Mueven “intereses muy mezquinos y egoístas” al Centro Mexicano de Derecho Ambiental
El presidente del Consejo Directivo de EMPRHOTUR sostiene que iniciar una guerra mediática en contra de los que atacan los desarrollos turísticos sustentables, como lo que se busca en “Entre Mares”, dice, no es intención suya ni de los desarrolladores que conoce, pero las “mentiras peligrosas” que ciertos grupos ambientalistas y CEMDA ofrecen a la sociedad y a las autoridades, ponen ya en peligro el futuro económico de la ciudad.
El presidente del Consejo Directivo de EMPRHOTUR sostiene que iniciar una guerra mediática en contra de los que atacan los desarrollos turísticos sustentables, como lo que se busca en “Entre Mares”, dice, no es intención suya ni de los desarrolladores que conoce, pero las “mentiras peligrosas” que ciertos grupos ambientalistas y CEMDA ofrecen a la sociedad y a las autoridades, ponen ya en peligro el futuro económico de la ciudad.

“Intereses muy mezquinos y egoístas” mueven al Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), a quien Agustín Olachea Nogueda, presidente del Consejo Directivo de la Asociación de Empresas Hoteleras y Turísticas (EMPRHOTUR) de La Paz y director del proyecto “Entre Mares” denomina como “el principal talibán ambiental”, agregando que pone en riesgo la inversión que se hace para promocionar a La Paz como sede turística, además de polarizar a la población, poner en “entredicho” las decisiones de las autoridades ambientales y, por ende, empobrecer la “certidumbre jurídica” de los inversionistas.

“Entre Mares”, proyecto que se desarrolla en “El Mogote”, cuenta con resolución positiva por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) en cuanto a su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), sin embargo, ha recibido impugnaciones administrativas y fiscales ante tribunales en la Ciudad de México por parte de CEMDA, lo que, a ojos de Olachea Nogueda, ha provocado que la misma secretaría haya negado el cambio de uso de suelo al desarrollo. “Por los mismos argumentos que me lo otorgan acá, acá me lo niegan”, explica el director del proyecto, intuyendo que tal vez Antonio González Vizcarra, delegado de SEMARNAT en la entidad, ha claudicado por sentirse presionado, “o no sé, no quiero decir que coludido con las ONGs”. Es por esto, que atentamente invita “a los funcionarios que se dedican al ámbito ambiental a que no se dejen amedrentar, presionar o que sean casi, casi socios de las organizaciones no gubernamentales”.

El presidente del Consejo Directivo de EMPRHOTUR sostiene que iniciar una guerra mediática en contra de los que atacan los desarrollos turísticos sustentables, como lo que se busca en “Entre Mares”, dice, no es intención suya ni de los desarrolladores que conoce, pero las “mentiras peligrosas” que ciertos grupos ambientalistas y CEMDA ofrecen a la sociedad y a las autoridades, ponen ya en peligro el futuro económico de la ciudad, afirma.

La gota que derramó el vaso, fueron las declaraciones de Gustavo Alanís Ortega, director de CEMDA, publicadas en PROCESO hace un par de días, donde éste acusa la “construcción de dieciséis lujosos complejos turísticos inmobiliarios en las costas de Baja California Sur […] modelos depredadores, pues implicaron un enorme despojo para los nativos, quienes literalmente perdieron sus playas”, lo que Olachea Nogueda considera absolutamente falso y dañino para la imagen que se ha venido construyendo del destino, con base en inversión privada y del gobierno, donde desarrolladores turísticos destinaron 50 mil dólares por año, durante tres años, para promover a La Paz en la Costa Oeste de Estados Unidos como un gran destino. Admite que esta inversión anual podría correr peligro gracias a “falsedades, mentiras y argumentos leguleyos”. 

Asimismo, lamenta la pérdida de dos inversionistas que hubiesen inyectado 150 millones de dólares, en una primera etapa, al desarrollo, generando divisas para el municipio, así como empleo para la ciudadanía, puntualiza. Mas debido a las impugnaciones interpuestas, estos prefirieron no invertir en “el proyecto más atractivo de toda la región noroeste del país”.

“En el proyecto ‘Entre Mares’ no está previsto tocar ni una ramita de mangle”, indica, pues también reconoce como objetivo suyo proteger el medio ambiente, “no es de dientes para afuera”. Tal vez su visión no es altruista, pero le conviene un ecosistema sano en su desarrollo, esboza, poniendo de ejemplo implementar programas de avistamiento de Tiburón Ballena, como sucede con la Ballena Gris en San Carlos. Detalla también que del predio a desarrollar se utilizará el 25% para desplante de edificios y vivienda, mientras que el 75% será área libre.

Los sudcalifornianos deben creer en su vocación turística, subraya, pues es nata. “Yo no veo que podamos ser maquiladores, ni armadores de autos, ni dedicados a la alta tecnología, ni podemos ser puertos de altura”.

Es así que un fuerte grupo de empresarios iniciarán campañas informativas y de concientización ciudadana, para lograr un pensamiento homologado, en aras del turismo y el desarrollo económico.

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