Nada debe estar en estos momentos por encima de la tragedia nacional

En silencio

Nada debe estar en estos momentos por encima de la tragedia nacional. Ningún mexicano creo puede privilegiar algo más que la reconstrucción. Ese gran troncho de patria que está devastada, no puede levantarse solo con toda nuestra vehemencia, oraciones y deseos. Es claro que se requiere de dinero contante y sonante que vuelva a encarrilar el palpitar nacional. Por ello es viable lo que muchas voces expresan y con razón de que el dinero electoral sea conducido a la reparación de nuestro país. Esto que debe de hacerse en silencio, sin mucho ruido, debe decidirse lo más pronto posible. No es normal que ante el colapso los partidos políticos se levanten en la opulencia acaparando el tesoro. La elección inclusive puede y debe postergarse si fuera el caso. Nada se pierde si inclusive se llega a otras condiciones en nuestra democracia como por ejemplo un gobierno de transición. La gente, el entorno las condiciones óptimas para vivir es fundamental. Es lógico que está propuesta es una de muchas que se escuchan. Y es cierto que los partidos y la burocracia electoral se opondrán a perder sus privilegios. Es natural. Pero sin embargo el interés de nuestra gente, es primero. No lo olvidemos.

Molina

Desmiéntanme si quieren paisanos tobeños. Pero creo que nuestro pueblo albergó en sus inicios a cientos y cientos de personajes prófugos de las leyendas, sueños y las fantasías.

La Toba era nuestra Nueva Jerusalén,  la tierra prometida. Y ahí había de todo. Hasta nosotros mismos pudimos haber sido remolinos de esas cotidianeidades.

Y de tantos huéspedes en esas suites palaciegas había un hombre que llegó de no sé de dónde y se distinguía por su afición enfermiza por el boxeo.

Se apellidaba Molina. Delgado peso pluma, obvio y era pizcador de algodón en el rancho Los Arbolitos de  Conrado García.

Un dos. Un dos. Un dos. Entrenaba a campo traviesa  Hacia sombra con los árboles y con las matas de algodón.

Y el fin de semana a la  Cancha Insurgentes a pelear. Uno dos. Uno dos. Y a la lona Molina.

De unas veinte peleas. Todas perdió por nocaut. Pero eso sí, nunca perdía el ánimo ni la picardía.

Se asistía con mi mami María y una vez le dijo «Doña Mari. Si me sirve mas avena, le digo en que round voy a caer. Y mi madrecita aceptó el reto. Y le dijo » En el cuarto azoto». Y así fue.

Su traje de luces era una vieja capa rota azul, calzoncillos amarillos y camiseta blanca.

Nunca ganó una pelea  Pero si tuvo su dinerito por el chou que daba a la hora de pelear. Se movía con elegancia. Y caía como los grandes.

Molina se fue. Y a sus fans nos dejó colgados de las faldas del ring donde nos escondíamos.

Todavía cuando pasó por la cancha la garganta me ordena que grite como en mi niñez: Pégales Molina. Pégales, pégale.

Vidas Paralelas

El secretario de Finanzas y Administración, Isidro Jordán Moyrón sostuvo una reunión de trabajo con los directivos del sindicato representado por Isabel de la Peña Angulo, donde hicieron entrega del pliego petitorio 2017-2018 de los trabajadores del sector salud ante la presencia de los secretarios de estado Víctor George Flores de Salud, Gustavo Hernández Vela del Trabajo y Esteban Beltrán Cota, subsecretario de gobierno…

“Nada es más fuerte que la voluntad y el deseo de salir adelante, más aún cuando se encuentra de por medio la vida misma, una vez más demos la mano y demostremos de que estamos hechos los sudcalifornianos, apoyemos y seamos solidarios con nuestros hermanos mexicanos”, expresó la directora del Sistema Estatal DIF, Dora Luz Salazar Sánchez, al informar sobre la instalación del centro de acopio para las personas afectadas por sismo en la Ciudad de México, Morelos y Puebla…Es del conocimiento público y que además está documentado que la salud del diputado que relega el apellido de su padre Marco Almendáriz Puppo está quebrantada. Esa fue la razón de sus continuas ausencias del trabajo parlamentario. Muy poco tiempo ha desempeñado este cargo. Por eso creo que una aventura electoral a corto plazo puede atentar con su salud. Ojalá y lo reflexione…Y con esto nos despedimos. Un fuerte abrazo. Y no olviden: hagan el bien. Y sean felices.

¡Comparte!
0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments