Defiende el CIBNOR su imparcialidad en la elaboración de la MIA de  La Pitalla

La participación de CIBNOR en dichos estudios e instrumentos de gestión ambiental y en especial en las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA), ha sido “siempre sobre el reconocimiento de que este instrumento, la MIA, no implica, bajo ninguna circunstancia, que el Centro tome una posición a favor o en contra de los proyectos de que se trate”.
La participación de CIBNOR en dichos estudios e instrumentos de gestión ambiental y en especial en las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA), ha sido “siempre sobre el reconocimiento de que este instrumento, la MIA, no implica, bajo ninguna circunstancia, que el Centro tome una posición a favor o en contra de los proyectos de que se trate”.

“La MIA no es por sí sola un instrumento que defina el destino, la aceptación o el rechazo, de un proyecto”

El Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, emitió en un comunicado publicado en su página de internet su postura en torno a los comentarios que se han hecho en torno a su actuación y participación en los estudios de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y Cambio de Uso de Suelo Forestal para los que fue contratado por Minera “La Pitalla” para su proyecto San Antonio.

El centro reitera que es un centro público del gobierno federal dedicado a la investigación científica y a la formación de recursos humanos, que busca contribuir al conocimiento y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales de la región y del país.

CIBNOR asegura que es una “política fundamental del Centro”, atender las solicitudes de servicios técnicos especializados con base en nuestras capacidades institucionales en materia de estudios y evaluaciones ambientales incluyendo las manifestaciones de impacto ambiental.

Aclara que la participación de CIBNOR en dichos estudios e instrumentos de gestión ambiental y en especial en las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA), ha sido “siempre sobre el reconocimiento de que este instrumento, la MIA, no implica, bajo ninguna circunstancia, que el Centro tome una posición a favor o en contra de los proyectos de que se trate”.

Como lo hizo saber Peninsular Digital, CIBNOR participó en la elaboración de los capítulos III dedicado a la  “vinculación con los ordenamientos jurídicos aplicables en materia ambiental y en su caso, con la regulación del uso del suelo” y el IV en el cual se hace una “descripción del sistema ambiental y señalamiento de la problemática ambiental detectada en el área de estudio del proyecto”.

La institución insiste en este anuncio a la comunidad que:

 “Toda Manifestación de Impacto Ambiental, no es por sí sola un instrumento que defina el destino, la aceptación o el rechazo, de un proyecto, ya que, para su evaluación y dictamen, se sujeta a un procedimiento largo y complejo, conducido y regulado por las autoridades competentes, que pueden considerar otros elementos de juicio, incluyendo observaciones de otras instituciones, organizaciones de la sociedad civil, especialistas y, en su caso, las opiniones del público en general, mediante los mecanismos previstos o considerados por la normatividad y dichas autoridades”.

Misma postura que manifestó el investigador César Salinas Leal en entrevista para este medio.

Además, en la postura oficial del CIBNOR en torno al polémico tema se dicen en conocimiento de las preocupaciones, inquietudes y sentir que los distintos sectores han emitido en foros y medios de comunicación sobre el proyecto y la MIA.

“Entendemos que la consulta pública, forma parte del procedimiento formal que la normatividad contempla, y que en ella distintos actores de la sociedad han vertido – desde su legítima perspectiva- importantes observaciones que, conforme a los mecanismos de participación social establecidos al efecto por la autoridad ambiental, confiamos que ésta tomará en cuenta para su resolutivo respecto del proyecto en cuestión”.

Luego de que se supiera que este centro participa en la MIA del proyecto que pretende realizar extracción de minerales metálicos, como oro, en la zona de San Antonio. Diversas asociaciones ambientalistas, en especial Medio Ambiente y Sociedad (MAS) y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) han cuestionado lo que denominaron de forma independiente como “falta de compromiso con la sociedad” de parte de institución de investigación científica al participar en estudios contratados por las empresas mineras en cuestión para solicitar permisos de cambio de uso de suelo y uso de los recursos naturales de la zona.

De acuerdo con una solicitud de información hecha a al Instituto Federal de Acceso a la Información, CIBNOR fue contratado por un monto superior a los 1.35 mdp.

SEMARNAT no debe otorgar permisos a Minera La Pitalla: Ambientalistas

A raíz de la gran cantidad de deficiencias encontradas en el trámite del proyecto San Antonio de Compañía Minera La Pitalla S.A. de C.V, la sociedad organizada reclama que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) no proceda al estudio del mismo, sino que proceda a desecharlo.

 La empresa de capital canadiense, pretende extraer cerca de 40 toneladas de oro en un polígono 759 has a 40 km de la Ciudad de La Paz, utilizando grandes cantidades de explosivos para generar un cráter o “tajo” de 62 has –diez veces el área del Estadio Azteca- de donde provendrá el preciado material a razón de menos de un gramo por tonelada de material removido, mismo que será extraído con el manejo de alrededor de 800 toneladas de cianuro por año y al menos 75 m3 de agua por día, extrañamente una cantidad 10 veces menor a la que pretendía utilizar el proyecto de mayor escala “Paredones Amarillos” hoy Concordia, en el Área Natural Protegida de Sierra de la Laguna, en el mismo estado.

Catalogado por la Semarnat como un proyecto potencialmente nocivo para los ecosistemas y la salud pública, al celebrarse en pasados días una reunión pública de información, se pudo corroborar que no contará con licencia social, pues no sólo la comunidad local lo exhibió como improvisado e ilegal, sino que tampoco convence al colegio de Médicos y Secretaría de Salud locales, a quienes preocupa la vinculación de estos proyectos con el alto índice de cáncer en un estado tan poco poblado como lo es Baja California Sur.

Alegaron las asociaciones ambientalistas que el documento entregado por la empresa minera, carece de requisitos básicos para ser admitido, pues fue presentado en una modalidad distinta a la prevista para este tipo de proyectos. Esto es que se presentó como un proyecto “particular” y no del tipo “regional”, cuya diferencia en términos simples resulta de comparar la construcción de una casa contra un fraccionamiento entero.

Así también la legislación en la materia obliga a que la Semarnat se ajuste a lo que establezcan los planes de desarrollo urbano municipales, que en el caso del decretado para la Ciudad de La Paz, no permite el desarrollo de obras como las que plantea la empresa minera.

Como cualquier otro trámite ante dependencias de gobierno, el procedimiento de evaluación de impacto ambiental, está sujeto a la legislación administrativa, misma que requiere se cumplan requisitos sólo para se admita. Es por eso que la sociedad civil exige que la SEMARNAT no pase por alto la información que le fue dispuesta y no continúe con el trámite del proyecto.

Consulta los contratos de prestación de servicios de CIBNOR a Minera La Pitalla. 1 y 2

Consulta la postura oficial de CIBNOR en la materia.

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