Neruda, “un monstruo de la naturaleza”

Neruda nació el 12 de julio de 1904, en Parral, Chile. A los trece años publicó “Entusiasmo y perseverancia”, en el diario “La Mañana”. En 1920 inició colaboraciones con la revista “Selva Austral”, y para octubre de ese año, firmaría como Pablo Neruda, por primera vez y para siempre, su obra y vida.

Neruda nació el 12 de julio de 1904, en Parral, Chile. A los trece años publicó “Entusiasmo y perseverancia”, en el diario “La Mañana”. En 1920 inició colaboraciones con la revista “Selva Austral”, y para octubre de ese año, firmaría como Pablo Neruda, por primera vez y para siempre, su obra y vida.

Quién no podría “escribir los versos más tristes está noche” después de recordar a Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, Premio Nobel de Literatura en 1971 y mejor conocido como Pablo Neruda. Este “monstruo de la naturaleza” (ni siquiera Lope lo reprocharía) introdujo la poesía al lenguaje y gusto coloquial del siglo XX (y contando). Tan es así, que sus poemas son más conocidos que su verdadero nombre. “El más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma”, apuntó de él Gabriel García Márquez.

Neruda nació el 12 de julio de 1904, en Parral, Chile. A los trece años publicó “Entusiasmo y perseverancia”, en el diario “La Mañana”. En 1920 inició colaboraciones con la revista “Selva Austral”, y para octubre de ese año, firmaría como Pablo Neruda, por primera vez y para siempre, su obra y vida.

A través de su amistad con Gabriela Mistral, llegó a una de las zonas que mayor influencia ejerció en él, la literatura rusa. En 1924 publica el libro de poemas más famoso de occidente, “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”, donde quizá las Vanguardias sólo eran atisbos y el modernismo estaba ahí pero saliendo a sacudidas.

Pablo Neruda era un humanista, un poeta absoluto, un ser importado que hacía nacer la flor al nombrarla. Pablo Neruda no se limitaba a escribir poesía, fue comunista, activista y político. El asesinato de su entrañable amigo Federico García Lorca lo lleva a formar parte del Movimiento Republicano, en España y Francia. En 1943 es electo Senador de la República por las provincias de Tarapacá y Antofagasta, en Chile. Gracias a su férrea lucha contra el régimen del presidente Gabriel González Videla, éste emprende una persecución en su contra, y Neruda se ve obligado a escapar del país. Es recibido en París por Pablo Picasso y hasta 1952 vuelve a Chile.

En 1973 es embajador en Francia. Debido a su salud renuncia al cargo y vuelve a su tierra. El 19 de septiembre muere en Santiago, después de ser trasladado desde su casa en Isla Negra, de emergencia. Oficialmente se dice que murió de cáncer de próstata, que lo padecía, no obstante, en un artículo del diario “Clarín”, publicado el miércoles 11 de mayo del 2011, la propia familia confiesa que fue asesinado, aunque la versión ha sido refutada. Un enigma.  “Todo estaba dispuesto para que el poeta y premio Nobel de Literatura Pablo Neruda se exiliara en México. Había viajado de su casa en Isla Negra a Santiago de Chile y un avión enviado por el gobierno mexicano estaba listo para recogerlo. Sin embargo, tuvo que ser internado en la clínica Santa María. Avisó por teléfono a su mujer, Matilde Urrutia, y a su asistente Manuel Araya que un médico le había puesto una inyección en el estómago. Unas horas después murió. Araya –quien estuvo al lado del poeta en sus últimos días– cuenta a Proceso un secreto que lo ahoga: el poeta ‘fue asesinado’”.


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Una Respuesta de Neruda, “un monstruo de la naturaleza”

  1. la neta 13/07/2011 en 2:46 PM

    TE recuerdo como eras en el último otoño.
    Eras la boina gris y el corazón en calma.
    En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
    Y las hojas caían en el agua de tu alma.

    Apegada a mis brazos como una enredadera,
    las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
    Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
    Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.

    Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
    boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
    hacia donde emigraban mis profundos anhelos
    y caían mis besos alegres como brasas.

    Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
    Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en
    calma!
    Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
    Hojas secas de otoño giraban en tu alma

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