Prisma Mulegino / Blues de fin de año

Santa Rosalía, Baja California Sur.- No pensaba salir de la cueva. De hecho así fue. Sin embargo una llamada me sacó del letargo y la tomé con el gusto de siempre pues era mi eterno y entrañable amigo Raúl López, mejor conocido en el mundo basketbolero como “Rovirosa”. Lo había extrañado, pues siempre en estas fechas y, un poco antes de navidad, en el patio de mi casa recapitulamos cada año.

No me dio tiempo ni para la ducha cuando mi amigo ya estaba en el umbral de mi puerta. Un Buchanan´s Master y a platicar. Ya había caído la tarde, el viento helado de diciembre se hacía presente y arrastraba las tardías hojas de los árboles de la vecina Ernestina. Por un rato la algarabía de sus nietos, Carlitos y Carolina, bellísimos, no nos dejaba concentrarnos.

El Master fue haciendo su efecto y la plática empezó agarrar la fuerza de nuestras charlas de siempre. Sus proyectos. Los míos. La escuela, la Radio Kashana, el periodismo; la hidroponía, muy suya; el yeso. Mexicali; San Luis Rio Colorado, hasta llegar a Japón, donde mi amigo estudió un doctorado en Biología Molecular, en la Universidad de Tottori. Y el destino final: El patrocinio y toda la Sierra de San Pedro. Abrupta, impetuosa, pero habitable y hasta generosa.

Hablamos de rescatar la cultura de esa gente, no de contaminarla con ideas de escritorio, falaces, inadecuadas y antidemocráticas. Sus vinos, tan buenos como los de Calafia o el Valle de Guadalupe en Baja California. Sus dulces, aromáticos, sabrosos. Su arte culinario; la panocha de gajo, un manjar que  puede generar una industria artesanal, puramente artesanal, no contaminarla con una tecnología que ni los funcionarios burócratas entienden. La herencia es el valor de  sus productos, de su medio, de su entorno y, eso, todos ahora lo queremos comprar.  Conocer. “Es la onda”, como dicen los jóvenes de hoy.

Planeamos un viaje. Un periplo de tres días por la ruta que inicia en la cuenca de Mulegé y termina en El Patrocinio, justamente al sur de otro Oasis, el de San Ignacio, Kadakamán. Un reportaje para Radio Kashana, el producto de esa marcha picos, relices; por interminables cañadas y extensos arroyos llenos de agua y vegetación. Por la escondites de quienes se negaron evangelizar y huyeron de la cruz y el agua bendita. Por donde ahora viven los herederos de esa fuga, de ese éxodo.

“Conocerás – dijo- la fuente de vida de los Oasis de Mulegé y San Ignacio” –Sapiencia pura, la mi amigo, mi carnal” -pensé.

Programamos  una entrevista en Radio Kashana antes de irnos a vivir esa odisea. Ese viaje que nos ayudará a los de esta vertiente conocer de dónde venimos y, quizás, lo más importante, hacia donde vamos como sociedad; como humanidad. Como ese conjunto de gente que tiene que moverse con armonía, de conformidad con lo que es y con lo que fue. En un equilibrio que debe iniciar desde nuestro pasado, porque si no lo conocemos, si no lo valoramos, irremediablemente tendemos a desaparecer. Nos sustituirá otra cultura, otras gentes que nada tienen que ver con nuestra idiosincrasia.

Y eso es lo peor que le puede pasar a un pueblo.

Quedamos en eso. Ya tarde, después de las doce, el Master y un abrazo fraternal, mi amigo se fue; hoy me habló de Guerrero Negro, BCS. Me invitó, como siempre, para festejar juntos la llegada del 2013. Creo que así será, festejaremos juntos, con otros amigos y amigas que tienen la misma perspectiva, que comulgan con esta idea que desde siempre queremos perpetuar.

Mosaico Político

Deseo a todos. A quien por una u otra cosa he hecho feliz, a quien por mis faltas he hecho infeliz. A quien comulga o no con mis ideas. A quienes soportan mis actitudes, nunca insanas, pero si, no apropiadas en veces. A mi santa madre, a mis hermanos; mis sobrinos, todos y todas; a mis hijos, Mario Alberto y su esposa Damiana – y por su puesto a mi nieta, Damianita-, a mi hija Olga Lilia a quien en ocasiones fastidio con mis tonterías. A mi adorada Natalia Estefani, mis orgullos de siempre. A mis aliados de Radio Kashana; Rafael, Alfredo, José Manuel y Patricia Valenzuela, sobre todo a ti Patricia. A mí reencontrada amistad que parece  -y es- de siempre, Patricia Zazueta. A todos los kashanos mil felicidades y que el próximo año sea de dicha y bienaventuranza; que el tren del olvido llegue pronto en aquello que afecta, que hace daño y que la esperanza este siempre en el umbral de sus puertas. ¡¡Feliz Año 2013.!!

¡Comparte!