Mucho ha cambiado en 32 años…

El Terremoto… 1985 y 2017 ( II y última)

Por un desperfecto de mi camioneta que nos dejó tirados en el Centro Comercial de Palacio, ocupamos un taxi, y el taxista apenas pasábamos el parque Revolución cuando nos interrogó de que si no sabíamos lo que había pasado en la capital de la república. Nos informó del gran temblor y llegando a casa prendimos la tele y vimos el caos que generaba el gran terremoto. Luego la comunidad escolar fue informada que los maestros Gabriel Ojeda Agúndez, director de la Secundaria Dos, el director de una escuela de Ciudad Constitución (no recuerdo su nombre) y el maestro David Peralta Osuna director de las secundarias Cuatro y Nocturna, habían perecido cuando se derrumbó el Hotel Regis.

Fueron días de incertidumbre ya que corrían mil rumores: “que posiblemente estén vivos pues no los encuentran, que los rescataron de entre los escombros, que a Gabriel sí lo hallaron y a David Peralta no, que mañana traerán los cuerpos.”  Las labores en las tres escuelas continuaron y por fin se anunció que traerían a Gabriel y al maestro de Comondú pues a Peralta Osuna no lo encontraron. La ceremonia luctuosa para Gabriel fue impresionante y se realizó en la cancha cívica. Entre la concurrencia encontré al compañero Abelino Agúndez, que fuimos condiscípulos en la generación 57-58 de la Normal Urbana. Venía desde el estado de Baja California. Me comentó que era primo de Gabriel. Al final el cortejo se dirigió al panteón de Los San Juanes.

Al profesor David Peralta se le declaró oficialmente muerto al año de la catástrofe (septiembre del 86) En diciembre se realizó la ceremonia luctuosa en su memoria.

Como era diciembre y hacía mucho frío esa noche, los “artistas” que interpretaríamos el poema que le escribí, por dos ocasiones fuimos a la casa del compañero Sixto Navarro y nos tomamos dos tragos de bacanora.

Y este 19 de septiembre, exactamente a 32 años de distancia del terremoto del 85, ocurre un terremoto que derrumbó varios edificios en los que quedaron sepultados muchos cuerpos de los que rescataron algunos vivos.

A 32 años de distancia y teniendo como fondo un país convulso que se debate entre el sacrificio de los pobres y la opulencia de los poderosos, entre la metralla de la revolución de independencia y la mexicana, teniendo como actores estelares a los desheredados de la justicia social enfrentados al poder de criollos y caciques de 1910, surge “el nuevo orden” de la revolución mexicana que nos da las “armas institucionales” de la constitución política de 1917, donde la tierra será para los que la trabajan según el grito de Zapata, y donde los trabajadores serán protegidos por los postulados del artículo 123, y la educación preparará al nuevo ciudadano.

A mediados del siglo 20 el pueblo empieza a vislumbrar que su sacrificio parece condenado al fracaso ya que la tierra siguió siendo latifundio, el trabajo de esclavo así como la educación al alcance de la alta burguesía. Surgen las nuevas luchas libertarias con los Jaramillistas de Rubén Jaramillo, el movimiento de Arturo Gámiz y Pablo Gómez y el asalto al Cuartel Madera en 1965. La guerrilla guerrerense de Genaro Vázquez y Lucio Cabañas, la insurgencia estudiantil de 1968 que “sería el parteaguas de la historia mexicana,” la Liga Comunista 23 de septiembre, el ejército popular revolucionario de los 90, el ejército de los pobres, y, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional del Subcomandante Marcos el Primero de enero de 1994.

La lucha armada del pueblo de México está por las cuatro esquinas de la geografía de esta nación tan “noble y sacrificada.”  El pueblo en distintos momentos ha tomado las armas para limpiar de escombros el suelo patrio…¿Y qué ha pasado? Lo que ha pasado desde 1810. Los vivales, los corruptos, los amantes del poder han traicionado al pueblo y han erigido un gobierno para ellos. Los valientes de las insurrecciones han sido aplastados y el pueblo mira desde las ventanas de sus casas.

Hoy, en la vida contemporánea, se ha optado por la vía pacífica de las elecciones: Rompimos el cerco y nos lanzamos con el Frente Democrático Nacional, incluso colocamos a Cuauhtémoc Cárdenas en la Jefatura del DF(entonces) Se levantó la ola electoral y pusimos a Fox, en la presidencia…¿y la tierra es ahora de los campesinos? ¿La riqueza está bien distribuida? ¿Los trabajadores gozan de todas las garantías laborales? ¿mandamos “a vacaciones al desempleo”?

Y entre la historia de luchas guerrilleras hasta la irrupción del subcomandante Marcos nos castiga la naturaleza con el temblor de 1985. El pueblo, ese que está casi en la miseria, se lanzó sin proclama alguna a remover escombros y salvar vidas, las televisoras se dieron vuelo presentándose como verdaderos mártires en favor del pueblo… y al final se dijo que era el parteaguas de la historia.

Tuvieron que pasar 32 años para que la historia se volviera a repetir: Otra vez el pueblo sacrificado, el heredero de las luchas libertarias, el que no necesita de proclamas, propaganda, despensas, carteles de candidatos, se lanzó a la calle para remover los escombros con actos de verdadero heroísmo. Y las televisoras y medios de comunicación, al igual que el 85, “se vistieron de héroes dando la información con caras compungidas, “desvelados y cansados” solidarios ante la tragedia nacional.

Y ahora vamos por el tercer parteaguas de la historia. Ya inauguramos el primero y el segundo (el movimiento del 68 y el sismo del 85) donde nos organizaremos para que la tierra sea del campesino, para que el trabajo sea una actividad socialmente útil y noble, para que la educación arrope a todos y para que la riqueza sea bien distribuida y terminemos con la corrupción e impunidad…

“Hermano de la tierra no te hagas ilusiones, los hombres que “legaron” a la luna son los mismos”…

Y en este tercer parteaguas nos enfrentaremos el año que entra a la elección del 2 de julio. Ese pueblo heredero de todas las luchas justas, el que pedazo a pedazo de concreto y fierros, retiró los escombros para salvar vidas y recuperar cadáveres, ¿será capaz de organizarse para retirar los escombros políticos que son más mortíferos que los dos sismos juntos? ¿Qué hacer? ¿Nulificar todas las boletas?

Ciertamente en 32 años han pasado muchas cosas, pero el pueblo trabajador está donde mismo, incluso, un gran porcentaje vive y convive con la corrupción y ya la siente como parte de su existencia… y mucha clase media quisiera gozar las mieles del poder.

¿Y cuándo iremos por el cuarto parteaguas de nuestra historia? Alea Jacta Est.- 26-09-17.-

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