La suerte está echada /¿Y en quiénes cifrar las esperanzas, entonces?

En la colaboración del viernes apunté que sería una catástrofe si los ciudadanos de a pie vuelven a apoyar al gobierno de cuatro años y medio. También he señalado infinidad de veces que el ejercicio de la política es una entidad que los partidos utilizan de acuerdo a sus muy particulares intereses sin tomar en cuenta al pueblo: Partiendo de “este callejón sin salida”, ¿qué salida nos dejan a los de a pie?, ¿qué actitud, qué acción determinar para las próximas elecciones locales? Porque con o sin nuestra participación va a ganar un candidato a gobernador, 16 candidatos a diputado y los de minoría y la rifa del tigre en la que se ungirán cinco alcaldes y la estructura municipal. ¿Quiénes serán los menos malos para que se alcen con el triunfo? Porque de malos a malos la lógica aconseja irse con los menos “piores”. De acuerdo con la “energía” que aflora en los actores políticos, el inútil del “líder” del PAN, un tal Corrales, se da las ínfulas de dirigente cuando todos sabemos que “está encorralado” como simple marioneta del gobernador y de las instrucciones del nacional… pero él sigue diciendo “que están muy fuertes, que repetirán el 2015”, etc. Del perredé y sus satélites ni hablar. Por los rumbos del PRI –según he leído- vuelven a sus mañas viejas y se pelean por el pastel antes de “ni siquiera tener las harinas y los moldes”. Desde el 99 se pelearon sin tener pastel y los resultados saltan a la vista: todo el pueblo pierde porque el ejercicio desbarranca más la política ¡y si de hacer política se trata! los cuadros visibles se deben poner las pilas aunque –de acuerdo con la experiencia- la lucha por el poder disloca todo entendimiento y diálogo: “si quieres conocer a un hombre dale poder”, señaló Confucio. Y en el PRI están los que tienen poder,  los que lo creen tener, los perversos, los intrigantes, los saltimbanquis y los tontos con iniciativa. Dentro de ese espectro se encuentra la alcaldesa Esthela Ponce y su equipo, Ricardo Barroso y los que lo siguen e Isaías González Cuevas, que desde hace más de dos décadas “dejó un pendiente” por Los Cabos y que no fue “mayor pendiente” para que la mafia nacional lo colocara como dirigente nacional de la CROC, pecata minuta que arrastra la política tricolor ¡pero de eso a que pretenda mover los hilos de la política estatal, viene siendo un despropósito de la honorabilidad de la política como potestad humana! Hace poco señalé que el pueblo nada ganaría con el pleito de “los políticos” por las delegaciones federales: así pasó y los pobres no tienen playas ni hectáreas cerca de ellas para mandar realizar estudios de impacto ambiental, ni cambio de uso de suelos, etc. etc. Lo mismo sucede con los pleitos priístas por la dirección del partido, la feroz “mordisqueada” por los cancerberos de Esthela Ponce y la dupla Ricardo Barroso-Isaías Cuevas, ¡pero del resultado final el pueblo será el perjudicado en mayor o menor medida! Como ciudadano sin partido pero metido en la energía política, en esa política sin intereses personales o de grupo, ciudadano que toda la vida ha luchado contra la corrupción gobernante, lacra que nos mantiene en la pobreza material y espiritual, esgrimo el siguiente análisis: el PRI está obligado a romper con las viejas lacras que han hecho del partido uno más del montón que solamente lucha por el poder por el poder mismo para mantener los privilegios de “los políticos de primera”. Debe unificar criterios y llegar a la elección de la dirección estatal sin trastocar la armonía necesaria para la batalla de 2015. Los senadores Ricardo Barroso e Isaías González Cuevas están obligados a luchar por la unidad, potestad que no se dará si mantienen la estrategia de pensar que la próxima gubernatura les toca a ellos. Quien aglutina los mejores escenarios para ser la candidata de unidad en 2015 es Esthela Ponce Beltrán, derecho que ha ido ganando, paso a paso, en su ya larga carrera política. Nadie más tiene la estatura política para aspirar a esa responsabilidad y cualquier actor que no lo entienda así estará abonando a la división que –de darse- sería aprovechada por el actual grupo en el poder. Por eso cuando leo que hay mil tarascones entre los grupos reflexiono y apunto: todo sigue igual, la lucha por el poder es la guerra de los antidemocráticos, los corruptos y los inmorales. Mi correo: raudel_tartaro@hotmail.com

PASEMOS EL RUBICÓN: si el PRI llega a la contienda de 2015 con un proyecto de unidad, el grupo en el poder rodará descabezado irremediablemente. Ojalá que la larga historia de la lucha por el poder sirva en 2015 para que el pueblo tenga autoridades “que a ratos ejerzan la democracia y la justicia”. Que se rompa con el estigma señalado por Confucio. Esthela como alcaldesa muchas veces olvida que al pueblo le debe lo que tiene. Debe profesar la humildad y el bien común. No debe olvidar que el pueblo requiere de autoridades que gobiernen con dignidad y decoro… a eso aspira el pueblo, ¡nada más! Alea jacta est. 24-04-13. Mi blog: http://nivelcincuenta.blogspot.com