Se siente protegido por diputado y no quiere pagar daños de un choque
René Eduardo Araiza
El profesor René Eduardo Araiza Cárdenas, esposo de Jazmín García, solicita que Erick Roberto le pague el dinero que le debe, pero acude a los medios de comunicación porque la intervención del diputado federal a favor de quien puso en peligro la vida de su esposa y su hijo menor le dejan ver que el caso ya entra en terrenos corruptos y viciados.

La Paz, Baja California Sur.- Más escándalos de los diputados panistas, pero ahora se trata de uno federal. En esta ocasión el legislador Alfredo Zamora García se ve envuelto en un caso del fuero común al abogar y gestionar a favor de los victimarios y, encima de ello, no lo niega, sino que asegura hacerlo porque está lleno de buena voluntad.

Todo se deriva de un accidente de tráfico ocurrido el 29 de enero  de este año, en el que el joven Erick Roberto Sosa Olivas impactó y volcó el automóvil donde viajaba Jazmín García Vega en compañía de su pequeño de cuatro meses de edad cuando se dirigía al Jardín de Niños a recoger a su hija mayor, en el cruce de las calles Sonora y Padre Eusebio Kino, de esta ciudad de La Paz. Gracias a la precaución de la madre, no hubo pérdidas humanas que lamentar, sin embargo el peritaje de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) declaró pérdida total del vehículo impactado y le determinó un costo de 110 mil pesos. A cuatro meses del accidente el joven Sosa Olivas continúa negándose a pagar, al grado de ser aprehendido el pasado jueves 23 de mayo tras ser denunciado penalmente por daños y lesiones, sin embargo sorteó las rejas al cubrir una fianza, ayudado por el diputado Zamora García, de 116 mil pesos.

El profesor René Eduardo Araiza Cárdenas, esposo de Jazmín García, solicita que Erick Roberto le pague el dinero que le debe, pero acude a los medios de comunicación porque la intervención del diputado federal a favor de quien puso en peligro la vida de su esposa y su hijo menor le dejan ver que el caso ya entra en terrenos corruptos y viciados.

“Yo estoy de acuerdo que ese es su derecho [libertad bajo caución], que él tiene ese derecho jurídico, pero a mí lo que me pareció muy extraño es que el diputado Alfredo Zamora García, que no sé qué nexos pueda tener con esta familia, fue quien abogó e intercedió por estas personas, entonces esto a mí ya me da a entender que se está volviendo algo turbio […] Me extraña eso, que él no tenga ninguna injerencia y que esté metido aquí […] Ahora sí me queda duda en cuanto a que el caso se decida de una manera clara […] ¿Qué tiene que hacer un diputado federal ante un caso netamente penal, del fuero común? […] Yo no entiendo la relación que pueda existir en cuanto a la ayuda que le están brindando, lo que sí sé es que este muchacho, Erick Roberto, el inculpado, sí trabajó en campaña para este diputado, mas no sé si pueda existir otro tipo de relación”.

Zamora García ha sido entrevistado en la radio respecto a los hechos y simplemente insiste en que acudió a ayudar al joven infractor porque los parientes de éste se comunicaron con él y, como es un gran gestor humanista, no dudó en ayudarlo a salir de la cárcel sin pagar la deuda contraída con la familia que por poco destruye.

Así, el profesor Araiza Cárdenas explica que no se detendrá hasta que el conflicto se resuelva, ya sea económicamente o con la privación definitiva de la libertad del consentido de Zamora:

“Desde que inició el proceso hace cuatro meses no cesa la actitud déspota, negativa de este muchacho y su hermana [Anahís Sosa Olivas]. A mí me firmaron un convenio donde yo les otorgaba, digamos, la liberación de ese muchacho, en Tránsito, con un compromiso de que en cinco días iban a sacar todos los gastos, pasaron cuatro meses y el chavo se niega a declarar, niega todos los cargos, y lo que me extraña a mí es que dentro del accidente hubo dos carros involucrados y al otro carro sí le cubrió los daños, y el mío no, y ahora mi carro, el accidentado, está bajo posesión de ellos, yo tengo los papeles pero está en posesión de ellos y es hora de que a mí no me dejan ni tocarlo […] No pagan porque sencillamente se niegan a pagar, tienen orgullo, según por comentarios que he escuchado se portaron demasiado déspotas y groseros aquí [Juzgado III de lo penal] con las personas, pero es una actitud ya de ellos, así de por sí, que son altaneros, pero bueno, yo no he manifestado nada en su contra en cuanto a su proceder, yo lo que quiero es que me paguen los daños que me ocasionaron, únicamente, y si él no quiere pagar de manera monetaria, que pague con cárcel, por mí no habría ningún problema”.

¡Comparte!
0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
15 Comments
Inline Feedbacks
View all comments