La década de los ochentas había quedado atrás

Crónica de una injusticia… y una historia jamás contada (Primera parte)

Santa Rosalía, Baja California Sur.- La década de los ochentas había quedado atrás. Con ella una estela de injusticias dictadas desde Michoacán, sede administrativa del Proyecto Geotérmico “Las Tres Vírgenes” (LTV) con el que Comisión Federal de Electricidad (CFE), le apostaba a cerrar el circuito sudcaliforniano de las redes de distribución eléctrica conectando desde Los Cabos a Guerrero Negro y, quizás, también con el estado Baja California, algo que suena –y sonaba- utópico, por las grandes distancias despobladas del vecino estado del norte.

En el Proyecto Geotérmico LTV si no venías de Michoacán –o de algún otro estado de la república-, no te valía título profesional, quienes lograban trabajar allí y eran nativos de este puerto, recibían, como siempre, sueldos de hambre y malos tratos. Recuerdo el Biólogo aquel de la primera generación egresado de UABCS que nunca pudo acceder a un sueldo digno y emigró; regresó decepcionado a la ciudad de La Paz, BCS, tomando su lugar, con un sueldo estratosférico, un allegado del Residente en turno y, que por supuesto, venía del estado de Michoacán.

Algo así es la historia que esta vez le vamos a contar.

A César le tocaban las labores más duras en aquel monte lleno de bichos, pedregoso, abrupto; caliente los veranos y muy frío en invierno. En pleno desierto de BCS, donde se erige el volcán “Las Tres Vírgenes”, complejo geológico que conforma una caldera conjuntamente con otros volcanes de menor tamaño y el majestuoso cerro “La Reforma” y que cierra –según conocedores del tema-, con la Isla Tortuga y San Marcos y que dan vida y paisaje a esta región… la más meridional de la Península de Baja California.

La tarea de César era desmontar con cuidado todos aquellos individuos vegetales que habrían de ser trasplantados para conservarlos según las reglas que dicta la Reserva de la Biosfera del Vizcaíno para el desmonte en áreas donde se ubicarán proyectos de diferente índole, como es el caso del Proyecto Geotérmico LTV. La tarea no era fácil, ni en el más crudo invierno con ráfagas de hasta cincuenta kilómetros por hora de viento helado, ni en el hirviente calor de hasta cuarenta y cinco grados centígrados en ocasiones. Desmontar, acarrear, trasplantar, conservar; subir y bajar empinadas cumbres, pasar por laderas resbalosas y caminar por arroyos arenosos era parte del trabajo diario de César y, aun así, nunca falló a sus labores cotidianas; no era tampoco un trabajador problemático, todo lo contrario según cuentan sus ex compañeros de trabajo.

Corría el año de 1994. El Proyecto aún no terminaba por convencer. Millones de dólares se estaban yendo hasta lo más profundo del Volcán sin que este pudiera dar aquella energía que “sesudos” expertos ingenieros de CFE con post grados en Nueva Zelanda –pagados por la propia CFE-, y apostados en Michoacán, habían prometido. Aun así el proyecto hubo de arrancar y producir la mucha o poca energía que hoy produce a costos desorbitados.

Un día César fue llamado por uno de los jefes administrativos del Proyecto LTV y le dio una rara noticia. Le indicó que tenía que presentarse en la sede de las oficinas para cumplir un nuevo roll, un roll que el trabajador supuso sería temporalmente ya que su trabajo dependía del Departamento de Ecología, donde se desempeñaba como Técnico “A” y donde realizaba las actividades de Conservación, reforestación y trasplantes; y donde además tenía ya 11 años trabajando sin reportes, ni fallas, ni problemas de ningún índole.

Era pues, lo que los trabajadores dicen: un trabajador modelo, un trabajador que cualquier empresa quiere tener en su nómina.

El nuevo roll de César fue de vigilante –o velador- en el área de oficinas, esas que se ubican por el boulevard “Fundición”, en el acceso al Barrio “Hospital Viejo” y frente a la vetusta chimenea que ahora sirve de pararrayos. Fue vigilado y acosado laboralmente en su nuevo trabajo de tal manera que despertó en él, el sentimiento de que lo que querían era correrlo, pero como César es un hombre ejemplar – no toma alcohol y es especialista en artes marciales-, no pudieron hacerlo y fue cambiado de nuevo al sitio del Proyecto pero con otra categoría. Le dijeron que reemplazaría a alguien en labores de mantenimiento y al regresar a quien reemplazó, recibió -ahora si-, una mala noticia: su lugar como velador estaba ocupado por el sobrino del líder sindical quién, en un “tris” obtuvo la plaza para su sobrino y que por derecho le correspondía a César por sus ininterrumpidos once años de trabajo y que ahora la mantiene como “electricista”. Estaba claro: había que hacer a un lado a César para que el sobrino del líder sindical ocupara su lugar y luego promoverlo a su base sindical para después aparecer con una categoría mejor, consumándose así una de tantas injusticias -donde se coluden sindicato y patrón- y que siguen sucediendo en este puerto y mineral.

Para culminar la injusticia, el líder sindical le dijo a César que eran ordenes de Michoacán, mientras que su patrón CFE, pretendió hacerlo firmar, con toda la alevosía y ventaja, unas hojas sin que las leyera, César no firmó ningún papel y decidió escoger el camino de la justicia laboral donde tuvo que continuar con su viacrucis y después ser defraudado por dos abogados litigantes de la ciudad de La Paz, BCS quienes al ser presuntamente cooptados por la díada sindicato (CFE-Michoacán) – patrón (CFE-LTV), acabaron con el patrimonio y las esperanzas de César de tener un trabajo digno… (Continuará).

Mosaico Político

La guerra político-electoral en BCS retoma su rumbo… ahora el objetivo es el Comité Ejecutivo Estatal del PRI que encabeza el joven Juan Alberto Alvarado Soto (JAAS)… JAAS, como otros hijos de políticos que gobernaron o intentaron gobernar BCS, fueron enviados por sus padres al DF a “agarrar tablas” y relaciones… todos ellos –entre otros de menor “pedigrí”- ahora reclaman posiciones político-electorales por “derecho de sangre… algo que le ha hecho mucho daño al PRI en BCS… ahora se acusa a JAAS de tener un PRI dividido en BCS y, aunque aparenta aún, no estar del todo dividido, el tricolor corre ese riesgo en el futuro inmediato… increíble como a la vista de todos, Guillermo Santillán Meza se gasta el dinero de los muleginos promoviendo su alicaída figura con un supuesto baile de promoción a Mulegé, mientras, no paga a sus funcionarios y debe a sindicalizados prestaciones de ley… “encuestitis” y no dengue es el mal que aqueja a Mulegé en estos días de verano… “La probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer bien una vez al año”. Refrán.

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