El Teatro de la Ciudad, en el olvido gubernamental
El teatro presenta un deterioro natural después de cinco lustros, manteniendo ciertas áreas utilizando apoyos federales, concursando proyectos y administrando la recaudación de sus rentas.
El teatro presenta un deterioro natural después de cinco lustros, manteniendo ciertas áreas utilizando apoyos federales, concursando proyectos y administrando la recaudación de sus rentas.

A pesar de ser por veinticinco años el principal espacio de representación artística de Baja California Sur, el Teatro de la Ciudad no tiene presupuesto fijo designado por el Estado. Cumplió en su tiempo con los propósitos destinados para una población de aquellas dimensiones, con una demanda artística distinta a la de hoy, mas en la actualidad es subutilizado por falta de recursos. Es por tradición el recinto de escuelas, instituciones y asociaciones, no sólo alberga conciertos y obras de teatro, por lo que ese olvido gubernamental en el que se encuentra la institución sigue siendo el eterno lastre, explicó, emprendiendo algunos ejemplos, el actual director del Teatro de la Ciudad, Aníbal Angulo.

El teatro presenta un deterioro natural después de cinco lustros, manteniendo ciertas áreas utilizando apoyos federales, concursando proyectos y administrando la recaudación de sus rentas. “No se ha actualizado presupuestalmente la cantidad o el monto para ir dándole un mantenimiento […] se ha tenido que ir parchando poco a poco”, dice Angulo. Y es que, naturalmente, el mantenimiento del teatro es costoso, esto parece ser un gran detalle que pasan por alto programadores presupuestales. “Nadie se pone a pensar qué cantidad de equipo se requiere para mantener el clima adecuado”, ejemplifica el director del teatro, indicando que la sola revisión de los aires acondicionados de la sala principal tiene un costo de veinticinco mil pesos.

El gobierno del Estado sólo otorga recursos para nómina, por lo que el teatro debe sostenerse “con rentas a compañías particulares, a Polo Polo, por decirte algo. La gente dice ‘¿por qué Polo Polo?’ porque para nosotros significa una entrada de dinero vía renta, que ese dinero es el que nos permite apoyar a grupos de teatro que no tienen recursos”, justifica el director del Teatro de la Ciudad. Coincide en que es necesario que se exhorte a legisladores para lograr que se vea la importancia de la cultura y se designe presupuesto al teatro, trabajo que corresponde a Fabián Barajas Sandoval, nuevo director del Instituto Sudcaliforniano de Cultura (ISC). “Convencer a los programadores presupuestales, que por Ley se dé un porcentaje del ingreso que obtiene el gobierno vía impuestos, para que se destine a cultura”.

Por otro lado, comentó que han logrado conseguir un millón de pesos, a través del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), para ser destinado exclusivamente en audio e iluminación. Así como se modificó el área de butacas para hacerla accesible a discapacitados, pero hace falta un baño exclusivo para estos ciudadanos. “Ya hemos hecho la solicitud y esa solicitud va a un área de servicios del gobierno del Estado y ahí nos encontramos con que, a lo mejor, esa área no tenía contemplado un baño para discapacitados, entonces tiene que entrar en el presupuesto del año que entra, o bien, ajustarse”.

http://www.youtube.com/watch?v=psiQRP-S4EQ

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