Su esposo le dio a escoger. Ya no se ha sabido más del señor.

“Los perros o yo”

“Pensé que, después de 25 años, él debía saber que renunciar a los perros no era en lo absoluto parte de mis intenciones. Él supo desde el momento en que nos casamos de qué se trataba”, dijo Liz.

Londres.- Liz Haslam estaba felizmente casada, pero a su esposo no le agradaba del todo su actividad: Dognanny, es decir, cuidadora de perros, «con especial interés en el cuidado y la rehabilitación de los bull terriers maltratados y el cuidado de los bull terriers discapacitados».

Y es tanta su entrega a la labor que la hace feliz, que cuando Mike, su esposo, después de 25 años de casado le dijo que no podía más y le dio a elegir entre sus perros o su marido, ella escogió a sus perros.

Residentes en Barnham, Suffolk, en el Reino Unido, un día Mike no pudo más con el ritmo de vida impuesto por su mujer, y estalló.

“Mi esposo dijo: ’soy yo o los perros’. Desde entonces no he visto ni oído nada de él”, declaró Liz.

Cuando se mudaron a la casa de campo, Liz inició el negocio que le llenaría el corazón más que los bolsillos: BedForBullies, un refugio y fundación para bulldog terrier. Pero Mike sentía que su relación giraba en torno a los perros, los cuales tienen problemas médicos y de comportamiento, por lo que no todos pueden ser reubicados.

Debido a que ella había crecido en el contacto cotidiano con los perros durante la mayor parte de su vida, pues su madre criaba West Highland Terriers y su padre era dueño de un negocio de alimentos para animales, afirma:

“Pensé que, después de 25 años, él debía saber que renunciar a los perros no era en lo absoluto parte de mis intenciones. Él supo desde el momento en que nos casamos de qué se trataba. No sé qué esperaba”.

¡Comparte!

* * *