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Viernes de Cachanía (poemas)

El gobierno estatal me ha publicado dos libros

El gobierno estatal me ha publicado dos libros: La novela “La ciudad del canal” referida a Guerrero Negro, y el premio estatal en crónica “Ojos de madera cuchillos de vidrio.” La novela fue por ofrecimiento de Salvador Salgado, y el premio estatal se publicó –después de mil vueltas- porque la convocatoria señala que los premios se publicarán.

Tengo más de diez libros publicados “por mi cuenta” sin haber contado con apoyo alguno.

He escrito dos libros más: la novela “La Marcelina y el Granaditos” referida a la Sierra de Guadalupe, en Mulegé y sus comunidades, y el poemario en Haiku “Voces y desiertos” referido a la comunidad de Guerrero Negro y la naturaleza.

Hace algunos meses platiqué con Chistopher Amador, Director del Instituto Sudcaliforniano de Cultura y solamente me dijo que se los enviara por correo y “que se formarían al final.”  Lo hice, y seguramente que allí dormirán el “sueño de los injustos.”

Me di a la tarea de escribir un poemario para recobrar la memoria de mineros con los que trabajé y que considero emblemáticos. Otro capítulo sobre personas que forman parte de esa memoria “que se quiere olvidar” (fariseos, Pablito, Calay y su Dumbo, Natalia, Cañedo, Pablito el ciego, el Machi, etc) y otro capítulo sobre edificios como la fundición, el chute de la escoria, la torre de San Luciano, etc.

El capítulo de los mineros ya lo terminé y “hay la llevo” con los personajes.

Les entrego hoy a: Albino, Eliseo y Elías.

 

Albino

Vivió en un cuartito

a la vera del arroyo del barrio Canadá

siempre lo acompañaron

un perro y un gato oníricos

un cuartito sin calle nombrada

ni número en la puerta

Albino nunca tuvo compañera

ni idioma con quien platicar dentro del cuarto

Era muy alto espaldas anchas

palabras cortas pasos largos silencios exhaustos

una sola ventana por la que

entraban y salían los silencios carcomidos

una sola puerta por la que

entraban y salían sus pasos sin huella

En la mina se entretenía

buscando en la negrura del socavón

la palabra “compañera”

la palabra “deseo llegar a anciano siendo feliz”

Un día no llegó a la mina

lo buscaron en su cuarto lo encontraron

en su catre abrazado a su perro y su gato

un sueño de nostalgia en cada mano

en la garganta el ABC del tiempo

diez clavos de durmiente de mina

en las uñas de los pies

un vestido de mujer como almohada

-No era anciano-

 

Al fin y al cabo Albino murió feliz

ni el gato ni el perro lo extrañaron

 

Eliseo

Le gustaba cantar Nocturno a Rosario

tenía el pecho arqueado como caguama

la negrura de la mina la instaló en su casa

la lámpara de carburo colgó en uno

de los diez murciélagos hospedados

en los marcos de las ventanas

Eliseo era noble como todo borracho

antes de orinarse a los pies de su vieja

era noble antes de vomitarse

en el San Judas de la repisa

era noble antes de que a Rosario

le cantara Nocturno en la mañana

Eliseo se reconciliaba con la borrachera

todos los lunes que salía para la mina

“te dejaré descansar en la puta del burdel

para el sábado te vistas de trasero y bubis”

                         Murió como todos los mineros

lo tendieron en un catre estrenó

calcetines rayados lo bañaron

le amarraron las manos al pecho

con un brazal sujetado a la cabeza

le ataron las quijadas

 

Era un minero feliz estando borracho

bueno y sano ni Nocturno a Rosario recordaba

 

Elías

“Dile a tu papá que si me emborracho

no voy a ir a trabajar mañana”

Iba dando tumbos de lado a lado

por las dos banquetas de la calle

alzaba los brazos como si fuera por el socavón

parecía cucaracha sin dos patas

Quién era –preguntó mi padre-

Es Elías no va ir mañana a la mina

Era vecino de Eliseo además amigos

de parranda

se entretenían espantando

los murciélagos de sus alucinaciones

y pedían al Güero Queso

tres ballenas fiadas

Murió como Eliseo

lo tendieron en un camastro de rancho

en su casa de madera

con mil rendijas por las que se colaba el humo

de las veladoras ya usadas

en los entierros de Melquiades

 

Elías no cantaba Nocturno a Rosario

le cantaba al Cabo Fierro y Playas Negras

de Bono Mendoza

 

Alea Jacta Est.- 09-11-17.- Miembro de ESAC.-


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