“Afecta la actividad en zonas costeras a grandes especies de cetáceos”: investigadores de la UABCS
La zona costera que abarca desde la bahía de La Paz hasta Los Cabos representa una de las zonas con mayor vulnerabilidad para las doce especies de grandes cetáceos, indican investigadores de la UABCS.
La zona costera que abarca desde la bahía de La Paz hasta Los Cabos representa una de las zonas con mayor vulnerabilidad para las doce especies de grandes cetáceos, indican investigadores de la UABCS.

Recientemente, la Dra. Priscila Cubero Pardo, egresada del Doctorado en Ciencias Marinas y Costeras con orientación en manejo sustentable de la UABCS, presentó un estudio titulado “Modelo espacial de vulnerabilidad de áreas de grandes cetáceos ante actividades antrópicas en el Golfo de California como base para un plan de protección”, bajo la dirección del Dr. Juan Guzmán Poo, profesor-investigador del Departamento Académico de Biología Marina.

La investigadora asegura que el Mar de Cortés es una fuente vital de recursos para la zona noroeste de México, ya que beneficia de manera directa o indirecta a los más de 10 millones de personas que viven en alguno de los cinco estados de la región (Baja California, Sonora, Baja California Sur, Sinaloa y Nayarit), a través de diversas actividades económicas que se desarrollan en la zona.

Por ejemplo, tan sólo en 2007 representó para la pesca de sardina el 60% de la producción nacional y el 90% del camarón de cultivo que se genera en el país. Además, recibe alrededor de 1.7 millones de turistas al año, lo que significa el 8% del total nacional. Por otro lado, es considerado un gran ecosistema marino por la enorme diversidad de especies marinas y costeras que alberga. En él habitan 30 especies de cetáceos (la mayoría de manera permanente), entre los que se encuentran la gigantesca ballena azul y los delfines.

Diversos estudios han demostrado el incalculable valor que tienen los grandes cetáceos para la vida marina y el ser humano. Debido a su gran tamaño y sus altos números poblacionales, estos mamíferos marinos almacenan y remueven grandes cantidades de nutrimentos y energía dentro de los ecosistemas. Asimismo, el avistamiento de ballenas genera en nuestro país millones de dólares al año. Sin embargo, es cada vez mayor el impacto de actividades humanas en el ambiente marino, lo cual afecta severamente a estas especies.

En su investigación, la Dra. Priscila Cubero explica que el objetivo del estudio es diseñar un modelo que permita evaluar la vulnerabilidad de grandes especies de mamíferos marinos en la región, con el propósito de entender cuáles actividades humanas representan mayores fuentes de riesgo o daño para doce especies de grandes ballenas: la ballena azul, el rorcual tropical, la ballena gris, el rorcual común, el delfín de Risso, el calderón de aleta corta, el cachalote enano, la ballena jorobada, la orca, el zífido de Cuvier, el cachalote y el mesoplodón.

Para el análisis, se tomó como base el Ordenamiento Ecológico Marino del Golfo de California (OEMGC), que divide al Mar de Cortés en 123 unidades ambientales marinas (UAM), mismas que se clasificaron en cinco niveles de vulnerabilidad (muy baja, baja, moderada, alta y muy alta), de acuerdo a las áreas de ocurrencia de los cetáceos en combinación con 13 variables de desarrollo humano y cinco condiciones que caracterizan a estas doce especies. Los resultados de la investigación señalan como una de las zonas de mayor vulnerabilidad para las doce especies de grandes cetáceos, el área costera que abarca desde la bahía de La Paz hasta Los Cabos.

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