Reportaje: Violencia contra las mujeres (1)

Pamela Padilla Soto

La violencia no respeta niveles socio-económicos y sucede todo el tiempo, en todas partes, sobre todo en una sociedad machista como la mexicana.
La violencia no respeta niveles socio-económicos y sucede todo el tiempo, en todas partes, sobre todo en una sociedad machista como la mexicana.

La mañana del 26 de junio, una llamada al C4 alertó que un hombre había golpeado y expulsado de su casa a su esposa, por lo que la policía atendió la denuncia de la colonia Lomas del Sol, en Cabo San Lucas, encontrándose en el lugar con Joana Ruiz de 20 años, quien afirmó los hechos ocurridos a manos de su marido del doble de edad, José Candelaria Camacho, mismo que quedó ingresado bajo boleta correccional 17138.

 Como Joana, se estima que las mujeres que sufren de violencia, se animan a solicitar ayuda 16 veces después de la primera ocasión en que fueron agredidas y casi todas lo hacen directamente a la policía cuando están sufriendo los maltratos o bien son auxiliadas por medio de vecinos que escuchan lo que ocurre y que hacen el llamado.

 A decir de la fundadora del Instituto Municipal de las Mujeres en Los Cabos, Georgina Hernández Beltrán, a las autoridades les frustra que las mujeres violentadas terminen perdonando al marido, evidenciando así el desconocimiento y la falta de sensibilización respecto al tema y a cómo debe ser atendido, pues tanto están en su derecho de ser protegidas como de otorgar el perdón.

 A las mujeres que sufren de violencia se les debe dar la información acerca de lo que pueden hacer, así como de sus derechos, sin embargo, se debe evitar cometer errores garrafales como influir en sus decisiones, presionándolas para que demanden cuando psicológica y emocionalmente no están listas para hacerlo.

 “Aquí lo más importante es trabajar para que se sientan mejor, para que se empoderen, para que sean autónomas, para que tomen decisiones, pero no influir en qué decisiones tienen que ser, sino darles muchísima información para que se sientan acompañadas y que sepan que no están solas”, sostuvo Hernández Beltrán.

 Durante el último año en que estuvo como titular de dicha dependencia municipal, tres mil mujeres se acercaron a pedir informes o bien solicitar ayuda o terapias; actualmente en la coordinación del Instituto de las Mujeres en Cabo San Lucas, delegación que presenta los mayores índices, acuden un promedio mensual de 100 mujeres.

 Lorena Cortés, directora de dicha coordinación, asegura que el acercamiento de mujeres violentadas incrementa su demanda los días lunes, martes y miércoles, así como durante las vacaciones escolares, mientras que en temporadas cuando económicamente la gente tiene tranquilidad, como lo es el mes de diciembre, las mujeres suele acudir menos.

¿Qué es y que tipos de violencia contra las mujeres existen?

Según el artículo tercero de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en Baja California Sur, cualquier acción u omisión, basada en su género, que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte, tanto en el ámbito público como privado, es violencia contra las mujeres.

 Según datos otorgados por la coordinación municipal del Instituto de la Mujer de Cabo San Lucas, existen siete tipos de violencia:

 1.- Violencia psicológica, es cualquier acto u omisión que dañe la estabilidad psicológica como es la negligencia, el abandono, el descuido reiterado, la celotipia, los insultos, humillaciones, la devaluación, marginación, indiferencia, infidelidad, las comparaciones destructivas, el rechazo, la restricción a la autodeterminación y amenazas, que llevan a la víctima a la depresión, aislamiento, baja autoestima e incluso al suicidio.

 2.-Violencia física, es cualquier acto que infrinja daño no accidental, usando la fuerza física o algún tipo de arma, sustancia u objeto que pueda provocar o no lesiones internas, externas o ambas.

 3.- Violencia patrimonial, es cualquier acto u omisión que afecta la supervivencia de la afectada, se manifiesta en la transformación, sustracción, destrucción, retención o distracción de objetos, documentos personales, bienes y valores, derechos patrimoniales o recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades; puede abarcar daños o bienes comunes propios de la mujer.

 4.- Violencia económica, es toda acción u omisión del agresor, que afecta la supervivencia económica de la víctima, se manifiesta a través de limitaciones encaminadas a controlar el ingreso de sus percepciones económicas, así como de un salario menor por el mismo trabajo, dentro de un mismo centro laboral.

 5.- Violencia sexual, es cualquier acto que degrada o daña el cuerpo y/o la sexualidad de la víctima y que por tanto, atenta contra su libertad, dignidad e integridad física; una expresión de abuso de poder que implica la supremacía masculina sobre la mujer, al denigrarla y concebirla como objeto.

 6.- Violencia de pareja, es el conjunto de agresiones psicológicas, físicas, sexuales y económicas, que ocasionan algún daño psicológico, físico y/o patrimonial en la mujer, derivadas de la asimetría de la pareja.

 7.- Violencia de género, es el conjunto de amenazas, agravios, maltrato, lesiones y daños, asociaciones a la exclusión, subordinación, discriminación y explotación de las mujeres, que es consubstancial a la opresión de género en todas sus modalidades. La violencia de género contra las mujeres involucra a las personas, sociedad, comunidades, relaciones, prácticas e instituciones sociales y al estado que las reproduce, al no garantizar igualdad al perpetuar formas legales, jurídicas, judiciales, políticas androcéntricas y de jerarquía de género y al no dar garantías de seguridad a las mujeres.

  La violencia no respeta niveles socio-económicos y sucede todo el tiempo, en todas partes, sobre todo en una sociedad machista como la mexicana.

 Particularmente en la violencia de pareja, los primeros tintes ocurren durante el noviazgo y de manera muy sutil, pues se enmascaran en relaciones de amor como: te estoy llamando porque te extraño, pero ¿dónde estás y con quién?, o me gustas mucho con esa falda, pero no te la pongas de nuevo; denotaciones de celos y dominio, que dan aviso de un futuro sin libertad y opresor, que no debe pasar desapercibido.

 La constante de los peores casos se da dentro del hogar y en muchas ocasiones frente a la vista de los hijos, quienes muy probablemente reproducirán estas acciones durante su etapa adulta, por lo que los padres deben asumir la responsabilidad compartida de educar sin violencia a los hombres y mujeres del mañana.

 Para mayor información o bien para resolver cualquier aclaración, duda, asesoría o inscripción a los grupos de reflexión, puede comunicarse a los teléfonos 10 5 27 21 y 22 en San José del Cabo y al 14 3 45 06 extensión 2, en Cabo San Lucas.

Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments