Policías, MPs, jueces… ¿quién es el responsable?

Delincuentes reincidentes en las calles…
Luis Alberto Díaz Solís.
Luis Alberto Díaz Solís atracó una joyería y fue atrapado con un botín de más de 6 mil dólares. Menos de una semana después se le detuvo en la misma ciudad por el asalto a un banco.

La Paz, Baja California Sur.- La mayor parte de las ocasiones en que un delincuente sale libre después de cometer un ilícito, se debe a errores en la detención y a situaciones que ocurren durante la integración del Ministerio Público (MP), señala Mario Alonso Zazueta Obeso, titular de la Subprocuraduría Zona Sur.

Recientemente, un individuo de nombre Luis Alberto Díaz Solís atracó una joyería y fue atrapado con un botín de más de 6 mil dólares. Menos de una semana después se le detuvo en la misma ciudad por el asalto a un banco. La ciudadanía ha mostrado su indignación ante el hecho, incluso la misma dirección de policía municipal del municipio de Los Cabos, donde ocurrieron los hechos, exhortó a las autoridades competentes a realizar mejor su trabajo, por lo que hoy la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) explica que ellos hacen lo que les corresponde, “estamos consignando”, dice Zazueta Obeso, pero es “el juez es quien determina que debe de ponerlo en libertad”.

“Hay ocasiones en que desde que es puesto a disposición, el Ministerio Público tiene que decretar la libertad, porque de los partes informativos se advierte que las detenciones no se hacen apegadas a derecho, dentro del marco constitucional […] Tenemos que cuidar el principio de inmediatez, la flagrancia, ver la forma en que se realiza la detención […] No basta con que la policía nos diga que esa persona fue detenida cometiendo el robo, tenemos que acreditar un elemento más, porque el solo dicho de los policías no es suficiente para acreditar la probable responsabilidad, de acuerdo a nuestro marco legal”.

El “error” más común en la detención, explica el subprocurador, es que ésta no se da bajo el principio de “la flagrancia”: “Muchas veces detienen a una persona fuera del principio constitucional que nos señala cuál es la forma correcta en que se debe llevar a cabo la detención. Si una conducta se despliega en un domicilio a las 3 de la tarde, y esa persona es detenida a las 3:20 de la tarde en un lugar distinto y no hubo de por medio una persecución, alguien que presenciara el delito o hubiera un señalamiento directo, no podríamos decir que estamos ante una situación de flagrancia y de inmediatez”.

Por otra parte, sostuvo, está el trabajo de la integración, en donde se suscitan, indicó, “muchos detalles más”: “Uno de ellos es que la parte ofendida no se presente a formalizar su denuncia dentro del término […] Ahorita hay criterios que señalan que si el propietario o legítimo tenedor del objeto no comparece a señalar que sufrió una lesión en su patrimonio, pues no se está acreditando ese elemento, y puede ser una causa para que el juzgador lo ponga en libertad […] Es necesario que exista un objeto, que sea ajeno y que se hayan apropiado del él, si no acreditamos uno de esos elemento el juez va a considerar que no se integra el cuerpo del delito y lo va a poner en libertad”.

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