El mangle rojo del Pacífico Norte de México

Son considerados como uno de los primeros ecosistemas que percibirán el cambio en el nivel del mar, bajo escenarios de cambio climático global.

Manglar en Bahía  Magdalena

Manglar en Bahía Magdalena. (Foto: © Fulvio Eccardi)

Los ecosistemas de manglar desempeñan un papel importante en la productividad de las zonas costeras de diversas partes del mundo. Son considerados como uno de los primeros ecosistemas que percibirán el cambio en el nivel del mar, bajo escenarios de cambio climático global. Estos ecosistemas son fundamentales como áreas de cría, reproducción, alimentación y desarrollo para un gran número de especies marinas y numerosos peces de valor comercial. Son importantes en la protección y estabilización de áreas vulnerables a ciclones y proporcionan refugio y alimento para aves acuáticas residentes y migratorias. Se estima que 90% de la pesca mundial se realiza en las regiones costeras y que de ésta, 70% de las especies se extraen de los sistemas estuarinos asociados al manglar.1

Ecosistema de manglar  R. mangle en Bahía de  los Ángeles

Ecosistema de manglar R. mangle en Bahía de los Ángeles, la cual es la población más norteña de la distribución del mangle rojo en la costa del Pacífico. La altura del mangle es de 1.20 m.(Foto: © Eduardo Sandoval Castro)

Situación actual de los manglares mexicanos

Recientemente, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (conabio) determinó mediante un análisis digital de imágenes de satélite que la superficie de manglar estimada para México es de 655 667 ha, a una escala cartográfica de 1:50000.1 En los últimos años se ha registrado una pérdida del hábitat y, por lo tanto, una merma de los beneficios obtenidos. La disminución de los manglares en México se ha debido principalmente a disturbios antropogénicos, por ejemplo, incremento de la tala inmoderada, desarrollo de centros turísticos-urbanos, construcción de granjas camaronícolas y de galerías de secado del tabaco, contaminación, bloqueo de bocas al mar y aportes de agua dulce. De igual manera los disturbios naturales, como los huracanes, son un factor importante en la destrucción de grandes áreas de manglar. El Instituto Nacional de Ecología realizó una evaluación preliminar de las tasas de pérdida de la cobertura vegetal de manglar en México, estimando que la tasa anual promedio nacional de pérdida de cobertura de manglares es de 2.5%. De continuar con esta tendencia, las proyecciones a 2025 indican una pérdida de 50% de la superficie nacional de manglares.2

Región  Pacífico Norte

Sitios de colecta del estudio genético de R. mangle en la Región Pacífico Norte

Distribución geográfica en México

Los manglares están ampliamente distribuidos en las costas de México, tanto del Pacífico como del Golfo de California y el Atlántico. De las aproximadamente 60 especies de mangle que se conocen en el mundo, son cuatro las que se distribuyen en la mayor parte del litoral mexicano: Rhizophora mangle, Avicennia germinans, Laguncularia racemosa y Conocarpus erectus, las cuales se encuentran en la nom-059-ecol-1994 en la categoría de especies bajo protección especial. La conabio ha establecido cinco regiones para los manglares mexicanos: Pacífico Norte, Pacífico Centro, Pacífico Sur, Golfo de México y Península de Yucatán.1 El tipo de manglar dominante, así como la estructura y función del ecosistema, difiere en cada una de esas regiones. La región Pacífico Norte comprende los estados de Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit; es considerada de gran importancia por tratarse de un área de transición entre las regiones tropical y templada, lo que ha favorecido a una gran biodiversidad, con un considerable número de endemismos. Asimismo, allí se encuentra el límite norte de distribución de las especies de mangle3 y una de las zonas de manglar de mayor extensión en el Pacífico Mexicano, el sistema estuarino Teacapán-Agua Brava-Marismas Nacionales, con una superficie estimada de 113 238 ha.3,4

¿Qué es el mangle rojo?

Rhizophora mangle L., comúnmente conocido como mangle rojo debido al color de su madera, es un árbol perene considerado como una especie rara debido a lo restringido de su hábitat circunscrito a la zona intermareal en lagunas costeras y bahías protegidas de la acción física del oleaje y mareas. Se encuentra desde México hasta el norte de Ecuador en la costa Pacífico y de México a Brasil en la costa oeste del Atlántico. Se localiza además en la costa oeste de África desde Angola hasta Mauritania.5 En América, R. mangle tiene su límite norte a los 24°N en el Golfo de México y a los 29°N en Bahía de los Ángeles, en el Golfo de California, dentro de la Región Pacífico Norte.3 Tiene flores durante todo el año, sin embargo su máxima floración ocurre a finales del verano. Sus flores presentan tanto estructuras masculinas como femeninas y su morfología general permite la autopolinización, la cual es llevada a cabo por el viento. La dispersión de R. mangle es a través de sus propágulos flotantes que pueden permanecer viables por periodos de hasta un año.

Al igual que la mayoría de las especies, el mangle rojo alcanza su máximo desarrollo estructural en ambientes con bajos niveles de estrés ambiental y antropogénico. Debido a su alta tolerancia a altos rangos de salinidad y temperatura, es posible encontrarlo en los límites de distribución bajo condiciones inhóspitas para la gran mayoría de las especies de mangle, no obstante, su desarrollo estructural es muy inferior al encontrado en condiciones óptimas.

Mangle rojo

Biodiversidad asociada a raíces de manglar donde se puede encontrar una alta diversidad de especies. (Foto: © Rafael Riosmena)

Características genéticas del mangle rojo

La diversidad genética es una característica que permite a las especies responder y adaptarse a los cambios en su ambiente. Análisis genéticos realizados en poblaciones de plantas y animales muestran que la reducción de grandes extensiones a parches pequeños disminuye a su vez la diversidad genética y el flujo genético.6 Por consiguiente, la pérdida de diversidad hace a las especies más susceptibles a las enfermedades y plagas y a los cambios ambientales. Por ello, mantener los niveles de diversidad genética en las poblaciones se ha convertido en uno de los principales objetivos en los programas de conservación y manejo de los recursos naturales, principalmente en ecosistemas altamente productivos y sujetos a un constante deterioro del hábitat.

En un estudio reciente realizado en el manglar rojo de la región Pacífico Norte se identificaron dos grupos de acuerdo con sus características genéticas. El grupo 1 se encuentra formado por las poblaciones más norteñas del Golfo de California (rba, rbc, rki, rgu), mientras que en el grupo 2 se localizan las poblaciones de Marismas Nacionales (rjz, rat), del Pacífico (rsi, rbm) y una del sur del Golfo de California (rbl). Las poblaciones del grupo 1 presentaron una menor diversidad genética que las del grupo 2, lo cual sugiere una relación entre el tamaño poblacional y la diversidad genética.7 En general se observó una tendencia decreciente de la diversidad genética hacia las localidades más norteñas, donde se presume que se dio la más reciente colonización a partir de individuos provenientes de bajas latitudes y que además ésta se condujo a partir de consecutivos eventos fundadores. Es decir, a partir de un grupo pequeño de individuos que llega a un sitio a colonizar donde no existen otros individuos de su misma especie se forma la población con las características genéticas de los que “fundaron” el sitio. La baja diversidad genética reportada para R. mangle en la región norte del Pacífico concuerda con lo reportado para el límite de distribución del mangle blanco (A. marina) en la región del Indo-Oeste del Pacífico,8, 9 para el mangle negro (A. germinans) en la región biogeográfica Atlántico-Este del Pacífico10 y para el mangle rojo en el límite sur de su distribución en la costa de Brasil.11 En general, se ha observado en las diferentes especies de mangle que la baja diversidad genética en los límites de distribución se debe principalmente a un bajo tamaño poblacional y a factores históricos, biogeográficos y ecológicos.

Imagen aérea de  Marismas Nacionales

Imagen aérea de Marismas Nacionales donde se puede observar la distribución en parches de los mangles. (Foto: © Fulvio Eccardi)

Reforestación del mangle, decisiones adecuadas?

En México son muchos los casos donde se registra la reforestación de mangle mediante la siembra directa de propágulos y plantas generadas en viveros. En 2004 se logró la reforestación de 529 ha, mientras que para 2006 se alcanzó a reforestar 1 680 ha en trece entidades federativas de México.12 Las especies que más se han utilizado para reforestar son R. mangle, L. racemosa y A. germinans. Sin embargo, estos programas no han contado con el respaldo de un análisis genético que permita conocer cuáles son las características genéticas de las plantas donadoras, así como de los sitios donde se realizan los trasplantes. El éxito de éstos últimos ha sido muy bajo (30 a 60% de supervivencia), atribuyéndose estos resultados a factores ambientales o biológicos. No obstante, no se ha estudiado si este porcentaje bajo se debe a diferencias en las características genéticas de las poblaciones donadoras y receptoras. Existen estudios de plantas que demuestran que en las poblaciones donde se han realizado programas de reforestación utilizando individuos procedentes de otros lugares, sin previo estudio genético, la diversidad genética ha disminuido al paso del tiempo.6 Además, si los individuos con los que se está reforestando provienen de una sola fuente se corre el riesgo de que desplacen a las variantes genéticas presentes en el medio natural. De acuerdo con la información genética generada recientemente para el mangle rojo en el Pacífico Norte, se sugiere que los individuos que se utilicen como donadores durante los programas de reforestación provengan de una fuente local y no deban mezclarse con otras localidades. Además, es importante que los propágulos con que se va a reforestar un sitio procedan de diferentes árboles para evitar o reducir el riesgo de endogamia (reproducción entre organismos que presentan las mismas características genéticas) en la población trasplantada.

Desarrollo turístico

Desarrollo turístico en una zona aledaña a un ecosistema de manglar en el Estero El Soldado, Sonora. (Foto: © Eduardo Sandoval Castro)


Bibliografía

1 Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (conabio). 2008. Los manglares de México. México, conabio.

2 Instituto Nacional de Ecología (ine). 2005. Evaluación preliminar de las tasas de pérdida de superficie de manglar en Mexico. México, Dirección General de Investigación de Ordenamiento Ecológico y Conservación de los Ecosistemas/ine/semarnat.

3 Pacheco Ruiz, I., J.A. Zertuche González, A.E. Meling López, R. Riosmena Rodríguez y J.Orduña-Rojas. 2006. “El límite norte de Rhizophora mangle L. en el Golfo de California, México”, Ciencia y Mar 28, 19-22.

4 Flores Verdugo, F. 1992. “Mangrove Ecosystems of the Pacific Coast of Mexico: Distribution, Structure, Litterfall and Detritus Dynamics”, en U. Seeliger (ed.), Coastal Plant Communities of Latin America, Nueva York, Academic Press, pp. 269-287.

5 Tomlinson, P. 1994. The Botany of Mangroves. Cambridge, Cambridge University Press.

6 Young, A. y G.M. Clarke. 2000. “Conclusions and future directions: what do we know about the genetic and demographic effects of habitat fragmentation and where do we go from here?”, en A.G. Young y G.M. Clarke (eds.), Genetics, Demography and Viability of Fragmented Populations. Cambridge, Cambridge University Press, vol. 4, pp. 361-366.

7 Sandoval-Castro, E., et al. 2012. “Genetic population structure of red mangrove (Rhizophora mangle L.) along the northwestern coast of Mexico”, Aquatic Botany 99: 20-26.

8 Maguire, T.L., P. Saenger, P. Baverstock y R. Henry. 2000. “Microsatellite analysis of genetic structure in the mangrove species Avicennia marina (Forsk.) Vierh. (Avicenniaceae)”, Molecular Ecology 9, 1853-1862.

9 Arnaud-Haond, S., et al. 2006. “Genetic structure at range edge: low diversity and high inbreeding in Southeast Asian mangrove (Avicennia marina) populations”, Molecular Ecology 15: 3515-3525.

10 Dodd, R., Z. Afzal-Rafii y A. Bousquet Mélou. 2000. “Evolutionary divergence in the pan-Atlantic mangrove Avicennia germinans”, New Phytologist 145: 115-125.

11 Pil, M.W., et al. 2011. “Postglacial north-south expansion of populations of Rhizophora mangle (rhizophoraceae) along the brazilian coast revealed by microsatellite analysis”, American Journal of Botany 98: 1031-1039.

12 Comisión Nacional Forestal (conafor), http://www.conafor.gob.mx/portal/home.php (2008).

Fuente: Biodiversitas

* * *


3 Responses to El mangle rojo del Pacífico Norte de México

  1. Ricardo Zarzosa Gibert 27/11/2013 en 9:04 AM

    Estos ecosistemas también se pondrían en riesgo innecesario, si se autoriza un mega proyecto minero en la pacifico norte, o dentro de la zona de amortiguamiento de la reserva de la biosfera el vizcaíno.

  2. JESUS JOSE PRIETO MENDOZA 27/11/2013 en 2:21 PM

    FELICIDADES A LOS AUTORES, EXCELENTE NOTA EDUCATIVA, LOS INVITO A QUE NOS SIGAN ILUSTRANDO DE LA MISMA MANERA.

  3. Jorge A. Rodríguez Peláez 09/12/2013 en 1:50 PM

    Estimados Sres. Investigadores:
    Mis felicitaciones por tan buen artículo sobre esta importante vegetal costero y que afortunadamente tenemos; aunque por
    mucho tiempo destruido por ignorantes e inconscientes.
    Sólo una propuesta como Profesor de Biología que fui.(Más no Maestro). Les solicito muy atentamente que incluyan en sus próximos artículos, sus beneficios médicos; por cierto, Cuba tiene
    al respecto un avance significativo en este ámbito, e inclusive exporta medicina con base en la sustancia activa. Sirve para disminuir a las bacterias E. Pylori entre otros agentes cancerígenos; asimismo, por los taninos, es un excelente cicatrizante, especialmente en casos de la Enfermedad de úlceras.
    Gracias

Anúnciate en Peninsular Digital

 

¿Quires anunciarte en Peninsular Digital?

Aquí puedes descargar nuestras tarifas.

Email de contacto: publicidad@peninsulardigital.com.