Hace una semana atrás, se inició una historia violenta

Balconeando / Historia violenta

Hace una semana atrás, se inició una historia violenta que aún hoy en día sigue dando de qué hablar, y esto es por la muerte de dos elementos de la Procuraduría General de Justicia del Estado en un artero ataque suscitado en calles de Vinoramas y Costa Azul, de la colonia San Bernabé de San José del Cabo.

Como se podrá recordar, los hechos ocurrieron a las 14:50 horas de aquel fatídico martes 21 de febrero pasado, cuando ambos investigadores ministeriales se encontraban en cumplimiento de su deber, realizando una serie de pesquisas sobre diversos casos delictivos.

Tras el ataque con armas de fuego de alto calibre, se realizó un reporte ante el llamado C2, para qué minutos después elementos del llamado Mando Mixto llegarán al lugar de los hechos para corroborar lo sucedido, encontrando a sus compañeros ya sin vida.

Como siempre sucede, y de acuerdo al protocolo, el sitio fue acordonado para que personal del Servicio Médico Forense se diera a la tarea de levantar los cuerpos de los agentes caídos, llevándolos ante las instalaciones correspondientes para así realizarle la necropsia de Ley.

Hasta aquí sería el relato simple de una nota policiaca, pero este hecho ha acalambrado a todo el sistema judicial de la entidad, y para entendernos mejor vayamos por partes, y comencemos con el siguiente capítulo de esta dramática historia, justo cuando se pretendió a través de una ceremonia rendir homenaje a los policías en desgracia.

Ahí, la esposa del agente de investigación del Departamento de Homicidios de la Policía Ministerial, Miguel Ángel Castro Romo, presenció cuando seis compañeros -entre ellos, el director Fernán Martín Félix Araiza- cargaron un ataúd y lo colocaron sobre una base cromada para después empujarlo lentamente al interior de una carpa.

La mujer estaba prácticamente desconsolada, y comenzó a ser abrazada por familiares y amigos que estaban llenos de tristeza y rabia.

Otra parte de esta lamentable historia fue cuando nunca llegó al lugar el cuerpo del otro agente de investigación muerto en el cumplimiento de su deber, Luis Alberto González Corrales, porque la esposa y familiares del oficial, desairaron al Procurador, Erasmo Palemón Alamilla Villeda, quien no tuvo más remedio que salir a explicar que los parientes tomaron la muy respetable decisión de permanecer en Cabo San Lucas, esto en razón de que allá realizarían las exequias.

El Procurador de Justicia en la entidad entonces habló de las virtudes de los agentes y del papel desempeñado en cumplimiento de órdenes de aprehensión, recuperación de vehículos robados, abatimiento de miles de expedientes de rezago y la clasificación de cientos de objetos de delito abandonado. Más sin embargo, cuando terminó con su verborrea ni un solo aplauso mereció Erasmo Palemón Alamilla Villeda.

Un día después se escribió otro pasaje más en esta historia, cuando se reivindicó el ataque en contra de los policías mediante narcos mantas, pero hubo una en especial, la que apareció colgada en un puente de Cabo San Lucas que rezaba: “Ya vieron que no estamos jugando cabrones, no la creyeron ministeriales, soldados, marinos, PGR, estatales, municipales, COE, a todos les daremos en su madre y a todo aquel que tome plata y se tuerza correrá con la misma suerte”. –Transcripción íntegra del mensaje firmado por Dámaso y las Fuerzas Especiales de Los Dámaso-.

La narco manta fue bajada de inmediato, y según datos que se han podido recabar, esta sería sujeta a un estudio de grafología para confirmar su autenticidad y compararla con otros mensajes que durante 2016 aparecieron en la ciudad de La Paz, y que también son atribuidas al capo sinaloense.

Paralelamente a lo antes comentado, aparecieron otras mantas colgadas en los puentes de la ciudad de La Paz, y las cuales reflejaron la fuerte pugna que hay al interior de la Procuraduría General de Justicia del Estado, esto entre médicos legistas y el polémico Erasmo Palemón Alamilla Villeda.

Y es que según un integrante del Grupo de Coordinación de Seguridad Pública en Baja California Sur -obvio, nos reservamos el nombre en anonimato-, la ejecución de los dos policías ministeriales terminó por convulsionar al fallido Gabinete de Seguridad, porque es evidente la falta de planeación, ineficiencia y carencia de compromiso, lo que se traduce a la ausencia de resultados en prevención y ataque en el tema de homicidios dolosos.

De este comentario antes anotado, nacería el epilogo de la reseña de hoy, y que es donde los elementos ministeriales de la PGJE están al borde de la rebelión a raíz de los homicidios de sus compañeros, y por ello desobedecen al mismísimo Erasmo Palemón Alamilla Villada.

Y es que diferentes medios de comunicación de la entidad, se recibió un mensaje enviado por supuestos agentes investigadores de la Policía Ministerial donde se revela que aún contra las instrucciones de Erasmo Palemón Alamilla, tomaron las unidades y se dirigieron a San José del Cabo para actuar por su cuenta en las investigaciones sobre el crimen de sus compañeros. Sí, así como lo lee, ni más ni menos.

Textualmente el mensaje recibido dice: “Ya se cumplieron 48 horas que ocurrió lo que jamás había sucedido en la corporación; dos compañeros fueron privados de la vida en cumplimiento de su deber, esto de la manera más cobarde y sin poderse defender, por lo que pensamos que el respaldo por el señor Gobernador, y sobre todo por el señor Procurador, Erasmo Palemón Alamilla, sería incondicional y que se utilizarían todos los recursos para llegar al esclarecimiento de los hechos; pero ha sido todo lo contrario pues el Gobierno nos dio la espalda, le dio la espalda a nuestros compañeros caídos, no movieron un dedo después de esto, tuvieron que pasar 24 horas después de estos hechos lamentables para que mis compañeros y yo exigiéramos justicia, dar con los responsables del asesinato de nuestros compañeros, fuimos nosotros quienes exigimos al Procurador trasladarnos de la ciudad de La Paz a San José del Cabo para esclarecer los hechos, y para nuestra sorpresa y enojo, este señor –Erasmo Palemón Alamilla Villeda- nos manifestó que si para que iríamos: ¿Para pasearnos?, nos dijo”.

Y claro, esto formuló tal descontento entre el grupo de agentes investigadores, que sin autorización por parte de Erasmo Palemón Alamilla -el todavía Procurador- y bajo su propio riesgo, tomaron las unidades de la PGJE  y se fueron hasta la cabecera municipal de Los Cabos para coadyuvar con las indagatorias, ello sin que recibieran recursos para alimentación, combustible ni hospedaje.

Por esto al inicio de esta entrega señalamos que hace una semana atrás se inició una historia violenta que aún hoy en día sigue dando de qué hablar, y de seguro que faltarán varios capítulos más por escribir.

Interrogantes: ¿Será removido Erasmo Palemón Alamilla del cargo de Procurador? ¿Permitirán que se enciendan más los ánimos entre los elementos ministeriales? ¿Las mantas, mensajes y pintas seguirán dando pistas de cómo está en realidad las cosas al interior de la Procuraduría General de Justicia del Estado?

Respuestas: No las tengo, por eso mientras algo sucede al respecto quien esto escribe mejor seguirá Balconeando. . .

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