Narciso no pierde sus mañas. Mientras saca a su hijo del hospital por COVID, su gente vuelve a su primigenio negocio: Invadir terrenos.

El regreso del PT (Partido de los Terrenos) … a invadir

Hay unos padres que tienen más suerte que otros. En ese sentido Narciso Agúndez es afortunado: Él sí pudo sacar vivo de un hospital a su hijo Christian Agúndez; infectado de Coronavirus. No tuvo esa suerte Daniel Hernández Aguirre, padre de Jonathan Hernández, asesinado en Las Micheladas cuando el primero era Gobernador y el segundo cliente del mismo bar, y señalado como su presunto asesino. En fin, que mientras Narciso salía con su hijo del Hospital H+ (en la izquierda si hay presupuesto para hospitales fifís), un grupo de invasores organizados (más de diez), eran desalojados de una invasión en un terreno playero junto a las construcciones del nuevo Vidanta. De los invasores fueron detenidos los tres cabecillas, y presentados a la Procuraduría con el objeto de su puesta a disposición del M.P. para integrar la carpeta correspondiente. Nuestro respeto y reconocimiento a la Policía Estatal, que fueron lo que estaban a la mano y actuaron de forma valiente y decidida.

Pero el MP, al juntársele un grupo de aproximadamente cincuenta personas gritoneando en la barandilla de la Policía Municipal, “aflojaron” y decidieron dejar libres a los detenidos. ¿Instrucciones de arriba? Se corre la voz entre el personal de la Procuraduría que, al acercarse el cambio de Gobernador, los invasores de hoy pueden ser las autoridades de mañana, así que prefieren “hacerse pendejos y fingir demencia”. Pareciera que el Picore ya no gobierna o que no le informan de lo que pasa en la Procuraduría; en fin, ojalá y lea “El Peninsular”.

Mañana presentaremos en este medio los documentos y las denuncias realizadas por los afectados.

Por lo pronto, si no quiere ser molestado por la Procuraduría o los Ministerios Públicos, vaya consiguiéndose una membresía del PT y diga ser amigo de Narciso, o a lo mejor MORENA y amigo de Leonel también funciona, ¡Consiga las dos!.  ¡Ah! Y si le piden una lana ya sabe, ya no es mordida; es “aportación”.

¿Y el terreno invadido? Una superficie de veinticuatro hectáreas con frente de playa, entre el nuevo Hotel Vidanta (que por cierto, facilita ilegalmente el paso a la turba invasora), y el futuro Hotel Iberostar. Adquirido hace quince años y con pago al día de predial y autorización para desarrollo hotelero y con proyecto arquitectónico en ejecución. Pero con detalles como éste, como que no dan ganas de invertir…

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