Era local… ¡no importa!

¿Cuántos jefes y sicarios habrá en esta ciudad?

Todo mundo está consciente que para el gobierno estatal y los municipales, principalmente en La Paz y los Cabos, los turistas extranjeros tienen muchísimo más valor que los pobladores de estos centros turísticos. En la balacera de playa Palmilla, centro turístico de primer orden -ya que observé algunas tomas por la tele-, murieron tres personas y dos más fueron trasladados muy mal heridos. De los dos uno era mujer y según tengo entendido tenía un bebé en sus brazos. Las autoridades se aprestaron a declarar que los muertos eran locales y por lo tanto no eran visitantes.

La formación política y social de los dueños del poder se encierra en la “deformada concepción” en la que ubican a los residentes y a los turistas extranjeros, fundamentalmente, porque algunas veces, ningunean al turista nacional. Los funcionarios, desde el gobernador y alcaldes para abajo, de La Paz y Los Cabos se desviven por los extranjeros que arriban sin importarles el quehacer social de los ciudadanos de la entidad. Y es obvio entender que el turismo es importante, pero nunca más que la energía social, política y económica de los que aquí vivimos. Y allí estriba el error: En el afán torpe de pretender atraer más turismo llegan a la deleznable actitud de aparecer como viles malinchistas, y todavía, pagan a los medios para que los exhiban como traidores a lo nuestro.

El desafortunado domingo seis –la balacera de Palmilla- desnudó la mentalidad atrofiada de nuestras autoridades al declarar que los muertos eran locales y no visitantes. Con esa idea nos muestran en su máxima expresión el comportamiento social y humano de “los turisteros cabeños” que se arrastran ante el capitalismo salvaje del norte. No todos los que estaban ese día en palmilla eran extranjeros y jurídica y socialmente tenían la misma jerarquía que el empleado local que fue a bañarse. La mentalidad atrofiada “por el poder” señaló como “visitante” al turista y como local a cualquiera que concurrió ese día fatal, fuera o no de Los Cabos.

El martes ocho murió la señora que fue baleada en esa playa. ¡Pero era local, no importa! Esa es la terrorífica distorsión social que camina por el tejido social de “la clase política” del emporio turístico de Los Cabos. La muerte nos iguala a todos y nadie tiene la facultad de señalarnos como “visitantes y locales” –si no es juego de béisbol-

Murió la señora y posiblemente el niño que tenía en brazos sea su hijo o familiar muy cercano, y desde antes de morir ya la habían calificado como “local” rango inferior a los “visitantes” que también corrieron despavoridos a buscar protección.

Y así quieren “nuestrasautoridades” que apoyemos sus llamados a “redoblar esfuerzos conjuntos, sociedad y autoridades, para recobrar la paz social.” ¿Cómo entender esta solicitud si para el gobierno hay ciudadanos visitantes (turistas), de primera, de segunda, de tercera y los locales? ¿Cuántos de los que había ese día de la balacera no serían locales de cierta jerarquía económica? Para el cerebro de estiércol “fideicomisado” todos eran locales menos los turistas. De ese tamaño es la deformación social de los que “viven” del turismo. Mi correo: raudel_tartaro@hotmail.com

PASEMOS EL RUBICÓN: ¿Cuántos jefes y sicarios habrá en esta ciudad? ¿Cuántos en Los Cabos? ¿Qué estrategia sigue la autoridad, que detiene personas que traen droga, personas que tienen “pendientes” en otros estados de la república? ¿Y entonces no tienen ninguna estrategia, ningún plan para ubicar las casas donde habitan jefes y sicarios? ¿Mucho menos estrategias para detenerlos cuando asesinan en pleno día, en lugares concurridos? Por lo que vemos, todos se hacen patos o hay muchísima complicidad y corrupción. Porque elementos locales y federales hay muchos y entre todos no nos dan resultados positivos. Tal parece que no hay profesionalismo porque todos aparecen ante la ola criminal como principiantes… como en los tiempos del Ángel Castro.

El domingo fue el día trágico y el lunes balacearon a uno en San José Viejo y ayer por la noche otro recibió un disparo en la cabeza, en la colonia Diana Laura.

Los sicarios siguen en su plan de trabajo y las autoridades en el suyo: reuniones y más reuniones, solicitud de más elementos federales, más picaps camuflajeados, más recorridos motorizados por la Paz, San José y Cabo San Lucas, y casi en sus barbas siguen los eventos de alto impacto. Alea Jacta Est.- 10-08-17.- Miembro de ESAC.-


* * *


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anúnciate en Peninsular Digital

 

¿Quires anunciarte en Peninsular Digital?

Aquí puedes descargar nuestras tarifas.

Email de contacto: publicidad@peninsulardigital.com.