La solicitud de amparo que promovió José Antonio Agúndez Montaño quedó consignada en el expediente 1141/2017, y esto fue por el boquete financiero que arrojó la auditoría forense que se aplicó a su administración, encontrando la friolera cantidad de 31 millones 692 mil 882 pesos sin evidencia, ni documentación comprobatoria o justificativa

Balconeando / La punta del iceberg

Hace unos días atrás, el Juzgado Segundo de Distrito desplegó en sus estrados un aviso donde se consigna que el ex alcalde de Los Cabos, José Antonio Agúndez Montaño solicitó un amparo con la finalidad de detener cualquier intento de aprehensión en su contra por parte del Agente del Ministerio Público del Fuero Común Investigador Especializado en Delitos Cometidos por Servidores Públicos.

Aunque haya quienes quieren negarlo, la solicitud del “Tony” Agúndez quedó consignada en el expediente 1141/2017, esto debido por el boquete financiero que arrojó la auditoría forense que se aplicó a lo que fue su administración, encontrando que se suscribió un empréstito por 161 millones 835 mil 564 pesos, cifra que fue etiquetada para la adquisición de Maquinaria Pesada y de Vehículos -65 millones de pesos-; la modernización catastral -29 millones de pesos-; la modernización del Registro Público de la Propiedad -26 millones de pesos-; para emplacamiento vehicular -15 millones de pesos- y para la construcción de una Sala de Cremación -15 millones de pesos-.

Sin embargo durante la revisión de los números y los documentos que realizó el despacho auditor contratado exprofeso para ello, se detectó la friolera cantidad de 31 millones 692 mil 882 pesos sin evidencia, ni documentación comprobatoria o justificativa.

Ante esto las denuncias penales no se hicieron esperar en contra de la persona de José Antonio Agúndez Montaño y otros funcionarios involucrados, querellas que fueron presentadas en el mes de junio del año 2016 por la síndica del actual Ayuntamiento, Susana Zatarain García.

Pero la suerte de José Antonio  Agúndez Montaño fue echada cuando se comenzaron a ventilar algunos expedientes como parte de una batalla legal iniciada el 17 de diciembre de 2013, esto tras la negativa del “Tony” -como le dicen sus cuates y uno que otro llevado- y donde el Instituto de Transparencia y Acceso a la Información Pública terminó ordenando la  entrega de la documentación, misma que fue interrumpida arbitrariamente por algunos de sus esbirros en agosto de 2014 y en marzo de 2015.

Pero una vez que se hicieron públicos los “expedientes secretos”, la pirámide de favorecimientos y corruptelas comenzaron a perfilarse en la persona de Narciso Agúndez Montaño como cabecilla del clan, seguido en orden de jerarquía por sus hijos Christian y Argelia María de apellidos Agúndez Gómez, y su yerno Freddy Erubey Martínez Rivera.

Y tan es cierto lo anterior que los tres familiares de Narciso y José Antonio Agúndez Montaño tienen bajo su influencia a una serie de personas y empresas que están interconectadas unas con las otras, esto entre socios y domicilios fiscales.

Por ejemplo, la Constructora Spacio Scala, S.A. de C.V. según la escritura 533 expedida el 27 de abril de 2006 por el Notario Público No. 12, Miguel Ángel Izquierdo y Viamonte, es propiedad de los consanguíneos Christian y Argelia María Agúndez Gómez; sobrinos del ex alcalde de Los Cabos, José Antonio Agúndez Montaño e hijos del ex gobernador Narciso.

Christian Agúndez Gómez aparece en la escritura con el 99 por ciento de las acciones, y Argelia María de mismos apelativos tan solo con el 1 por ciento. Los dos como socios de esa constructora -de acuerdo con el acta constitutiva- designaron a Cipriano Alberto Ceseña Coria como Comisario de Vigilancia de la sociedad y a Williams Gareth Lucero Rivera como representante para Pleitos y Cobranzas de la compañía.

Esta primera empresa exhibida, en los tiempos del todopoderoso “Tony” Agúndez  ofrecía los servicios de diseño arquitectónico; construcción de obra civil; urbanización y edificación; desarrollos turísticos; desarrollos habitacionales; lotificación; estructuras metálicas; instalaciones; levantamientos topográficos; ampliación; remodelación: supervisión de obras; asesorías y trámites.

Y aunque hasta aquí todo parecía estar correcto, resultó que el domicilio fiscal de la constructora Spacio Scala, S.A. de C.V. se ubicaba una vivienda particular –y sin ninguna vista de negocio—que curiosamente estaba registrada a nombre de Christian Agúndez Gómez, localizada en la calle Retorno de Paseo de los Avestruces No. 4413 de la colonia Las Grullas de la ciudad de La Paz.

Sobre estos hechos el “Tony” Agúndez siendo presidente municipal de Los Cabos guardó silencio y nunca fijó una postura oficial al respecto, pero si en cambio se dio a la tarea de navegar en la politiquería de las “cuentas obscuras y nula transparencia” en los procedimientos de compra y contrataciones de servicios.

Esta es la punta del iceberg pero falta mucho por aclarar, y por ello se entiende ahora porque el “Tony” Agúndez solicita un amparo con la finalidad de evitar cualquier posible aprehensión en su contra por parte del Agente del Ministerio Público del Fuero Común Investigador Especializado en Delitos Cometidos por Servidores Públicos.

¿Alcanzará el brazo de la ley al “Tony” y grupo de sus secuaces? La verdad que no lo sé, pero mientras algo sucede al respecto quien esto escribe seguirá Balconeando. . .

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