Los 2 enfermos de Venezuela
Así, mientras se espera conocer la fecha del regreso de Chávez o cómo seguirá su relación con el poder desde su lecho de enfermo en La Habana, ahí está el cuadro patológico del país, uno que los hombres de su gobierno deberían atacar con todo, y de inmediato.
Así, mientras se espera conocer la fecha del regreso de Chávez o cómo seguirá su relación con el poder desde su lecho de enfermo en La Habana, ahí está el cuadro patológico del país, uno que los hombres de su gobierno deberían atacar con todo, y de inmediato.

BUENOS AIRES.— En Venezuela hay dos enfermos: el presidente Hugo Chávez y el país. El mandatario se viene llevando la peor parte y como lo admitió deberá remontar la pendiente de un tratamiento cancerígeno que no suele ser fácil.

La nación viene padeciendo la crisis hace ya varios años. La economía del país no padece cáncer pero está afectada por el virus de la inflación y el exceso de gasto público y cierto descontrol, mientras que los sectores populares sufren los males crónicos de la pobreza y la falta de infraestructura, si se toman algunos datos del diagnóstico preocupante que se hace de la situación venezolana. Y el problema se ve agravado ahora por la decisión del presidente de no delegar el poder mientras se extienda su convalecencia. Además, están la caída de la recaudación petrolera, la violencia que excede todos los parámetros históricos reconocidos en Venezuela y las carencias energéticas.

Nadie sabe cuándo será el día en que regresará el presidente-comandante. Cada vez son menos los que se esperanzan con verlo el próximo martes (día del bicentenario de la Independencia del país) en el balcón de Miraflores. Lo cierto es que cuando Chávez regrese a su despacho, o en su defecto el vicepresidente Elías Jaua, si el mandatario termina por delegar el poder hasta estar recuperado, se encontrará con un cúmulo de problemas a afrontar de aquí a los comicios de 2012.

Pérdida de la actividad privada

La caída de la actividad privada es algo que poco parece importarle al gobierno, ya que fomentó la nacionalización de las empresas. Si se lo compara con 1999, cuando asumió Chávez, en el país existe un 36% de industrias de entonces. “En el caso de la industria manufacturera es necesario señalar que la mayoría de los sectores se ubican, de acuerdo a cifras oficiales del Banco Central de Venezuela, por debajo del valor base de hace 14 años. En otras palabras, casi todos los sectores producen menos que en 1997, con una población que se ha incrementado en dicho periodo en más de 5 millones 800 mil habitantes”, explicó Carlos Larrázabal, presidente de la Confederación Venezuela de Industriales (Conindustrias).

Esa pérdida de unidades industriales se traduce en la pérdida de 300 mil empleos del sector, que amenazan con incrementarse porque en lo que va de 2011, siempre según Larrázabal, “se han expropiado o estatizado 384 empresas privadas”, 150 más que todo lo expropiado en 2010.

En el reciente congreso del sector industrial se llegó a la conclusión de que “el cerco y la amenaza sobre la propiedad privada se evidencian en nuevas leyes, disposiciones gubernamentales, y se concretaron en tomas y expropiaciones de empresas, fincas, terrenos, edificios y maquinarias de construcción”. “Además, el nivel de vida promedio de la población, medido en ingreso per cápita real, ha retrocedido a niveles de hace casi 40 años a pesar de que en los últimos años Venezuela tuvo precios del petróleo muy favorables”, acotó allí Larrázabal.

Recorte de ganancias petroleras

Ese es un balance de un sector, que si bien no fue de gran peso en la economía venezolana, supo conocer épocas mejores. Pero hay otro dato concreto que demuestra cómo fueron los resultados de la política económica de Chávez. Teniendo al petróleo como fuente de ingreso máxima del Estado, las propias cifras oficiales de las ganancias netas de la estatal PDVSA, en 2010 arrojan un total de 3 mil 200 millones de dólares. Mucho menos que los 4 mil 394 millones de dólares de 2009.

Según el ministro de Energía, Rafael Ramírez, esa merma en la ganancia neta de la empresa se debe a los aportes de la firma estatal “a los planes sociales del gobierno y al fondo de desarrollo (FONDEN), que en 2010 llegaron a 20 mil 549 millones de dólares”.

Chávez propuso al comenzar el año “La Gran Misión Vivienda” para dotar de casas a las decenas de miles de afectados por las lluvias del año pasado, que aún malviven en refugios. Se trata de un proyecto para construir, entre 2011 y 2017, dos millones de unidades habitacionales. Nunca explicó cómo las construiría en un país donde la industria del acero y del cemento quedaron casi extinguidas.

“Si no se aumenta la producción, habrá que importar, pero hacen falta tres millones de toneladas de cemento para construir 300 mil viviendas al año y 750 mil cabillas (varillas de acero)”, explicó Juan Francisco Jiménez, presidente de la Cámara Venezolana de la Construcción. Días pasados, el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, decía  que éste ha sido “el gobierno que menos vivienda construyó de todos los gobiernos democráticos venezolanos”, ya que no llegarían a las 115 mil desde 1999.

Producir en Venezuela se parece mucho a una utopía. Productor de café y exportador de bajo perfil, en los últimos cuatro años debe importar café de Nicaragua. De haber sido alguna vez exportador de arroz, hoy se importa la totalidad de lo que se consume en el mercado interno de Ecuador.

Y así con cada producto de la canasta de alimentos. Eso, cuando la escasez no evita que haya alimentos.

Las cifras al respecto, son elocuentes: de los 6 mil 431 millones de dólares de importaciones en el primer trimestre de 2010, se pasó a 8 mil 465 millones de la misma denominación en el primer trimestre de este año, según datos del Banco Central.

“El país tiene déficits gemelos en sus cuentas externas e internas y en las fiscales. Y eso con un precio del barril de petróleo que se fue de 72 dólares en el primer trimestre de 2010 a 92 por barril en similar lapso de 2011, algo que nadie puede explicar. ¿Cómo se deterioran las finanzas públicas con un precio del crudo que aumenta en un año espectacularmente?”, sostiene y se pregunta el economista y ex gerente del Banco Central José Guerra.

Este es parte del diagnóstico. Eso, sin olvidar la crisis energética que se prolonga en el tiempo o los más de 20 días de crisis en el complejo penitenciario de El Rodeo que ponen evidencian la situación carcelaria del país.

Así, mientras se espera conocer la fecha del regreso de Chávez o cómo seguirá su relación con el poder desde su lecho de enfermo en La Habana, ahí está el cuadro patológico del país, uno que los hombres de su gobierno deberían atacar con todo, y de inmediato.

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