De algo nos ha quedado muy claro

Al Rojo Vivo / Manoseo

De algo nos ha quedado muy claro. Y es que el manoseo político de la UABCS trae siempre aparejados momentos difíciles. Que dañan no solo su imagen y patrimonio, sino que además le destruyen su presencia ante la sociedad. Cuando los políticos se meten a la UABCS nada bueno pasa. Y digo esto porque he visto en la máxima casa de estudios la que vive buenos momentos, ligeras intentonas de cargarse hacia el proyecto político del alcalde cabeño Arturo de La Rosa. Y esto es un garrafal error de sus  actuales autoridades. No debe de darse esto. Hay encima de la UABCS la esperanza de muchos de que esta buena racha se extienda. Pero si se contamina con estos destellos políticos no esperaremos nada bueno. Estaremos al pendiente.

Lobo

Francisco Chávez Villalba, llegó a los noventa años, sin prisas, sin pausas. Con mente lúcida, y sin dolores, siendo un guardián del tiempo dice soy inmensamente feliz.
Entrevistarlo en su madriguera hace de este lobo estepario, una tarea difícil. Sin embargo este reportero sabe que en esta profesión nada es fácil.
Y aquí está esta charla con este patriarca que dice lo que quiere y que comparte sin reservas conceptos que le brotan del alma.
* Sonora carcajada suelta cuando el reportero le pregunta

¿A sus noventa años de vida, se considera feliz? Ja ja ja. ! Qué pregunta por favor !véame !. Aquí tengo todo. A mis hijas, mis hijos. Mis nietos, mis biznietos. Mis tataranietos y lo que sigue. Mis amigos, mis vecinos.  Tengo todo. Y por ello soy feliz. Muy feliz.

Don Francisco ¿Cuál ha sido el momento más difícil de sus noventa años?
– El rostro de este añoso hombre, parece que cimbra. Es evidente la desesperación por la caza de ideas. Y la congruencia. A los segundos suelta con claridad la respuesta: no he tenido más momentos difíciles que la pobreza. Esta mata, atormenta, acaba con familias enteras. Es la pobreza lo más horrible de la vida.
La respuesta jaló de esos ojos verde- cabe un globito cristalino: una lágrima.
Nuestro entrevistado vivió momentos de pobreza. De esa plaga que habla. Hoy ha pasado de plebeyo a sultán. Rodeado de los suyos tiene atenciones por doquier. Es un sultán.
Francisco Chávez, patriarca de San Carlos comparte a este reportero una expresión que le sale del corazón: «Mi fuerza, son los hijos».
– Hábleme de ellos, por favor.
Lalito, fue un gran hijo. Lo quiero mucho.
Heriberto me enseñó valores.
Panchito es un sinverguenza y  enamorado.
Jesús, es un vaquetón. Y también enamorado.
Y de todas mis hijas no tengo ningún comentario que hacer. A todas las quiero. Y respeto.
Hijo de Rosa Villalba y de Eulalio Chávez, Francisco empezó a trabajar desde los seis años en el campo. Estudió y ejerció la entomología un buen tiempo. Laboró en el Ejército  mexicano como cocinero comisionado en trenes.
Fue servidor público. Asistente personal del diputado federal Armando del Castillo Franco. Secretario del Alcalde de Rodeo. Y en este cargo dio un giro decisivo su destino. Y fue cuando llegó un señorón, don Basilio Polanco a pedir apoyo para reclutar trabajadores para la pizca de Algodón del Valle de Santo Domingo. Mi padre se encargó de eso. Y al llenar dos aviones de jornaleros se subió también a la nave.
Esto fue en 1964. Y en BCS fue todo: albañil, carbonero, velador, regador, contratista. Y sobre esto le preguntamos:

¿Cuál oficio se le hizo más difícil?
– Despachador de gasolina. Es muy pesado. Y además tenía un patrón muy cruel.
* Nota del reportero.
Creo que el mejor oficio de Francisco es sin duda el de maestro. Nos enseñó a  leer y escribir a todos.
Entrevistar a un padre es lo más difícil. Te gana el respeto. Te tambalea la emoción.
Y te golpea el ego. Como lo quieres tanto, quisieras que sus respuestas sean a tu deseo y modo. Es difícil. Pero más lo es cuando tienes en el escenario decenas de testigos. Hijos, nietos, biznietos y tataranietos. Y la mayoría se llaman Francisco como el patriarca que responde así una pregunta:
¿Cuántas generaciones encabeza don Francisco?
– Ya perdí la cuenta. ¿diez?
No se. Ya somos muchos. Casi cien.

Vidas Paralelas

Hábleme del amor de su vida ¿ fue mi madre verdad?
– Si. Ella fue. Pero hágame un favor. Ya no me haga más preguntas sobre ella. Se lo suplico por favor.
Sobre el silencio que hace don Francisco viene cabalgando un amargo recuerdo. Su suegro no lo quiso nunca. Una vez atentó contra su vida. Mandó a unos matarifes a que lo golpearan. Lo dejaron tirado y lleno de engrudo con pósters del PRI. A su esposa a doña María, la mujer que amó, nunca la perdonó a su padre y la mayoría de su parentela por haber escogido a un pobre hombre, el cual hoy a sus noventa años de vida dice a los cuatro vientos: soy feliz.
Este es Francisco Chávez Villalba, el hijo de Rosa y Eulalio. Un pionero de Puerto San Carlos y un guardián del tiempo.

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