Escaño 59

Humberto Andrade Quesada*

 Carlos Fuentes afirmó en un evento en Madrid que el PAN no sabe gobernar, que desafortunadamente al llegar al gobierno de este país, no contaba con las bases y el respaldo social que tenía el PRI. La verdad que esta afirmación no se sostiene y habla de dos supuestos diferentes, donde el respaldo social sería un argumento y la capacidad de gobernar el otro.

Pero pese a la diferencia, hay una implicación muy importante en las dos premisas, ya que el respaldo popular, como el que supuestamente tuvo el PRI, aflora como el sustento más importante para gobernar con éxito, con condiciones de bienestar para los ciudadanos, sin pobreza, sin crisis ni desigualdades, cosa que obviamente no ocurrió en más de 70 años de gobiernos priistas. Y más allá todavía, la afirmación de Fuentes implícitamente señala una evaluación positiva para el PRI, porque si el PAN no sabe gobernar porque no tiene el respaldo popular, en automático el PRI al contar con ese apoyo, sí supo gobernar, supuesto que dista mucho de la realidad.

Carlos Fuentes es un gran escritor, debió haber sido reconocido con el Nobel de literatura hace muchos años, es un hombre inteligente y con un gran oficio, es un mexicano al que hay que escuchar con atención. Esta declaración suya, al parecer fue expresada en la presentación de su libro Adán en Edén en Madrid, España. Desconozco el contexto en que se dio, sin embargo creo que el problema de México va más allá de una afirmación tan simplista y tiene que ver con la responsabilidad de cada uno de los gobernantes y ciudadanos en la construcción de una sociedad más fuerte, sin tantas injusticias y desigualdades sociales.

Por otro lado, el respaldo popular del PRI, es solo un mito, como tantos otros que se han construido, porque una cosa es tener un control que copta y que corrompe desde una lógica corporativista y otra un verdadero respaldo popular con bases democráticas. Pero aún en el supuesto de que hubiera existido ese respaldo popular, demostrado queda que es fluctuante, que no es una situación estacional y menos permanente.

Revisemos las cifras electorales para demostrar que ese apoyo quedó claro que no existía: En la elección del 2000 para la Presidencia de la República el PRI obtuvo 13 millones de votos, frente a los casi 16 millones que obtuvo el PAN, mientras que en la elección de 2006 sólo alcanzó 9.3 millones de votos, que además lo colocó como la tercera fuerza electoral.

Por lo menos desde 1997, año en que el PRI pierde la mayoría en la Cámara de Diputados, las cosas han cambiado mucho en este país. Por varias decenas de años toleramos que el Presidente de la República tuviera facultades meta constitucionales, que prácticamente fuera el dador, el encargado de repartir los recursos, de palomear a los candidatos y hasta de quitar y poner gobernadores de los Estados, en un ejercicio de poder absoluto, sin rendición de cuentas ni contrapeso con los otros poderes, mucho menos con una evaluación y crítica por medio de la sociedad y de los medios de comunicación.

Es cierto que, desde el gobierno de Fox, debieron tomarse muchas más acciones que lo hicieran distinguirse de  gobiernos anteriores. Las condiciones eran propicias y el respaldo popular pudo haberlo acompañado  en decisiones de mayor riesgo y trascendencia para el país. No solamente se trataba de sacar al PRI de Los Pinos, sino de impulsar un verdadero cambio político en la tramoya nacional para fortalecer la posición ciudadana, para combatir los monopolios, para sanar lo que destila podredumbre en los sindicatos y que se ha convertido en una carga para trabajadores y nación. Decretos, concesiones y alianzas para impulsar al País que, desde el Ejecutivo se debieron instrumentar.

No se puede dejar esto de lado, pero lo que hay que señalar, aunque sea imposible abordar a fondo con la brevedad de esta colaboración, es que sí hay un aplazamiento en toma de decisiones por causas de interés político partidistas en un año electoral que politiza y complica aún más.  Y lo que es más grave en un sistema federal, la permanente falta de capacidad y de compromiso en muchos gobiernos municipales y estatales, donde se dilapidan los recursos, no se ataca la inseguridad, se practica la corrupción, se veta la posibilidad de desarrollo y con un cinismo que espanta, se pretende culpar de todos los males al Gobierno Federal. Una respuesta tan simplista como la de Fuentes, nos llevó a estos comentarios.

 *Senador del PAN

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joel macias de lara
joel macias de lara
11 years ago

Creo que la profundidad del articulo es muy entero y sobre todo que lo comenta un legislador que pone su punto de vista sobre lo declarado por Fuentes. nada mas comentar que el pais pedia paz. esa fue la vicion de FOX y de quienes lo acompañaron en su sexenio. ahora dicen que no saben gobernar los del PAN. Los denostadores hoy dia son a quienes les perdonaron la vida por tanto atropeyo a la nacion. robar y robar a costa de los recuros del pueblo. es la verdad, invariablemente de que se quejen. cuantos funcionarios asustados en 2001 no se replegaron en el gopbierno foxista al que hopy denostan. No, no tienen madre.