Ultraderecha gana terreno.

Sufren aliados de Merkel revés electoral

La Unión Social Cristiana (CSU) pierden la mayoría absoluta en Bavaria, mientras que la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ingresa a la asamblea estatal por primera vez.

Berlín.-  Los aliados bávaros de la canciller alemana Angela Merkel sufrieron el domingo su peor resultado electoral desde 1950, perdiendo votos ante la extrema derecha en un revés que genera riesgos de ampliar las divisiones dentro del gobierno nacional alemán.

La Unión Social Cristiana (CSU) obtuvo el 35.5 por ciento de los votos, mostró un sondeo a boca de urna de la emisora ARD, perdiendo su mayoría absolutapor tan solo la segunda vez desde 1962, un resultado que seguramente agitará las internas en el partido, que ya es un socio difícil para Merkel en Berlín.

El resultado, en el que los Verdes a favor de la inmigración quedaron segundos y la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ingresa a la asamblea estatal por primera vez, significa que la CSU deberá formar una coalición – una humillación para un partido acostumbrado a gobernar en solitario.

El líder de la CSU, Horst Seehofer, ha sido una astilla en el pie para Merkel desde que en 2015 la canciller decidió abrir las fronteras alemanas a más de un millón de migrantes, volcando gradualmente al partido de Seehofer a la derecha en un esfuerzo por contrarrestar el ascenso de AfD, que terminó siendo inútil.

“Hermanos” distanciados

Las divisiones entre la Unión Democrática Cristiana de Merkel y la CSU -dos partidos hermanos conservadores- se han ampliado aún más desde unas elecciones nacionales indefinidas que los forzaron a una coalición en marzo con los socialdemócratas del SPD, que se inclinan a la izquierda.

A la votación bávara le seguirá otra prueba en dos semanas para la alianza conservadora de Merkel: su CDU probablemente seguirá siendo el mayor partido, pero perderá sufragios en una elección regional en el estado occidental de Hesse, donde se encuentra el centro financiero de Fráncfort.

La CDU luego sostiene su congreso anual en diciembre, cuando Merkel buscará la reelección como presidenta del partido – un movimiento que los conservadores de rango alto han respaldado pese al desposeimiento en el parlamento de su aliado, Volker Kauder, como líder partidario el mes pasado.

Antes de las elecciones en Bavaria, Merkel instó a que sus aliados de la CDU y la CSU pusieran fin a las peleas internas.

Su cuarto y probablemente último gobierno ya ha estado cerca de colapsar dos veces, en discusiones sobre la inmigración y un escándalo por el exjefe de espionaje doméstico de Alemania, mientras que un conflicto sobre la eliminación gradual de los contaminantes autos a diésel ahora amenaza con empeorar.

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