Pero... No toda inversión es buena per se.

¿Inversiones? Si, pero con respeto

Las inversiones, nos dicen, son buenas para el país, generan empleos, impuestos, prosperidad, ayudan al desarrollo y al progreso de las comunidades. Se espera que así sea.

Pero…  No toda inversión es buena per se.

Dependiendo de su objeto, sea para generar industria, infraestructura urbana o carretera, instalaciones turísticas, desarrollos inmobiliarios, obra social etc. debe en primer lugar, estar apegada a las leyes, y esto en leguaje simple y llano significa que se respeten los derechos de los demás.

Las cosas se complican con los inversionistas cuando algunos se empecinan en llevar adelante los proyectos pisoteando a otros, y hablando de inversiones no olvidemos que, de estas, hay inversiones privadas y públicas – las generadas por los gobiernos-.

Con mucha frecuencia, las inversiones para lograr concretarse transitan por la ruta de la corrupción, la ilegalidad, el cohecho, la amenaza o la compra de voluntades de los funcionarios responsables de dar permisos. Y eso ocurre con frecuencia en los tres niveles de gobierno.

En nuestra comunidad esta semana que pasó se anunció que dos proyectos fueron cancelados por haber sido promovidos violentando nuestras leyes. El primero fue un muro de contención que se construyó sobre el arroyo de Costa Azul, en San José del Cabo, para aumentar la superficie de un predio colindante a este.  Y el segundo la cancelación definitiva del hotel Caesar´s Palace, dentro del área natural protegida del Estero Josefino.

En ambos casos, perdieron los inversionistas, pero ganó la sociedad.

Muy mal jugaron sus apuestas quienes pretendían obtener un beneficio sobre la base de provocar un perjuicio a la población.

Que les sirva esto de ejemplo a otros que decidan seguir por esa vía.

Imagino que todos estamos de acuerdo en recibir con los brazos abiertos a los inversionistas sean estos de la iniciativa privada o de las autoridades. Pero no a costa de provocar daños y perjuicios a la comunidad, como ocurre con quienes desvían arroyos, destruyen áreas naturales protegidas, invaden predios y se valen del despojo para hacerse de propiedades. Esos actos se consideran delitos. Y como tales están tipificados por nuestras leyes.

Esperamos que se respete el estado de derecho cuando se promuevan inversiones y podamos ver crecer y prosperar nuestra ciudad y que se haga dentro de los márgenes de la legalidad.

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Natalia N.
Natalia N.
6 months ago

Una inversión que representaba empleos, mejoras para muchas familias, hubieran hecho bien la cosas para que se quedarán.