La otra cara de la moneda en el Caso Jonathan
Los padres han buscado dar su versión a los medios de comunicación oficiales, esperando sólo comprobar la inocencia de su hijo, pero éstos no les permiten expresarse.
Los padres han buscado dar su versión a los medios de comunicación oficiales, esperando sólo comprobar la inocencia de su hijo, pero éstos no les permiten expresarse.

En el caso Jonathan hay gato encerrado y de eso nadie tiene duda, la cuestión es cuál es la verdad y qué tan peligroso es decirla, qué tan difícil comprobarla. Los medios de comunicación oficiales se han cerrado a las declaraciones de los padres de Alejandro Castro Castro, Jazziel Soto Murillo y Emilio González Rubio Ojeda, presuntos implicados en el homicidio.

Alonso Soto Sepúlveda, padre de Jazziel Soto Murillo, insiste en que su hijo es inocente, como ya se ha comprobado en reiteradas ocasiones en declaraciones y a través de la prueba de parafina. Soto Murillo, según su confesión, se encontraba bailando con una chica llamada “Leo”, mientras Samuel, su primo, se encontraba cerca de ellos simplemente viéndolos bailar. Confundió el sonido de los balazos que venían de afuera del bar –Las Micheladas- con “triques”, debido a la música y el alboroto, no fue sino hasta que la gente se echó al suelo cuando notó que algo ocurría. Ambos, Samuel y Leo, han coincidido con su versión.

Dentro de los casi quince testigos interrogados después de lo ocurrido, que cabe mencionar, explica el señor Soto Sepúlveda, fueron torturados, se encontraba Jazziel Soto. Después de declarar es liberado, la madrugada del día 5 de marzo del 2010.

El subprocurador en turno, Luis Alberto López, le comentó al padre que su hijo no tenía nada qué ver con lo ocurrido, según pruebas y declaraciones, sin embargo alrededor de las 4 de la tarde del día 6 de marzo la policía vuelve por él para rendir otra declaración, misma que se prolonga cuatro horas. “Nos vuelve a comentar que declaró lo mismo, que él no miró a nadie, que no conocía al occiso”, señala el padre. El 7 de marzo, cerca de las 8 de la noche, de nuevo la policía busca a Jazziel, “y ya no nos lo entregan”, dice Alonso Soto Sepúlveda.

Los padres han buscado dar su versión a los medios de comunicación oficiales, esperando sólo comprobar la inocencia de su hijo, pero éstos no les permiten expresarse. “Nosotros le mandamos una carta a Miguel Ángel Ojeda, donde le explicamos que platique con nosotros, que escuche la otra cara de la moneda y que hay pruebas contundentes de que mi hijo andaba bailando en el momento de los disparos, que no tiene nada qué ver en ese delito […] en otra ocasión también le volví a llamar, me dejó colgado la secretaria, cuando estaba el procurador nuevo, Karim, nos han cerrado los medios”, asegura Alonso Soto Sepúlveda.

Actualmente, Jazziel Soto Murillo se encuentra amparado, vía federal, esperando a que transcurran tres meses, pues se encuentra en revisión el caso.

“Ha sido muy duro, la verdad, ha sido muy pesado para la familia y para él, desde luego, y ahorita triste, hay días que se la pasa triste, deprimido, hay días que anda alegre también, porque pues tiene que sobrevivir, y hay días que anda muy enojado, trae mucha impotencia, mucho coraje por lo que pasó, pero tenemos fe y esperanza de que esto tiene que terminar”, finalizó el padre.

http://www.youtube.com/watch?v=KtMlMcN94CY

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