El 19 de febrero se festejó al ejército. El 24 a la bandera.

Dos potestades

El 19 de febrero se festejó al ejército. El 24 a la bandera. Una potestad real y la otra espiritual. La primera tiene cuerpo físico (ejército), se mueve, camina, siente y piensa. La segunda es simbólica, no piensa ni camina y cada mexicano le da la significación particular. (se dice que ya no hay sentimientos de pertenencia ni patriotismo)

Ahora bien; ¿el ejército es una entidad de la sociedad política o de la sociedad civil.? Vaya dilema. Si es entidad política obedece a intereses partidistas o de grupo. Pero si es de la sociedad civil entonces se moverá de acuerdo a los intereses colectivos de una sociedad que busca la unidad y la democracia. De esta reflexión, entonces, el ejército ni es entidad política ni pertenece a la sociedad civil…¿Qué es entonces el ejército? Vaya dilema.

En este sexenio, que recién inicia, el poder ejecutivo ha dado una significación fuera de lo común al ejército en todas sus jerarquías; lo colocó por encima de los partidos políticos y de la sociedad civil. Lo transformó en “muro” para frenar la inmigración que llega –tumultuosa- por el sur de la nación. El ejército en la práctica tiene más poder que el Congreso Nacional; es constructor de aeropuertos, chofer, “defensor de México contra el huachicol y el crimen organizado”. Medida cautelar para “encausar” la inconformidad popular para que no trastoque “los intereses de la nación”. Patrulla calles, ciudades y pueblos; catea domicilios y detiene maleantes, obviamente porque son “enemigos de la patria”.

¿A quién obedece entonces el ejército nacional? ¿A un partido, a un grupo, al Congreso nacional y los locales? Obedece al comandante supremo de las fuerzas armadas, que es el presidente Andrés Manuel López Obrador. ¿Será entonces una sociedad política que obedece a un jefe supremo? ¿Qué intereses defiende el ejército?

¿Los intereses populares o los intereses del Estado Mexicano? No creo que los intereses populares sean los mismos que los intereses del Estado. ¿El ejército es entonces una sociedad política o una sociedad civil? Vaya dilema.

Por las tareas encomendadas al ejército (sobre la autoridad de las Secretarías) pudiese pensarse que el ejecutivo nacional pretende hacer del ejército una sociedad política con el poder absoluto de él (el presidente). No obedece a partidos ni grupos sino al ejecutivo nacional.

En la ceremonia del homenaje del 19 de febrero, el Secretario de la Defensa Nacional, General Luis Crescencio Sandoval subrayó: somos un ejército cuya única aspiración es servir con profesionalismo, honor y lealtad a México”.

De esta definición se infiere que el ejército no obedece a un patrón ni partido y su principio fundamental es servir con honor y lealtad a México”, fuera de toda suposición política o ideológica.

Ahora bien: ¿por qué surge el ejército? De acuerdo a un pensamiento sencillo el ejército nació como una superestructura en la que finca su permanencia un Estado o un grupo político. ¿Cuándo el ejército ha defendido los intereses del pueblo? Todos los movimientos violentos del pueblo contra el gobierno por democracia y libertad, el ejército siempre ha defendido al gobierno… ¿la marcha de los padres de los desaparecidos en Ayotzinapa? ‘La marcha por la paz en cabezada por Javier Sicilia y los Lebarón? ¿Estos movimientos iban en contra del pueblo y la libertad?

Por eso es peligroso que un gobernante se equivoque y quiera controlar ideológica y políticamente al ejército. En ese momento sería una sociedad política…

El 24 de febrero se rindió homenaje a la bandera nacional en el Campo Marte, una instancia que encuadra el poder de las fuerzas armadas. ¿Poder político y poder de una sociedad civil?… no resiste el mínimo análisis…

El homenaje a la bandera no admite una definición distinta… cada quién le rinde el homenaje que quiera, cada quien la siente como desea, cada quien la venera en grado superlativo o en un rincón de la casa “o del alma” ¿Habrá “niños héroes” que se lancen al vacío para que el lábaro patrio no sea mancillado?

¿El himno nacional es una realidad actual?  (mexicanos al grito de guerra, un soldado en  cada hijo te dio, patria, patria tus hijos te juran) ¡Y qué decir del juramento!

Bandera de México: te prometemos ser siempre fieles a los principios de libertad y de justicia que hacen de nuestra patria la nación independiente, humana y generosa a la que entregamos nuestra existencia. ¿El himno nacional y el juramento serán la realidad de México? Son el resultado de una patria sin sentido.   ¿Cantar el himno y decir el juramento, será parte de la mexicanidad o de una mentira pasiva y colectiva? Como el ejecutivo es amante de innovar, debería lanzar la consulta o encuesta para cambiar el himno nacional y el juramento a la bandera.

Para terminar mi colaboración transcribo el poema Alta Traición, de José Emilio Pacheco, en el que señala que “no ama su patria”. Obviamente se refiere a la patria de los oportunistas, los politiqueros, los demagogos y traidores, los corruptos. Se refiere a la patria que queremos los mexicanos. Por eso dice: Pero (aunque suene mal) daría la vida por diez lugares suyos”.

Alta traición

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.

Alea Jacta Est- 02-03-20- Miembro de ESAC-

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