltar una carcajada: atreverse públicamente a tal desvergüenza cuando ellos, los diputados nunca han  exigido el respeto a la ley. Cuando nunca han defendido las causas populares, cuando no han implementado leyes para frenar la corrupción y el  manejo discrecional del dinero público, cuando se pagan vergonzantes sueldos, bonos, comisiones y aguinaldos, mientras la clase trabajadora vive casi en la miseria. ¿Por qué no cancelaron la tenencia vehicular? ¿Por qué no se opusieron al aumento al transporte? ¿Por qué no crearon la contraloría ciudadana? ¿Por qué no “exigen” a Peña Nieto la supresión de los senadores y  reducción de diputados, y una reducción en un 50 % de los sueldos de todos los funcionarios de primer y segundo nivel, diputados, senadores y diputados locales? Si lo leyera, entonces no iba a soltar la carcajada… me pondría a reflexionar. Además, ¡qué pueden exigir los pobres! Y ya que andamos en “esas nadadas”, también traté sobre la Ley Electoral. Los diputados están obligados a una Ley democrática y transparente. El 2015 y su elección nos volverá a fraudear. Los candidatos independientes serán un fraude más al igual que el 50-50 entre hombres y mujeres en los puestos de elección popular: llegarán las amigas de los jefes y amigos. Traté en  varias colaboraciones la educación normal y la rural. Expuse algunas tesis que seguramente no se aplicarán hasta que llegara al poder el pueblo. Me referí a la información de gobernación en la que apunta que el gobierno de Felipe Calderón gastó en publicidad oficial la escandalosa cantidad de: 38 mil 725 millones de pesos. Apunté que si habían denunciado tal barbaridad, el gobierno de Peña sería mesurado en su publicidad. Mi correo: raudel_tartaro2@hotmail.com

PASEMOS EL RUBICÓN: No. Ninguna mesura. A como van las cosas este gobierno gastará –oficialmente- el doble. Sigue la publicidad mediática de la jornada nacional contra el hambre: “que miles y miles de comedores colectivos, millones de pesos a las comunidades marginadas”… Y resulta que nos recetaron un salario criminal de 67 pesos con 28 centavos. En la zona B es más bajo. ¿Qué criminal se atreve a publicitar una jornada contra el hambre y el salario para este año será el señalado arriba? La mejor jornada contra el hambre es un salario decoroso en toda la estructura productiva. Alea Jacta Est. 10-01-14 (continuará)

Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments