Se debe de investigar y enjuiciar por el nepotismo en que incurrió es a Héctor Jiménez Márquez; pero al modo, Alfredo Zamora García nos demuestra una vez más que así como dice una cosa dice la otra. . .

Balconeando / Síndrome de “Chimoltrufia”

Resulta que muchos de nosotros tuvimos la fortuna de ver a un personaje por demás singular que era  encarnado por Florinda Meza en la televisión mexicana, y me refiero a “La Chimoltrufia”, un ser ficticio que siempre fue inseparable del elenco de los sketchs de «Los Caquitos» y con una característica muy peculiar: Que así como decía una cosa, decía la otra.

Pues bien, lo traigo a colación en la entrega de hoy porque el pasado 24 de octubre en el Congreso del Estado, la mayoría de los miembros de la XIV Legislatura de la fracción del Partido Acción Nacional, y damos los nombres: Maritza Muñoz Vargas, Marco Antonio Armendáriz Puppo, Alejandro Blanco Hernández, Sergio García Covarrubias, Guadalupe Saldaña Cisneros, Eda Palacios Márquez, Araceli Niño López, Rodolfo Davis Osuna, Francisco Javier Arce Arce y Alfredo Zamora García, votaron en contra de que se investigara el aberrante caso de nepotismo en que ha incurrido el todavía sostenido titular de la Secretaría de Educación Pública, Héctor Jiménez Márquez.

Pero lo peor es que ahora resulta que Alfredo Zamora García nos sale con que todos ellos estuvieron totalmente de acuerdo en la indagatoria sobre la persona de quien alguna vez fue taquero allá por el rumbo de Cuajimalpa, esto respecto al tema de la doble plaza con que fue beneficiado su hijo Ángel Isaac Jiménez Peñaloza.

Con esta señal otorgada ante medios de comunicación, pareciera que al diputado Alfredo Zamora García lo afecta algo así como el síndrome de “La Chimoltrufia”, pues primero dice que se negaba a que se diera la investigación y ahora sale con que está de acuerdo, y ante tal incoherencia demostrada asegura ahora que no era necesario aprobar algo que ya se estaba investigando. O sea; ¿si, no, o como quedamos?

El mismo Alfredo Zamora García acotó que con oficio en mano desde hacía más de dos semanas atrás, la Contraloría General del Estado le había iniciado un escudriñamiento a Héctor Jiménez Márquez para deslindar su responsabilidad con respecto a una denuncia que cobró vida desde las redes sociales ante el tema de la doble plaza de su vástago. Luego entonces pregunto: ¿Por qué no se dio a conocer como marcan los cánones?

Y el mismo legislador enfatizó ante propios y extraños que la mayoría de sus colegas del Partido Acción Nacional respaldaron tal pesquisa, y que incluso argumentaron que una vez que se concluyera el proceso se debía informar al Congreso del Estado de los resultados para tomar medidas sobre ello, cosa que a todas luces es una mentira, o bien, digamos que es causa y efecto del denominado síndrome de “La Chimoltrufia” que lo está atrofiando.

Igual que como lo hacía el personaje que encarnó Florinda Meza, la cual tiraba siempre como cabra para el monte sin ton ni son, el diputado Alfredo Zamora García tuvo la desfachatez de destacar que en lo que no accedieron como bancada mayoritaria, “es que los diputados que pertenecen al Partido Revolucionario Institucional, cuyo partido y gobierno es el más corrupto y así se ha demostrado con los grandes escándalos de corrupción y más de una decena de gobernadores priistas presos en México y en otros países, es que nos quieran dar lecciones de honestidad y transparencia, pues a pesar de haberles aclarado que ya estaba abierta la investigación insistieron en su propuesta con el único fin de buscar sacar raja política y buscar engañar a la ciudadanía”.

Ahora me interrogo: ¿A que salió toda esa explicación sin pies ni cabeza? ¿Quién fue el que realmente quiso sacar aja política con ese mensaje tal salido de contexto para lo que se estaba tratando ese día en el Congreso del Estado? Y lo digo porque a quien se debería de investigar y enjuiciar por el nepotismo en que incurrió es a Héctor Jiménez Márquez; pero al modo, nos demostró una vez más que así como dice una cosa dice la otra el inconexo, desatinado y disconforme diputado albiazul.

Quizás “el chimoltrufio” parlamentario desconozca que congruencia es una palabra de origen latino que conlleva el significado de coincidir, convenir y encontrarse, por lo que resulta claro que con sus enunciados, Alfredo Zamora García es un tipo incoherente pues no demuestra relación o correspondencia entre lo que habla y lo que hace, y por eso mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .

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