De todo lo que he escrito, muchísimas personas me envían saludos y felicitaciones.

Una sola, llena todos los espacios

De todo lo que he escrito, muchísimas personas me envían saludos y felicitaciones. Obviamente leo todas, pero contesto muy pocas, pero como si las contestara pues me llena de energía saber que “todavía” el mundo no está perdido. Es como cuando escuchas la sonrisa diáfana de un niño… ello te dice que hay esperanzas por un planeta mejor. Sus ojos, sus pasitos titubeantes y sus manitas temblorosas nos dicen que el humano todavía puede cambiar.

Porque no creo que esté aquí para matarse y destruirse.

En mi pasada colaboración sobre mi tránsito como “escribidos” recibí muchos mensajes; algunos me transportaron a mi casa materna, allá en mis años viejos… el “pipi”, el Pichirilo, la mina, mis padres y mis hermanos, mis sobrinos, el tránsito por la calle F Delgado y caminar “para abajo” y llegar al “centro” y billar.  ¡Ah! Esos recuerdos.

La colaboración que comento fue la mil de las que fui enumerando, pero desde 1969 hasta hoy he escrito más. de tres mil quinientas colaboraciones, aproximadamente.

En el mensaje que recibí del compañero Marco Antonio Núñez Rosas (el Marcos), se resume mi tránsito como ciudadano en esta sociedad tan desigual y contradictoria. En su mensaje se funden todos los demás mensajes que recibí. Gracias a todos.

El post de Marcos dice:

Marco Antonio Núñez Rosas

“Muchas felicidades Bobby, tu pasión, entrega, compromiso y verticalidad, junto a tu talento, son distintivo especial de tu formación y calidad humana, que tanto ha aportado a la lucha por una sociedad mejor, un abrazo”.

El compañero Marcos es de los viejos maestros que abrazamos la lucha por la libertad. Colaboró en el Proletario, único periódico de combate que ha existido en Mulegé y tal vez en el Estado. El Proletario olía a pólvora y verticalidad. Los compañeros maestros que formamos la tropa nos dábamos vuelo aporreando al gobierno y todo lo que oliera a injusticia y corrupción: Marcos Núñez, Benito Cañedo, el Ligay, Jesús Solís Alpuche, Tomás Vergara, Jesús Drew, Carlos Castro, Nemesio Fiol, Gilberto Girón, Lucio Vargas, y otros, además de un puñado de jóvenes que hacían labor de talacha. Hace unos años encontré un compañero en Puesta del Sol que le dicen El Chino, y me dice: “Profe yo le vendía el Proletario cuando viví en Cachanía” ¡después de 50 años se acordó del nombre del periódico!” ¡se enraizaba en las venas y la conciencia!

Marcos y yo fuimos compañeros en la primaria y en la prepa Hermanos Flores Magón. También formamos parte de los colaboradores de Rojas Aguilar. Cada quien en su trinchera hemos abonado en la lucha por la dignidad.

Muchas gracias a todos…

Alea Jacta Est. 09-08-21

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