La hormona del crecimiento, también llamada hormona somatotrofina

La hormona de crecimiento y el desarrollo de masa muscular

La hormona del crecimiento, también llamada hormona somatotrofina, se produce en el lóbulo posterior de la hipófisis, promueve el crecimiento de los huesos y algunos de los tejidos blandos (tendones, ligamentos, músculos, piel) a través de factores de crecimiento.

Un déficit en la producción de esta hormona durante la infancia, conduce al “enanismo hipofisiario”; el cual se caracteriza por tener estatura anormalmente baja, pero con proporciones corporales normales. Mientras un exceso de la hormona del crecimiento en la infancia, lleva al “gigantismo hipofisario”; en cual se caracteriza por el alargamiento de huesos y va acompañado del crecimiento de músculos, órganos y retraso en la pubertad.

Se tiene la creencia de que al llegar a la edad adulta, la hormona del crecimiento deja de producirse, sin embargo, no es así. Al estar relacionada con el crecimiento y desarrollo de músculos; esta hormona en adultos promueve la regeneración de tejido muscular. Razón por la que deportistas de alto rendimiento, hacen uso ilegal de preparaciones, con esta hormona; las cuales son obtenidas por ingeniería genética con el propósito de mejorar su rendimiento deportivo y el incremento de masa muscular. La utilización de estas preparaciones, representan un riesgo en la salud del consumidor; entre los que destacan el gigantismo y la acromegalia.

Consecuencia de lo anterior, a partir del año 2000, el consumo de esta hormona se encuentra en la lista de sustancias prohibidas que anualmente emite la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

Existen otros aminoácidos que promueven la producción de la hormona del crecimiento. Todos estos se encuentran en carnes magras, por lo que es recomendable el consumo de proteínas, sustancias en donde se encuentran los aminoácidos esenciales para la estimulación natural del tejido muscular.

Finalmente, otro factor que estimula los altos niveles de esta hormona, es el descanso. Un sueño profundo y suficiente, asegura el incremento en los niveles de la hormona del crecimiento. Los expertos comentan que al alrededor del 70% al 80% de la producción de la hormona del crecimiento se lleva a cabo mientras se duerme. Por lo tanto, si cortamos el sueño, veremos dañada nuestra producción; Además, no solamente se trata de dormir ocho horas, sino de dormirlas bien, es decir, debemos conseguir una buena calidad de sueño: ambiente fresco, oscuridad y confort son algunas de las claves.

Así pues, para lograr incrementar masa muscular durante la edad adulta, es indispensable una buena alimentación que provea de a aminoácidos, con una sueño de calidad.

Ana Lilia Perea Rojas, Carlos Omar Calderón Amador, Clemente Robles Geraldo, Jonathan Torres Arévalo, Erika Torres Ochoa

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