La Juez Primero de Primera Instancia del Ramo Civil y Familiar con sede en Cabo San Lucas, Norma Maldonado López, ha generado una gran indignación e irritación entre los abogados del puerto sanluqueño, pues se dedica a dar un trato preferencial a ciertos expedientes de juicios hipotecarios. . .

Balconeando / Justicia bajo sospecha

Nuestra Carta Magna establece en su artículo 17 que toda persona tiene derecho a que se le administre justicia mediante tribunales que estarán expeditos para impartirla en los plazos y términos que fijen las leyes, y emitiendo resoluciones de manera pronta, completa e imparcial.

Ahí tiene parte de su sustento legal el Poder Judicial del Estado que es, para decirlo en términos astronómicos, un hoyo negro, pues la población mayoritaria no conoce a los jueces y no sabe en qué consiste su trabajo, sobre todo aquellos que lo realizan en la penumbra para darle a la corrupción e impunidad todas las oportunidades que se necesitan para florecer y echar raíces.

Del Poder Judicial del Estado se habla mucho y mal, pero no debe sorprendernos su mala fama, ya que como ciudadanos detectamos el nivel de vida opulento de uno que otro Juez goza muy por encima de su salario.

Las ideas dominantes son: Con un juez siempre hay manera de arreglarse. Todos a la hora de la verdad tienen su precio. Si esto es verdad o mentira es complicado saberlo, lo real es que están sumidos en el desprestigio en su gran mayoría.

Un claro ejemplo de esto que hoy marcamos en este espacio recae en la persona de la Juez Primero de Primera Instancia del Ramo Civil y Familiar con sede en Cabo San Lucas, Norma Maldonado López, quien ha generado una gran indignación e irritación entre los jurisconsultos de esa ciudad turística porteña, pues se dedica a dar un trato preferencial a ciertos expedientes de juicios, al grado de que hasta con desfachatez, petulancia y desparpajo ha colocado alguna vez un letrero con la leyenda “Hipotecarios VIP” a un costado de los archiveros donde se acumulan los escritos sin darles mayor trámite.

Toda esta situación nace porque la Juez Norma Maldonado López aparentemente está dando preferencia a ciertos juicios hipotecarios, lo que raya en lo cínico e insolente, pues la impartición expedita en los plazos y términos que fijen las leyes, y resolviendo de manera pronta, completa e imparcial los asuntos no es la característica propia de esta mujer que ya se ha visto inmersa en algunos escarceos en el pasado, tal y como sucedió cuando tuvo que ser reinstalada en el 2013 gracias a un Amparo que tramitó para evitar ser cesada e incluso, ser sujeta a una investigación oficial.

A la fecha en la curia donde “imparte justicia” Norma Maldonado López hay cientos de expedientes que no se mueven por extrañas circunstancias, pero en contraparte hay otros que se resuelven con una fluidez sorprendente, como sucede con el caso de los legajos hipotecarios que están de moda porque la gente no puede pagar sus casas, y ante ello tienen que ser desalojadas lo antes posible por darles rapidez a esos “juicios tan Importantes”, aunque los asuntos del ámbito familiar, alimentos y otros más difícilmente atiende la cicatera y sórdida Juez.

Recuerdo perfectamente cuando al Presidente Magistrado del Tribunal Superior de Justicia en el Estado, Daniel Gallo Rodríguez, fue cuestionado: ¿Qué va a pasar con la supervisión del trabajo de los jueces? Y su respuesta inmediata fue que algo se tenía que hacer pues se veía todos los días y en todos los de medios de comunicación lamentos y quejas sobre los encargados de supuestamente impartir justicia, pues no están haciendo bien su trabajo, y evidentemente no se está haciendo nada para resolver la situación.

Así, el mismo Presidente Magistrado Daniel Gallo Rodríguez opinó que las resoluciones estaban siendo duramente cuestionadas por la sociedad al igual que el tortuguismo con que se están llevando los casos, y que por eso la propia Procuraduría General de Justicia del Estado tiene abiertas averiguaciones previas abiertas en contra de algunos juzgadores por su deficiente trabajo.

Y la pregunta obligada es: ¿Será acaso que una de esas indagatorias de las que habla el titular del Tribunal Superior de Justicia estará dirigida para Norma Maldonado López?

Por desgracia los mecanismos para sancionar a los jueces que han cometido delitos son lentos, poco transparentes y totalmente  aliados con la impunidad. La mala fama pública de los encargados de impartir resolutivos judiciales está por demás justificada. Pues: ¿Cuántos de ellos viven de acuerdo al sueldo que reciben? Pues muy pocos o casi ninguno, y habría que revisar el caso de los “Hipotecarios VIP”, esos que se mueven con una fluidez sorprendente cuando hay otros que no se hurgan por extrañas circunstancias, y de eso sabe mucho y bien la Juez Norma Maldonado López. ¿O no?

¿Podrá el Presidente Magistrado, Daniel Gallo Rodríguez, detener el torpe e indigno actuar de la Juez Primero de Primera Instancia del Ramo Civil y Familiar con sede en Cabo San Lucas? ¿Se erradicará el cinismo y desparpajo con que se manipulan los “Hipotecarios VIP? ¿Seguirán teniendo privilegios y prerrogativas algunos abogados, al grado incluso hasta de hacerse pasar como Secretarios de Acuerdo con documentación y sellos oficiales? ¿O será tan lucrativo el “negocito” de la Juez Norma Maldonado López que se le permitirá seguir operando como hasta ahora?

La última palabra la tiene el titular del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Daniel Gallo Rodríguez, y mientras algo sucede al respecto mejor quien esto escribe seguirá Balconeando. . .

Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments