No quiso suspender labores durante el paso de Odile

Puso El Boleo en riesgo la vida de sus trabajadores
boleo
Al igual que Juan, 40 trabajadores que viven en Santa Rosalía pasaron la noche del huracán con órdenes de seguir trabajando, “cuando todo estaba más y mejor”.

Santa Rosalía, Baja California Sur .- A pesar de que las autoridades de Protección Civil Federales, Estatales y Municipales emitieron alertas desde el 14 de septiembre del 2014, sobre el evidente paso del huracán “Odile” por el municipio de Mulegé, la empresa coreana Minera Metalúrgica del Boleo (MMB) no suspendió labores el 15 de septiembre, día en que “Odile” golpeó Santa Rosalía.

Un trabajador de MMB, relató en entrevista cómo vivió el huracán en el proyecto minero. Por cuestiones de seguridad, este trabajador será nombrado “Juan”, él es originario de Santa Rosalía y conoce muy bien el tipo de destrozos que a su paso dejan estos meteoros.
“Se asustan por un vientito” respondió el jefe inmediato de Juan cuando le preguntó a qué hora suspenderían labores, “más tarde no vamos a poder salir de aquí” le explicaba Juan “necesito irme”, estoico sostenía que nada pasaría el patrón a las 5 de la tarde cuando Odile anunciaba su invariable llegada a Santa Rosalía, ciudad ya incomunicada para ese tiempo del sitio minero por un estruendoso arroyo.

Al igual que Juan, 40 trabajadores que viven en Santa Rosalía pasaron la noche del huracán con órdenes de seguir trabajando, “cuando todo estaba más y mejor” comenta Juan, a las 3 de la mañana Odile azotaba el sitio con vientos de 150 km/h, y seguía recibiendo órdenes para salir a la intemperie a revisar si había daños, si todo seguía funcionando bien, conocedor de que acatar esas órdenes significaba arriesgar la vida, Juan hizo caso omiso, se fue a refugiar a un lugar seguro, como todos los trabajadores, con la angustia de la familia, agobiado por la incertidumbre y las ráfagas de viento que levantaban láminas de techos de los edificios de MMB y palapas, como dientes de león en una brisa primaveral.

A la mañana siguiente, Juan solo sentía la imperante necesidad de ver a su familia y un fuerte rencor hacia la empresa que lo emplea. A las 11 de la mañana, al comprobar las sospechas de que no había forma de pasar en vehículo del sitio minero a Santa Rosalía, alentado por sus sentimientos, Juan decidió cruzar el arroyo caminando, tomado de la mano de otros 15 trabajadores que se habían quedado atrapados en la mina. “Eramos muchos, y de todas formas nos arrastraba el agua, tenía un nivel poquito debajo de un metro” explica el trabajador del consorcio coreano, aún molesto. Varios grupos de trabajadores hicieron lo mismo para poder llegar a sus casas, arriesgando nuevamente su salud.

“Si anuncian otra cosa así no voy a ir a trabajar, no vale la pena arriesgar la vida por… por nada, que les sirva de experiencia” concluye la entrevista Juan, trabajador de MMB, originario de Santa Rosalía, que arriesgó la vida porque de lo más alto de la administración había órdenes de arrancar la operación de varias áreas de la mina el 15 de septiembre del 2014, porque el arranque oficial de la mina está calendarizado, y el paso de un huracán no es motivo para no cumplir con la planeación de este proceso administrativo.

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