Don Esdrulfo planea arribar a la capital en esta semana.

Cumpliendo una manda, camina desde Guerrero Negro a La Paz

La Paz, Baja California Sur.- Un viaje de mil millas comienza con un primer paso, diría Lao-Tse, y en el caso de Esdrulfo Romero Osuna ya dio los primeros de una odisea que a pie, lo llevará a recorrer los 772 kilómetros que separan a Guerrero Negro de la ciudad de La Paz, a donde pretende llegar a mediados de la semana para así cumplir con una “manda” que hizo a la Virgen de Guadalupe y San Charbel,  pues en sus manos depositó la salud de su pequeño hijo.

Para don Esdrulfo Romero Osuna, los casi un millón doscientos mil pasos que separan la negroguerrerense comunidad de la capital sudcaliforniana, no son nada comparados con la alegría de ver cómo su pequeño hijo, ahora de siete años, va recuperando la salud, aunque no se encuentra al 100% restablecido.

Esdrulfo recuerda los difíciles días de hace 4 años, cuando Luis, entonces de 3 años de edad, presentó un cuadro de encefalitis que llevó a los médicos, luego de dar el peor de los pronósticos, a inducirle el coma y mantenerlo con vida conectado a maraña de sondas, tubos y sensores.

En ese momento, Esdrulfo hizo acopio de toda su fe e hizo singular promesa a la Guadalupana y a San Charbel: recorrer a pie el tramo de Guerrero Negro a La Paz, si le era devuelta la salud al pequeño Luis.

Al parecer, las plegarias de don Esdrulfo fueron escuchadas, y contra todo pronóstico el pequeño Luis regresó de la inconciencia, y aunque en débiles condiciones, sin poder ver y todavía conectado a líneas que lo mantenían con vida, ya presentaba movimiento, que poco a poco fue en incremento hasta llegar a su alta del nosocomio.

Llega la pandemia, y don Esdrulfo ve como el cumplimiento de la “manda” se aplaza, pero con la nueva normalidad, dispuesto y gustoso de honrar su palabra, comenzó la pedestre travesía desde la capital salinera hasta el Puerto de Ilusión.

Así, el padre de familia da el primer paso, de miles, la mañana del pasado 9 de abril, pero, no faltó quien se ofreció a no dejarlo caminar solo, y lo sigue en un recorrido en el que, como promedio, cada día “se avienta” 40 kilómetros, a veces 65, otros 40, lo que el clima y su resistencia le permita.

Seguido de cerca, en un automóvil, va su familia, para apoyarlo en su caminata y estar pendiente de algún imprevisto.

El caminante, aunque eso alargue el trayecto, se decidió por una ruta que recorre la zona serrana, evitando así en lo posible el tráfico vehicular: San José de Gracia, San Isidro, San Juanico, Francisco Villa, La Toba, Villa Morelos son algunos de los puntos donde descansa,  recibe una taza de café, un vaso de agua, comida, apoyo y sobre todo ánimo y los buenos deseos de quienes entienden su motivación y el compromiso ineludible de honrar la palabra.

Esdrulfo  planea llegar a mediados de esta semana a La Paz, donde dará por cumplida su promesa al visitar el convento de las madres adoratrices donde se encuentra la capilla de San Charbel y el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, casa de la virgen morena en esta capital.

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Pacho Cerecer
Pacho Cerecer
21 days ago

Que Ociosidad, ese viejo loco, no tiene nada mejor que hacer.