La suerte está echada / Narciso Agúndez y José Antonio Ramírez

Enrique Peña Nieto

Iniciando el año el ex convicto y  saqueador del erario estatal Narciso Agúndez Montaño, volvió a la luz pública participando en la caminata  al cerro Costa Azul de San Lucas, dominios de su hermano Antonio, alcalde de Los Cabos. El sistema de agua potable del lugar giró el boletín de prensa en el que se ponderó la “hazaña” del exgobernador: “conserva muy buena condición física pues fue el primero en ascender y bajar de la montaña”. “Lo acompañó su hijo Cristhian”. Al leer la nota vino nuevamente a mi mente el desgraciado crimen del joven abogado Jonathan Hernández, asesinato que debe la administración de Narciso Agúndez, los ex procuradores Fernando González y Karim García ya que fueron los encargados de enredar los expedientes, desaparecer pruebas y dejar huir al joven que se presumía era el asesino. En la pérdida del expediente de declaraciones, en una –grabada- se escucha claramente que se involucra “al hijo del gobernador”. Los actuales “encargados de impartir justicia”, integran con las patas la acusación de peculado contra Narciso, integración viciada que permitió la salida del cereso del  “exalcalde, exdiputado y exgobernador”, primo hermano de Leonel Cota Montaño. Como en esta política mexicana hasta los molachos mastican fierro y en la quieta paz de la bahía de La Paz la memoria colectiva no existe, es probable que Narciso Agúndez se decida incursionar fuertemente en la política y en su calenturienta mente se abrigue la posibilidad de lanzar su candidato a la gubernatura. Cuenta con su bunker Los Cabos y periodistas que por vales de gasolina, apapachos y las treinta monedas, le hagan el caldo gordo para que “el pueblo no lo olvide”. Ya subió a la montaña y no encontró a la señora de la fábula de Confucio, que lloraba porque un tigre había matado a su esposo y su hijo. Que cuando se le pidió  bajara al pueblo para protegerse de la fiera, horrorizada gritó: ¡“No, aquí puedo perder la vida pero si bajo al pueblo allá perderé mi libertad”! Narciso no la encontró, nunca sabrá ni entenderá que la libertad es una entidad superior a la vida pero sí sabe por qué se perdieron los expedientes del asesinato de Jonathan y también sabe quien lo privó de la vida. Pero a como se dan los amarres de la política choyera bien puede ser pieza importante en la sucesión gubernamental. Si todo mundo decía que saldría en diciembre ¡y salió! y ahora se publicita que “está en muy buena condición física”, ¡que Dios nos agarre confesados pues que yo sepa el exgober es narizón pero no molacho! Y ya que andamos por el mundo de la especulación, otro que también es narizón y no molacho es el actual secretario de finanzas José Antonio Ramírez, al que el bombardeo mediático lo señala como precandidato natural a la gubernatura. Y tal como lo afirmo en párrafo anterior de que la memoria colectiva “anda de vacaciones”, $$$e olvida que José Antonio Ramírez fue secretario de finanzas los últimos años del latrocinio agundista. El mínimo análisis político concluye interrogando cuáles fueron los motivos para que el actual gobernador confiara la secretaría de finanzas al cerebro responsable del mayúsculo desaseo financiero del sexenio pasado. Pero como en La Paz esos “méritos” son suficientes para aspirar mejores puestos públicos, el encargado de los tesoros ya es ventilado como posible sucesor de Covarrubias. En una sociedad medianamente cultivada, ningún periodista se atrevería a escribir que un sujeto de las características de Ramírez Gómez, podría ser gobernador. Recientemente declaró (el de finanzas) que el presupuesto de 2013 era austero pero que basado en resultados servirá “para mejorar los esquemas de evaluación, rendición de cuentas y transparencia de las políticas públicas y su desempeño, factor determinante para entregar mejores bienes a la población, además de mejorar los servicios públicos y elevar la calidad de vida de los sudcalifornianos”. ¿Por qué no utilizó tal estrategia y sabiduría financiera en el desastroso gobierno agundista? ¿Cómo asimilar eso de “elevar la calidad de vida si muchísimas familias viven ya casi en la pobreza extrema? Mi correo: raudel_tartaro@hotmail.com

PASEMOS EL RUBICÓN: Y otro que tampoco es molacho es el copete de iguana Enrique Peña Nieto. Declara y declara que se inicia la estrategia para un país de menor pobreza y ya nos recetó el gasolinazo de enero y el miserable aumento al salario mínimo. ¿Dónde entonces la estrategia para frenar el aumento a los energéticos y la pobreza obrera que vive con salarios de hambre?  Alea jacta est.  09-0I-13

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