“Guerra sucia” en su contra, denuncia catedrático acusado de hostigamiento sexual
Riosmena Rodríguez dijo no negar “que esta situación esté sucediendo, sí tiene algunos años ya pasando ahí en el juzgado, porque se han venido allegando evidencias ahí en el Ministerio Público para tomar una decisión”, detalló, sin embargo tuvo que negar rotundamente todo lo manifestado por Brígida Coset Quiñones el pasado jueves 29 de marzo, desde el acoso y hostigamiento sexual a siete jóvenes, hasta haber interferido para que una de sus alumnas fuera cesada como becaria del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT)  por no acceder a sus deseos.
Riosmena Rodríguez dijo no negar “que esta situación esté sucediendo, sí tiene algunos años ya pasando ahí en el juzgado, porque se han venido allegando evidencias ahí en el Ministerio Público para tomar una decisión”, detalló, sin embargo tuvo que negar rotundamente todo lo manifestado por Brígida Coset Quiñones el pasado jueves 29 de marzo, desde el acoso y hostigamiento sexual a siete jóvenes, hasta haber interferido para que una de sus alumnas fuera cesada como becaria del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) por no acceder a sus deseos.

No niega que exista un procedimiento penal en su contra, sin embargo asegura que es derivado de una “guerra sucia”, que se trata de una acusación infundada. Tal vez sean siete mujeres las que lo acusan de acoso y hostigamiento sexual, pero también existen muchos testigos que lo favorecen y niegan estas versiones. Luego de que fuera denunciado públicamente, el doctor Rafael Riosmena Rodríguez, investigador del Departamento Académico de Biología Marina de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), haciendo uso de su “derecho de réplica” para dar a conocer su “visión” de los hechos, respondió de esta manera.

“Me parece que hay una guerra sucia en la universidad, hay grupos de interés que están tomando esta bandera y que pues desafortunadamente es muy fácil llegar y decir yo acuso, yo pongo un número o yo digo esto […] paralelamente a esta situación en la universidad, hay personas que alegan tener la representación legal y hay una disputa por la representación legal […] movimiento de profesores que están buscando que se respete la supuesta autonomía universitaria […] igualito se fueron a parar con cartelones y con mantas […] son exactamente los mismos”, expuso el biólogo, tratando de explicar de manera furtiva la relación existente entre el movimiento encabezado por Carlos Villavicencio Garayzar, el cual busca la rectoría de la UABCS sobre Gustavo Cruz Chávez, y esta exhibición del caso durante la sesión legislativa del Congreso del Estado. Asimismo, sostuvo de estos profesores que “cuando estaban activos en el sindicato de la universidad”, a todos “traían pintos con huelgas”. Incluso reveló que los villavicentinos están llamando “a calentar el ambiente para una huelga o una toma de la universidad en mayo”.

Volviendo al tema, Riosmena Rodríguez dijo no negar “que esta situación esté sucediendo, sí tiene algunos años ya pasando ahí en el juzgado, porque se han venido allegando evidencias ahí en el Ministerio Público para tomar una decisión”, detalló, sin embargo tuvo que negar rotundamente todo lo manifestado por Brígida Coset Quiñones el pasado jueves 29 de marzo, desde el acoso y hostigamiento sexual a siete jóvenes, hasta haber interferido para que una de sus alumnas fuera cesada como becaria del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT)  por no acceder a sus deseos.

En el mismo sentido, el investigador aclaró que la universidad no se ocupó del tema por que no era un asunto de su competencia, no por negarse a escuchar a Brígida Coset. Recordó que “por lo menos hubo tres rectores que vivieron este proceso, tres rectores que lo vieron, tres abogados que lo vieron, y ninguno de ellos encontró nada qué decir”. Jorge García Pámanes, Samuel Flores Castro y Juan Rodrigo Guerrero Rivas desecharon el caso.

Se dijo inexperto en procesos legales, “yo nunca había tenido que acudir a un abogado, mas que para casarme”, bromeó, por lo que esta situación le causa preocupación y tristeza. “Coset fue mi ayudante académico, tuvimos diferencias, tuvo actitudes muy negativas con la gente en el laboratorio. Gabriela, una de las alumnas, denuncia claramente cómo les quitaba las llaves a la gente y los trataba de manera mala. Entonces yo en algún momento tuve que decir ‘muchas gracias, simplemente no hay aquí química de trabajo, no hay manera de que sea una relación positiva’. La institución le respetó sus dos años de contrato, cumplió su contrato como ayudante académico […] de alguna manera, al terminar su contrato, pues ya se viene toda esta situación, tiempo después”.

Respecto a las determinaciones de algunos de los diputados, por ejemplo la de Edith Aguilar Villavicencio, al brindarle al grupo de mujeres demandantes algo de asesoría legal a través de un par de abogados, o la del diputado Ernesto Ibarra Montoya, al presentar un Proyecto de Decreto que busca elevar las penas en contra de acosadores sexuales, justo después de que se manifestara el grupo de Coset, algo así como apoyando particularmente el caso, el doctor celebra su preocupación por crear más leyes y volverlas más precisas, pero “casos que se están ventilando en la Corte, debe de la Corte con total autonomía y respeto a sus funciones actuar”, refutó, añadiendo que con estas acciones “están buscando presionar y coartar a la Ministerio Público”.

Es por esto que le parece que “ventilar” el caso, “llevarlo hacia los medios”, es “decir cuestiones que pueden ser parciales”. Le parece que al apoyar a las mujeres demandantes, los legisladores “están buscando presionar a la autoridad”. “Debemos dejar, en el proceso, trabajar a la autoridad y llegar a sus conclusiones”, solicitó finalmente, no sin antes advertir que “hubo muchas personas que dieron buenas horas de esfuerzo a tratar de tener una fiscalía especializada para este tipo de delitos, y de repente exponer en los medios tanto estos casos, también puede generar un efecto inverso”.

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