La Paz y Los Cabos a merced del crimen

Desatadas las ejecuciones

Realmente cuántos eventos de alto impacto –asesinados por sicarios- habrán ocurrido desde aquel nefasto día del 31 de julio de 2014 en que tuvimos la noticia de que en la carretera hacia los planes habían asesinado a tres personas. El término “sicarios” y “eventos de alto impacto” no formaban parte del acontecer citadino. Tampoco la tarea de recoger casquillos, jaja.

La campaña electoral en la que Carlos Mendoza Davis resultó electo gobernador con uno de cada cuatro ciudadanos enlistados en el padrón electoral, se desarrolló bajo la ola violenta que se desencadenó desde ese día -31 julio 2014- y que hoy nos tiene viviendo en una ciudad al borde de la histeria colectiva. Se dijo entonces que Marcos Covarrubias había vendido la plaza a dos carteles de la droga. No se reflexionó en que “el comentario” podía ser verdadero, pero en su último año de gobierno más de 200 ciudadanos perdieron la vida asesinados en “eventos de alto impacto.” La campaña se desarrolló en ese clima de ejecuciones, se filtraron varías llamadas telefónicas en las que claramente se escuchó que “un fulano” entregaría varios millones de pesos durante los meses de la contienda a Mendoza Davis. Este hecho fue muy cuestionado y el candidato Mendoza nunca aclaró, solamente dijo que “el espionaje telefónico era un delito.” Varias veces como candidato dijo “que lo contratáramos como su gobernador porque él sí sabía cómo terminar con la violencia y el crimen organizado. En septiembre de 2015 tomó posesión en una elección de estado tan burda como las orquestadas por Leonel Cota y Narciso Agúndez en los doce años que gobernaron.

En reflexión que merece una investigación profunda, durante los dos primeros meses de su mandato las ejecuciones dieron una tregua y la población se preguntó “qué es lo que estaba sucediendo.” Luego se desataron con más violencia y contundencia. Desde entonces, el último mes de 2015, todo el 2016 y este 2017 que ya se va, las muertes violentas están a la orden del día al grado que en octubre mataron más de ciento diez.

Y entonces la población estatal se pregunta: ¿Qué fue lo que realmente sucedió para que esta ciudad y al rato Los Cabos se transformaran “de la noche a la mañana” en campos violentos del crimen organizado? ¿Por qué antes no había disputas por “las plazas”? Porque el mínimo análisis nos hace concluir que la(s) plaza(s) estaba(n) y todo funcionaba “con normalidad,” las mismas tienditas, los mismos vendedores, los mismos grupos, los mismos compradores. ¿Qué tanto es cierto o mentira de que Marcos Covarrubias vendió la plaza a dos carteles de la droga? ¿Qué tanto fondo o no en las llamadas telefónicas filtradas entre el candidato –entonces- Mendoza y un fulano? Llamadas que fueron difundidas a nivel nacional.

Y ante este panorama aterrador nos enfrentamos a uno peor: el gobernador y “sus hombres de confianza” tácitamente ignoran el problema queriéndolo cubrir con mil carretonadas de demagogia…¡se atrevió a orquestar la parafernalia del segundo informe de gobierno! en el mismo recinto en que el año pasado dijo que terminaría con el crimen organizado; en el mismo recinto donde el año pasado sus lame suelas le rindieron honores de estadista; en el mismo recinto donde el pueblo no puede acceder y ni siquiera puede acercarse; en el mismo recinto donde la fuerza pública está para protegerlos y el populacho no se atreva a ni siquiera manifestarse; en el mismo recinto donde los medios de comunicación, “sus periodistas y analistas políticos” una vez más, impúdica y públicamente se declaran enemigos del pueblo y la verdad.

En el mismo recinto donde la demagogia los cubre de carroña, y hoy no fue la excepción, ya que ungido como dictador declaró: los violentos serán derrotados. Mi correo: raudel_tartaro@hotmail.com

PASEMOS EL RUBICÓN: Mientras se pavoneaba ante su público cautivo y lanzaba su as de oro: “los violentos serán derrotados,” el domingo y lunes mataron a más de diez, tres más en los Cabos entre lunes y martes, ayer miércoles otro en Camino Real y hoy jueves muy de mañana encontraron otro ejecutado frente al Cbtis 62, embolsado y desmembrado. Este mismo día ejecutan a dos más dentro de una vivienda, en la Juárez y en el poblado de Miraflores un ejecutado más en la colonia El Zorrillo.

Mientras escribía esta colaboración, como a la una con diez minutos se escucharon varias detonaciones por la avenida de los deportistas, para el lado donde está el palacio municipal.

Ante este panorama aterrador nos enfrentamos a uno peor: el gobernador y su gabinete, así como las autoridades nacionales que vienen, siguen en su demagogia escandalosa declarando que vivimos en una ciudad segura, que hacen mil esfuerzos para recuperar la tranquilidad y la paz. Que Baja California Sur es más grande que sus problemas…

Hace unos días el secretario de la Sedena nos recetó la mágica verdad de que Baja California Sur tiene un gobierno confiable. Luego el gobernador nos recetó la “alentadora noticia” de que vienen mil elementos más –a los que mantenemos de todo a todo para que se paseen en sus unidades- y que contaremos con un batallón de ingenieros de combate de la Sedena y que con nuestros impuestos construirán instalaciones que albergarán 500 efectivos, así como una unidad habitacional con una inversión de 312 millones de pesos.

No necesitamos más efectivos, señor gobernador; lo que necesitamos es que se pongan a trabajar y nos den resultados. No somos retrasados mentales para que nos sigan llenando de mentira y demagogia como la que “usted es un gobernador confiable.” Ni las unidades (camufladas) llenas de soldados y marinos con pavorosas metralletas como si fueran cañones, ni por más militares que vengan, por más confort con que los reciban mientras el pueblo vive en casuchas, mientras se distraigan viendo la ciudad desde los helicópteros, el crimen organizado les seguirá ganando la batalla porque ellos sí saben a qué vienen…

¡Y los violentos no serán derrotados! Y al pueblo no le debe pedir que se ponga a colaborar en lugar de criticar. Nuestra crítica es certera porque hasta hoy usted no ha cumplido con una de sus más sentidas responsabilidades: salvaguardar la seguridad pública de la sociedad y la familia.

¿Y cuántos ejecutados van desde el 31 de julio de 2014 hasta los dos ejecutados en la Juárez y el de Miraflores? 870? ¡Pamplinas! ¿Y a “lo pior” hoy por la tarde-noche matan más? ¿Y las recientes narcomantas y cartulinas qué decían?

¿Y los veinte días que le dieron de plazo? ¿Qué reflexión tendrá la vox populi? Alea jacta Est.- 16-11-17.- Miembro de ESAC.-

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