Ahora los circos ya no pueden tener animales como parte de su espectáculo

Animalia (Parte dos: los circos como extensión de Auschwitz)

-Ay según tú todo es cruel.
Encadenarlo en el jardín es cruel, jalarle la cola es cruel, gritarle en las orejas es cruel.
¡Todo para ti es cruel! ¡Pues perdóname por ser tan cruel!
Homero Simpson

Ahora los circos ya no pueden tener animales como parte de su espectáculo, porque algunos señoritos consideran que es cruel; en la mentalidad de estas personitas –nótese por favor como la palabra “personitas” va cargada de todo el rencor y desprecio posible-, no se concibe que los animales estén enjaulados y pasen calor. Para ellos es un tremendo problema, de lesa animalidad, tener a los animales enjaulados, pasando hambres dicen, y toda una serie de cosas que lastiman la dignidad de los animales. Yo más bien creo que es una estrategia de los legisladores para montar su monopolio.

Primero, hay que decir que efectivamente, lastimar o maltratar a cualquier animal es un crueldad que no debe de permitirse; debe de procurarse además la higiene, seguridad y confort de los animales en cautiverio, de eso no cabe duda, sin embargo, la solicitud no va en el sentido de cumplir con las normas necesarias para que los animales vivan con dignidad, si es que el término aplica a estos seres. No, como buenos mexicanos no podemos hacer las cosas bien, o las hacemos con las patas o no las hacemos, de tal manera que las opciones posibles eran o tener a los animales en condiciones ínfimas o prohibir su cautiverio, no existe para los mexicanos la opción de tenerlos cautivos y en condiciones apropiadas.

Como decía anteriormente para mí, como supongo que para todos mis amigos de la infancia, en el viejo y querido pueblo, la llegada del circo era un gran acontecimiento, como era la llegada de la feria a Macondo, porque para estos pueblos no significaba solamente el arribo de un espectáculo, por más modesto que fuera, era romper con la rutina, era saber que existíamos más allá de las marismas que delimitaban el pueblo, más allá de las campañas electorales que vestían el pueblo de pendones con caras desconocidas y los colores de siempre. La llegada del circo significaba, antes de la era de las telecomunicaciones masivas, cuando en el pueblo solo se veía el canal 2 de televisa, el más infame de todos, el arribo de un cachito de modernidad, una sensación de estar al día y poder compartir con otros pobladores un fenómeno en tiempo real, porque para algunas poblaciones del estado el tiempo real todavía es un mes de retraso, tal como los artefactos y trucos de alquimista de Melquiades traían la modernidad a Macondo.

Además de romper la rutina y campechanear el mitote con un tema nuevo, el circo era fantástico por los animales que traía consigo. Salir de la escuela y correr al circo a ver a los animales comer o dormir era además de asombroso, didáctico. Conocer animales que yo solo había visto en libros era maravilloso, saber que el mundo existía mas allá de los libros o de la televisión te hacía sentir algo muy raro, tener una noción o tratar de imaginar, al menos, todo lo que existía en el mundo, no solamente los miles de animales fantásticos, sino también de gente, de pueblos, de ríos, de cielos.

Todavía más grande y todavía hace unos meses sigo sintiendo esa gran fascinación y respeto por los animales, todavía me recuerdo a mí mismo viendo la cara de asombro de los niños cuando ven los animales en algún circo. Los zoológicos como alternativa para conocer de en vivo a los animales, es una oportunidad vedada para la mayoría de los mexicanos, esa alternativa didáctica no forma parte de la realidad de los niños y jóvenes, la única opción de ver un elefante, de contemplar su majestuosidad, y la cuachonas que echa, es el circo, y ahora que se no se les permitirá traer animales, pues menos se abonará al conocimiento, comprensión y respeto por los animales.

lucero
Quien viera a Chispita en lo que ha terminado, es culpa de la mamá, por eso nunca le acompletaron el rompecabezas. Chispitaa! Es una canción, Chispitaa…

Estas personitas que promueven este tipo de acciones en verdad que causan un gran daño a los animales, porque si hay cientos de especies que están en peligro de extinción no es porque los circos o los zoológicos acaben con ellos, es porque en su hábitat natural están expuestos muchos más peligros, entre ellos los principales tienen que ver con la acción depredadora del hombre, la caza furtiva y la urbanización, tala o modificación en general de las zonas que son refugio natural de miles de especies en el planeta. Pero no, alguien fue al circo y se le hizo gacho que tuvieran al pobre león en una jaula de tres por dos y ya hizo un escándalo. Dice Tolstoi en La guerra y la paz que es fácil matar al que no conoces, basado en esa premisa puedo aseverar que si Lucerito hubiera ido al circo no hubiera matado a ese animal, que en la foto no se alcanza a apreciar la cara del semoviente, pero por la cornamenta que se aprecia en la gráfica pudiera pensarse que es Mijares. Quien viera a Chispita en lo que ha terminado, es culpa de la mamá, por eso nunca le acompletaron el rompecabezas. Chispitaa! Es una canción, Chispitaa…

Que un animal esté encerrado a muchas personas les parece injusto, porque miden con la vara de la dignidad humana la vida de los animales, es decir, la libertad tan preciada para el ser humano tiene que ver con las capacidades que éste tiene gracias a su capacidad de raciocinio y discernimiento, esto es uno de los rasgos precisamente que hacen la diferencia entre el ser humano y el resto de seres del reino animal. Es una barbaridad querer hacer una analogía entre la vida del hombre y del animal en estos términos, porque además resulta hipócrita y convenenciera. Porque las vacas o los cerdos no gozan de esta protección, menos los pobres pollos llenos esteroides que nos comemos, como ellos nos alimentan, entonces no alcanzan nuestra misericordia. Entonces, unos sí merecen un trato digno y otros no. Es un loco aquel que diga que un animal no es feliz en cautiverio, porque no podemos saberlo, y sobre todo, con los riesgos que viven cuando están orejanos menos. Yo quisiera ver a todos estos popis tener que jugarse la vida para conseguir alimento, no poder despegarse de su manada para no correr el riesgo de que un animal mas fuerte te mate, tener que viajar horas en busca de agua y tener que romperte la madre con dos o tres vatitos pa poder aparearte, la verdad es muchos solitos iban a ir a pedir un campito en el cereso para tener un lugar donde comer y dormir seguros. Como mi compadre que renunció a su libertad con tal de tener techo, cama y comida seguros. Vales madre compadre!!! Te odio zzztúpido, te odio!!! Ejém, ejém.. perdón por el exabrupto. Volviendo al tema de los animales domésticos, no porque mi compadre no esté domesticado, pero de los que venimos hablando con antelación, decía que en la radio hay un pavo, y el pavo glú glú glú y el gallo cocorocó, la gallina coo y el pollito pío, el pollito pío, elpollitopío, que buena rola es esa.

La perrofilia: debate teórico “el can como objeto suntuario o el reemplazo posmoderno del prójimo”.

Hoy en día existe un boom de personitas bien, que entre su muchas horas de ocio no atinan a hacer nada que les haga sentir que son útiles de manera alguna a la sociedad; como pertenecer a algún club de servicios como los rotarios o los leones ya pasó de moda, hoy en día la gentecita que no tiene que trabajar para vivir en un arranque de conciencia quiere hacer algo por el planeta. ¿Por la gente? Obvi no, les saca ronchas andar entre la pelusa y los pobretones son muy malagradecidos, además las colonias donde se encuentra la materia prima para hacer su actos de caridad ni pavimento tienen. ¿Por el medio ambiente? Obvi no, eso es cosa de jipis y luego todo termina en política. Entonces el blanco de la filantr… filozoología son los animales, en especial los perritos. No por alguna razón en especial, nomás porque si.

Subscribe
Notify of
guest
5 Comments
Inline Feedbacks
View all comments