Manuel Macklis Fisher ya no vive

Reacciones

Después de que compartí la expresión del abogado Arturo Rubio Ruiz, sobre la integración del Consejo de la judicatura, que está en marcha en la entidad, recibí una serie de precisiones de abogados en la que me conminan a que señale que el abogado no tiene razón. Y sostienen sus dichos en la tesis de la Corte sobre este tema que dice textualmente «En la suma total de componentes de un Consejo, debe haber más sujetos directamente extraídos del Poder Judicial al que dos principios fundamentales:  administrará, al cual previsiblemente regresarán una vez que terminen sus funciones; para no permitir que, en ningún caso, formen mayoría que incida en las decisiones administrativas del Poder Judicial; se evitan suspicacias nocivas relativas a una posible intervención en la administración del Poder Judicial por parte de personas designadas por Poderes ajenos al mismo y, finalmente, se garantiza que exista una mayor representatividad de los integrantes del Poder Judicial en la toma de decisiones administrativas y organizacionales del indicado Poder, todo lo cual conduce a desempeñar correctamente la función encomendada relativa a otorgar una adecuada impartición de justicia hacia los gobernados”. Aquí está una muestra de las observaciones recibidas. Haga usted lector sus propias conclusiones.

As

Manuel Macklis Fisher ya no vive. Murió y hoy cumple  seis años de ausente. Pero aquí entre nos, creo que está vivo. Y pienso que el morirse fue una jugada más que le hizo al destino. Y espero que un día de estos me llame y me invite a comer por ahí. Manuel, fue un hombre fuera de serie. Un cuerpo grande, tan grande, que albergaba cómodamente un corazón de igual tamaño. Le conocí bien. Lo quise como amigo, como jefe, como socio. Y como mi segundo padre. Les confieso que ese amor no fue siempre. Es más, por muchos años, no nos hablábamos. Un, ¿hola cómo estás? Bien, señor Macklis. Y punto. En sus tiempos de multimillonario, el tenía sus amigos periodistas. Me caía gordo, sin saber porqué. A lo mejor por sus desplantes de hombre rico. En los noventa el destino nos unió, cuando asumió la alcaldía paceña, Entró a suplir a José Carlos Cota Osuna. Y yo me desempeñaba como director de comunicación social Y el primer día de su mandato. Y antes de que me corriera, porque no era santo de su devoción, hice mi oficio de renuncia y fui a la presidencia a entregárselo. Y ahí estuve en antesala durante seis horas. Y no me recibía. Hasta las once de la noche, Alberto Ceceña Cosío, su secretario particular, me dio el pásale. Y ahí estaba en la silla presidencial. Ancho cual era. Una chamarra de piel española color crema, camisa italiana. Y sin más preámbulo, me soltó la pregunta ¿Ya cenaste? Me saco de onda la pregunta. El sabía que estaba ahí, esperándolo. No. Le dije. Y le añadí. Y no tengo hambre. ¿Y qué traes en el folder? Mi renuncia. Y es con carácter irrevocable. No quiero trabajar con usted. ¿Y eso? Una decisión muy personal. Le respondí. Hizo un silencio. Y volvió a la carga. Mira, está bien. Pero antes de que te vayas, vamos a echarnos unos tacos. Y hacer un recorrido por la ciudad. Acepté y fuimos a la taquería La Vaca Muda, de cabecita. Nos dimos una hartada. Y antes de terminar la cena me pidió “Quédate. Te voy a mejorar el sueldo”. Y vamos a ser amigos. Das el perfil, para que seas mi colaborador. Estás gordo. Y ahí, signamos un pacto de amistad para siempre. Después vinieron giras por las comunidades rurales, quitó los exclusivos de los funcionarios y se los dio al pueblo. Audiencias públicas, muy seguido. Entregó miles de títulos a gente necesitada. Le atoró al problema del bacheo y del agua potable. De iluminación. Y compró unidades del transporte urbano, el mismo que otro alcalde lo tracaleó a sus cuatachos. Manuel hizo en un año, lo que no se hizo en trienios. Y nunca cerró la puerta de Palacio municipal. Nunca se mareó con el poder. El último día de su mandato convivió con sus colaboradores y les dio las gracias. Al otro día, cocinó para todos ricos pescados. Y siguió su vida. Las penurias económicas se le vinieron en cascada y de aquel millonario, quedó solo un hombre modesto, que daba el bocado a propios y extraños, sin pedir nada a cambio. Fuimos socios en una revista, Colla. Y desbaratamos la sociedad en Constitución frente a unas ricas viandas de mariscos. Me dijo No me gustas de socio. Te vendo mis acciones. Dame veinte mil, sin moverte de aquí. El destino me había puesto en mi bolsa esa cantidad. Cuando vio el dinero, soltó la carcajada. Digo que Manuel trae un as bajo la manga. Y no miento. Su vida, era la de un buen jugador de Póker. En momentos difíciles, cuando el camino se cerraba soltaba su juego: Póker de ases. Sin duda un ganador. Y esto lo aplicaba en el amor, la salud, la vida en sí. Lo hizo en los negocios que le dieron fama y dinero, viajes por el mundo. En la cercanía con amigos. Y un día en enero del dos mil once, me habló por teléfono. Gordito, llévame a comer, fuera de La Paz. Vamos a platicar. Y dejé lo que estaba haciendo y lo llevé a San Pedro. Y desde que se subió me empezó a contar su vida. Me habló de don Cruz, su padre. De su madre y sus hermanos. De su primer amor, Mary. Hasta los demás. Me habló de sus ilusiones, de todo. Comimos barbacoa. Y de regreso, la risa, los recuerdos. El inventario de nuestros negocios, donde ni ganábamos ni perdíamos. Y un día que no quiero recordar me llamaron para decirme que Manuel, había muerto. De pronto me acorde, de lo que siempre he dicho que hombres como Manuel, que nacieron para compartir, para amar, para servir, no mueren, solo se van de vacaciones a los paraísos desconocidos. Y en el caso de Manuel, vendrá, con esa franca sonrisa y en la mano. Un as.

Vidas Paralelas 

Con la finalidad de eficientar los servicios y trámites que el Ayuntamiento realiza, el alcalde de La Paz, Armando Martínez Vega, acompañado del Gobernador Estatal, Carlos Mendoza Davis, realizó la entrega de las nuevas oficinas de la Subdelegación de San Pedro, mismas, que vendrán a dejar grandes beneficios a las familias, pues contarán con biblioteca digital, área de usos múltiples y se equipara para que funcione como albergue en temporada de huracanes.

Frente a los habitantes de San Pedro, el Presidente Municipal refrendó el compromiso con los habitantes de aquella localidad y comunidades cercanas, pues esta obra resolverá acciones de atención inmediata, cuya inversión fue a través del programa FORTAMUN por el orden superior al millón de pesos… Y con esto nos despedimos deseando lo mejor. Y no olviden; hagan el bien y sean felices.

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