Un buen amigo me pregunto el otro día como terminaría la situación en Tajamar

El Manglar de Tajamar: por una solución sin colores

Un buen amigo me pregunto el otro día como terminaría la situación en Tajamar y yo no supe que decir, seguía atónito con el hecho. Después de esta amable pregunta creo que reaccione a la lluvia de notas periodísticas, pero aún más a la lluvia de posicionamientos. Muy típico de estas circunstancias comenzó la guerra mediática para echar culpas y buscar responsables. En este caso también salieron algunos políticos a atribuirse decisiones del pasado que ellos consideraban atinadas (como ejemplo, la supuesta posición del expresidente Calderón) pero que luego fueron motivo de otra lluvia de desmentidos y más guerra de notas. Pero en realidad lo que se necesita en Tajamar es un ejercicio de buscar la solución sin colores tanto partidistas como sectoriales el actor central y afectado es el ecosistema del manglar no sus dependientes. Me parece que la mala propaganda que esto ha causado al destino ya es suficiente como para que los desarrolladores no comprendan que su negocio es un ecosistema bien preservado para que los potenciales turistas lo admiren no lamenten su desaparición. Tal vez deberían declarar abiertamente si lo que buscan es tener una selva de asfalto que nadie esté interesado en ver y solo la vista del verde azulado les interesa, tal vez podríamos encontrar algún lugar en el país para este tipo de turismo. No donde hay belleza natural y una gran diversidad biológica. Yo recuerdo cuando el ex-rey Juan Carlos fue captado matando un elefante, ¿qué tal si hubiese alegado ante el hecho de que tenía un permiso? En este momento es necesario e indispensable que el hecho consumado, la destrucción de un manglar y su biota asociada sea restaurado.  Y me refiero a medidas que, aunque compensatorias y tal vez insuficientes, serían algo que marcara un poco de justicia en este hecho: desarrollar proyectos de rescate de flora y fauna equivalentes a las zonas que se han perdido por esta acción.

Este es un tema difícil porque en el país no existe normatividad suficiente para aplicar en estos casos, ya que considero que se requiere un documento que guie el proceso de restauración para poder tener la certeza de que se logró la restauración y que esto podría ser valorado por los jueces podrían para no perder este importante hábitat. Este centro de rescate bien podría ser ubicado en el mismo predio que hoy es el centro del debate, pero también podría ser el centro de una nueva forma de ver el desarrollo con un sentido de responsabilidad. FONATUR ha dicho sobre el dinero que se supone los mexicanos perderemos al tener que no continuar con la idea original pero estoy seguro que no han valorado el dinero que podría generar conservar la belleza estética del lugar junto con un esfuerzo de mantener el hábitat que también genera aportaciones. Esto deberá ser un ejemplo de cómo los funcionarios tendrán que buscar asesoría o tal vez revisar dónde se plantean los proyectos para no causar estas duras reacciones. Si nos ponemos a revisar el escenario nacional Tajamar resulta el punto donde estallo un asunto que viene presentándose de manera continua en el país sobre como el gobierno percibe a los ecosistemas, y más preocupante como los valora. Un problema con los ecosistemas marinos es que no se aprecia, por analizarlo de una manera positiva, como estos lugares impactan a la economía de manera directa e indirecta. En este momento existen ecosistemas del país como las praderas de pastos marinos, pastos de marisma, mantos de rodolitos o bosques de macroalgas que sufren una presión increíble, un deterioro mucho mayor que el que hemos visto para mangles y ni siquiera están considerados en las listas de ecosistemas relevantes para la conservación o en la Norma Oficial Mexicana. Es increíble que no existen mecanismos para poder prender alarmas y buscar que el gobierno-asociaciones-sociedad civil-academia se activen para proteger la riqueza natural del país. Al poner un claro precio a los ecosistemas no se ponen en venta, se pone un aviso para quieres dicen querer invertir en zonas con alta belleza para que estén enterados de lo que están recibiendo y que tendrán que cuidar a largo plazo.

Rafael Riosmena-Rodríguez

Programa de Investigación en Botánica Marina,
Departamento de Biología Marina,
Universidad Autónoma de Baja California Sur,
Km 5.5 carr al sur La Paz BCS 23080

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