Jesús Solís Alpuche.

El pensamiento en el Popol Vuh, su visión del mundo y la cultura maya

Al compañero Jesús Solís Alpuche lo conocí cuando llegó de la costa Pacífico Norte. Venía del faro de Abreojos para hacerse cargo del faro del pueblo de Mulegé. Fue en la década del 80, cuando estaba en su apogeo la actividad política y social de la lucha en favor de los mineros.

Luego luego se incorporó en tareas y actividades. La tropa de primer rango luego nos hicimos amigos de él; lo visitamos varias veces en el faro, que era su vivienda.

Desde el inicio demostró una gran sensibilidad por la lucha social y la justicia, incluso en 1976 fue candidato a la presidencia de la república, por el Partido Comunista de México. El candidato del PRI y luego presidente fue José López Portillo. Solís Alpuche era militante aguerrido de este partido y fue candidato para llenar el requisito. No lo apoyamos por no entender esa candidatura; se distanció un poco de nosotros. Luego regresó y colaboró en el Proletario, periódico de combate.

En 1981 salió de Santa Rosalía y regresó a su origen en la península de Yucatán. Lo perdí y hace unos años lo encontré por internet. Le he enviado algunas colaboraciones al periódico en el que colabora y los llama: “de península a península”. Radica en Kinchil y desde que llegó se incorporó a la lucha de los pueblos originarios de la península. Inició estudios históricos y hoy es un erudito en ello. Ha publicado varios libros sobre la historia; dicta conferencias y pláticas en centros de educación superior.

Transcribo la conferencia que dictó en 2012:

Los pueblos mesoamericanos eran eminentemente festivos. Nuestros antepasados mayas, consagraban la mitad de su tiempo medido en el tzolkin a exaltar su relación con la naturaleza y cada uno de sus elementos de vida, con quien buscaban armonizarse y congraciarse. Hoy la cultura occidental permite que sigamos siendo festivos, incluso para festejar nuestras culturas, tan diferentes, en lo fundamental con la cultura occidental materialista dominante por el mercado.

Al iniciarse 2012, el gobierno de Yucatán dijo que va a despertar a Kukulcán y al dios Chac, y con motivo del fin de La Cuenta Larga de los Mayas, (en el 13 Ahau) el 22 de diciembre, se decretará el inicio de un  nuevo Katún (20 tzolk’ines o cuentas sagradas dedicadas al Sol: Kin-Ich-Káak-Moo).

Como es muy importante tomar en serio, la concepción que los antiguos mayas tenían de la universalidad de la vida, los conocimientos,  la cultura que conforma la conciencia humana y su espiral en la eternidad del tiempo que retorna cíclicamente al espíritu de la naturaleza; y los conocimientos mayas son claves para la construcción de mejores relaciones humanas, quiero sintetizar la base de la visión establecida en el Popol vuh, a la luz de los escrito por Ignacio Magaloni Duarte, investigador y visionario del mundo maya, coterráneo nuestro, (1898-1974) que al estudiar y referirse a las culturas mesoamericanas las calificó como los Educadores del Mundo.

Con el ideal de “inspirarnos en la formación de una América más grande, cuando se conozcan y se aprovechen las ricas enseñanzas del pasado de nuestro continente”, -pasado que difiere del de las civilizaciones que fueron la raíces de la historia y la cultura occidental-, del libro “Educadores del Mundo” de Ignacio Magaloni Duarte, quiero continuar promoviendo el impulso de un proyecto que frene el impacto violento y destructivo del neoliberalismo, fruto venenoso de la cultura occidental, cuya visión y enfoque, la inmensa mayoría de los medios de comunicación e información asumen y reproducen para la historia y norma única de vida y desarrollo.

 El autor yucateco Magaloni Duarte considera que: dominada la historia de las civilizaciones desde sus raíces por la cultura occidental, los teóricos no tuvieron otra alternativa que “inspirarse” en un desarrollo materialista e individualista desde las perspectivas de esa misma cultura para estudiar y explicar el pensamiento moderno, desconociendo en absoluto, la historia de otras civilizaciones, “como las amerindias” y en este plano se quedaron tanto Marx y Engels, como Weber y Toynbee.

 En la Cuarta Edición del trabajo de Magaloni, en los años 60s, Rafael Girard expone un sueño: “Ustedes, con plena compenetración en la realidad amerindia, pueden erigirse en directores del pensamiento americano que mejore –el proyecto- del comunismo moderno…”

Aunque, lo primero sería frenar el impacto de la globalización cultural neoliberal originaria de occidente y que se funda en la globalización de la propiedad y los mercados violentos que avasallan todo, menoscabando el valor del ser por el del tener, y en su desarrollo conlleva la destrucción de nuestra casa que es el planeta Tierra. Si con esto contribuimos a un nuevo modelo de desarrollo socialista, el poder que de su ejercicio y praxis dimane, será para la liberación y la libre evolución del universo de acuerdo a sus propias leyes que hemos de estudiar para conocer y respetar interactuando con ellas y no en su contra como sucede ahora.

Creemos que la globalización no es nueva, aunque ahora es un proceso mucho más acelerado y violento, pero las culturas dominadas jamás desaparecen como desaparecen los mercados dominados, al contrario, se fusionan y enriquecen. Entonces, con la convicción que nuestra cultura maya, urgentemente, puede aportar mucho a la nueva cultura universal, contribuyendo a erradicar el lastre del individualismo, padre y madre de todos los vicios de apropiación violenta de origen occidental, pasamos al ideal de Educadores del Mundo de Magaloni Duarte.

-Tenemos la convicción que la sociedad pre americana se postuló políticamente cósmica, estableciendo por observación en la naturaleza una organización comunal, y trataremos de demostrarlo en este ensayo. La consignación inicial de esta idea se haya expresada en la primera tradición del Popol Vuh, la biblia del mayaquiché, que recoge la síntesis de la ciencia de su tiempo, la mitología, la cosmología y sociología de los pueblos preamericanos. Analicemos de donde se haya consignada esta idea de trabajo en cooperación y/o colectivo al principio del Popol Vuh que en la primera tradición dice textualmente:

“Esta es la primera referencia: Todo estaba en suspenso, no había una sola gente, ni animales, ni pájaros, ni peces, ni cangrejos, ni árboles ni piedras. Sólo el ‘cielo’ existía. (Esta palabra ‘cielo’ es traducción de los españoles, pero para el pensamiento preamaericano, significaba ‘ámbito de la creación’) Sólo en el silencio y la calma Tzakol, Bitol, Alom y Cajolom estaban en una claridad deslumbrante… Y estaban poseídos de grandes sentimientos… Entonces vino la Palabra y hablaron entre sí, y se pusieron de acuerdo.

Con esta parquedad de palabras el Popol Vuh, en su primera referencia habla ya de la actuación colectiva de las fuerzas de la naturaleza. ¿Quiénes eran los que hablaron entre sí y se pusieron de acuerdo? ALOM: etimología: Al, hija; Om, partícula genitiva. BITOL: etimología: BIT, manifestar; OL, conciencia, pluralidad.

TZAKOL: etimología: TZAK, edificar; OL, partícula de saber, conciencia. Cajolóom: etimología CA; espacio; JOL, pluralidad total; Om; partícula genitiva.

Son las cuatro fuerzas cosmogónicas primordiales, las que generan, manifiestan y edifican la pluralidad en la totalidad del espacio. Esta personificación mitológica en el mismo principio del Popol Vuh, consigna la actuación colectiva de las fuerzas naturales. Educados y aleccionados por el Popol Vuh, los pueblos preamericanos no conciben el aislamiento individual, ni la exaltación de la vanidad personal. La primera representación del Popol Vuh, se refleja en la organización social. La base es inconmovible, porque es naturaleza. Los humanos somos parte de ese orden, parte de Dios.

Toda la concepción, además de otras como la evolución cósmica, se haya cúbicamente simbolizada en los cuerpos de la pirámide que se asienta sobre un cuadrángulo. Pero la pirámide es truncada y tiene un vértice sugerido, mas no representado; este vértice no representado, simboliza lo Irrepresentable, lo que está más allá de nuestra comprensión.

Otras teorías (Darwin), tienen en cuenta la evolución de las especies hasta el hombre. Hagamos hincapié en que el Popol Vuh, es el único libro de la humanidad que comienza la historia del hombre desde que era mineral (barro), al vegetal (Madera), al animal y al hombre, y además, prevé y consigna otras etapas evolutivas más allá del ser humano. ¿O acaso es concebible que todo el cosmos haya venido evolucionando únicamente para llegar al hombre?

Otros pueblos que representan un Supremo Dios antropomorfo (Judío), sientan la lejana base mental del individualismo: no somos parte, sino que somos hechos a imagen y semejanza de Dios. Ignacio Magaloni Duarte nació en Mérida el 25 de enero de 1898 y murió en el D.F. el 29 de abril de 1974.

 El Solsticio de Invierno del 21 de diciembre del año 2012, el reloj cósmico cumple un ciclo más de 25,625 años en los cuales nuestro sistema solar, según el Calendario Maya termina también su Cuenta Larga de 5,125 años que se inició el año 3113 Antes de Cristo, con el florecimiento de los formadores y creadores de los Hombres de Maíz. chantzacan@hotmail.com  

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