Invaden gitanas estacionamientos de centros comerciales y gasolineras

Hilda Martínez Guerra 

Al menos unas 10 mujeres de las conocidas como “húngaras” o gitanas, que ofrecen “leer la mano”, se pueden encontrar en los estacionamientos públicos de las tiendas de autoservicio y otros lugares de este municipio, donde acosan a los automovilistas, a grado tal que les arrebatan el dinero, lo que es un flagrante robo, sin que exista autoridad que ponga freno a la situación.
Al menos unas 10 mujeres de las conocidas como “húngaras” o gitanas, que ofrecen “leer la mano”, se pueden encontrar en los estacionamientos públicos de las tiendas de autoservicio y otros lugares de este municipio, donde acosan a los automovilistas, a grado tal que les arrebatan el dinero, lo que es un flagrante robo, sin que exista autoridad que ponga freno a la situación.

Cabo San Lucas, B.C.S.- Al menos unas 10 mujeres de las conocidas como “húngaras” o gitanas, que ofrecen “leer la mano”, se pueden encontrar en los estacionamientos públicos de las tiendas de autoservicio y otros lugares de este municipio, donde acosan a los automovilistas, a grado tal que les arrebatan el dinero, lo que es un flagrante robo, sin que exista autoridad que ponga freno a la situación.

Lo anterior, fue denunciado por un grupo de personas, quienes, entrevistadas por separado, lamentaron la situación, sobre todo porque han resultado afectados por estas mujeres que se aferran hasta conseguir su objetivo: quitarle a los transeúntes su dinero o los objetos de valor que traigan consigo, ya sea anillos o pulseras.

María Guadalupe, una de las afectadas, mencionó que acudió a un centro comercial a comprar algunos productos de la despensa, cuando ya se estaba subiendo al carro fue alcanzada por una mujer que le dijo, le leería la mano.

Ante lo anterior, la afectada no accedió, pero la mujer, habilidosamente, le volvió a solicitar su mano, diciéndole que se la bendeciría, así como un billete que portaba en su vehículo.

Detalló que no tuvo oportunidad de decir algo, cuando la mujer ya había doblado muy bien el billete para, supuestamente, “bendecírselo”, cuando este desapareció, por lo que ella optó por cerrar su vehículo y retirarse del lugar.

Un caso similar vivió la señora Petra Murillo, quien llegó a la gasolinera Ejidal a cargar combustible, cuando una mujer se acercó a su vehículo ofreciendo leerle la suerte en su mano, ella optó por negarse, pero la mujer insistió, hasta que ella sacó su mano y la llamada “húngara” comenzó a, supuestamente, hacer su trabajo, pero al minuto le pidió un billete para seguir con su labor hasta que casi le sacó 200 pesos.

En ese mismo sentido van las otras seis denuncias de vecinos, que hicieron patente su incomodidad, por lo que solicitaron a las autoridades competentes revisar la situación y evitar el acoso del que son objeto por parte de estas mujeres que resultan plenamente identificables.

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