Concluyen investigadores de la UABCS

Benéfico declarar Área Natural Protegida a la Isla Espíritu Santo
Isla Espiritu santo ANP
Durante 5 años, investigadores de la UABCS trabajaron en un monitoreo en la Isla Espíritu Santo para determinar los beneficios que produjo el que se haya constituido como Área Natural Protegida.

La Paz, Baja California Sur.- A raíz de que en 2007 la Isla Espíritu Santo fuera declarada como Área Natural Protegida, organizaciones civiles como Niparajá, así como instituciones de investigación y educación como la UABCS, se dieron a la tarea de determinar si esta acción representó un verdadero beneficio para el ecosistema de la zona, ya que este tipo de declaratorias no siempre garantizan una protección efectiva.

De este modo, recientemente la CONANP y Niparajá publicaron los resultados de este estudio, donde se concluyó que, de acuerdo al seguimiento que se hizo de 2007 a 2013, sí hubo un efecto positivo. Cabe señalar que las conclusiones también se dieron a conocer a los pescadores de la región, a los prestadores de servicios turísticos y a los académicos del estado.

El trabajo de la UABCS consistió en establecer una línea base sobre qué había en la Isla antes y después de que se constituyera como Parque Nacional. Para ello se realizaron censos de organismos y se observaron tallas de peces para determinar si el tamaño de los animales estaba aumentando o no, y para registrar si la diversidad biológica aumentaba como efecto de la protección.

Los datos del monitoreo arrojaron que la riqueza y diversidad se han mantenido estables, aunque las tallas y el peso de los peces de importancia comercial han aumentado, lo cual representa un claro beneficio ecológico, así como económico. Se espera que el ecosistema se recupere en su totalidad a mediano plazo (unos 15 años), tal y como ocurrió en el Parque Nacional Cabo Pulmo, por lo que se estarían cumpliendo los objetivos establecidos.

Sin embargo, es necesario continuar con un seguimiento a largo plazo para tener la certeza de que se están tomando las medidas correctas sobre el manejo del Área. Posteriormente, en colaboración con el Parque y con la sociedad, se verá si existe la necesidad de replantear los objetivos

Al respecto, el Dr. Héctor Reyes Bonilla, quien es profesor-investigador de la UABCS, indicó que la Isla Espíritu Santo no es una zona completamente cerrada a la pesca, aunque sí hay cuatro zonas núcleo en donde no se puede realizar esta actividad. Explicó que representó un notable beneficio determinar área protegida a la Isla, pues ha habido un cambio en las poblaciones de peces comerciales: los individuos son cada vez más grandes,  más pesados y generan más larvas.

Por último, señaló que la Universidad colaboró por medio de su Laboratorio de Sistemas Arrecifales, además de que proporcionó insumos e información. En el proyecto también participaron estudiantes y egresados de la Máxima Casa de Estudios, lo cual fue una excelente experiencia para su desarrollo profesional, pues algunos hicieron trabajos de tesis que derivaron en investigaciones mucho más profundas o, incluso, se incorporaron a trabajar en las mismas organizaciones.

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