La suerte está echada / Si la felicidad dependiera de “los buenos deseos”

Si todo fuera tan fácil como ir arrancando las hojas del calendario

De lo que sí estoy convencido es del hecho de que cuando se acerca el fin de año somos más sensibles a la alegría, la bondad, la amistad… pero también nos atenaza más esa dama etérea que se viste de nostalgia y soledad. Como que por unos días nos preocupa más la vida difícil de las familias muy pobres, los niños enfermos y las “patitas” descalzas.

 Desde hace muchos años –desde que se usaba mandar tarjetas navideñas y colocarlas en el árbol de navidad- practico la costumbre de “asoledarme” un poco más y escribir un mensaje prosado o en verso. Los tres años anteriores he enviado el mensaje titulado “Desatar los nudosa del corazón” y los poemas “Melancolía I y II”: “Desatar los nudos del corazón, para ya libres de amarras, en la cena de navidad y año nuevo hacer votos por la salud y la paz de la familia. Hacer votos para que las familias más necesitadas y en desgracia no desmayen, fortalezcan su espíritu y luchen a brazo partido contra la adversidad.” “Ya va siendo tiempo de desatar los nudos del corazón para caminar por la cresta de los sueños, por las cuatro esquinas de la lluvia y por la furia de la tormenta” para luchar por un mundo con menos injusticia. Un mundo donde la pobreza no sea tan infame como la infamia que viven hoy las familias que no cuentan con recursos para satisfacer las elementales necesidades de la familia.

Y habría que ubicar en un rango más o menos aceptable el valor ético del concepto felicidad. Pero de lo que sí estoy seguro es que en la pobreza material superlativa, la felicidad no adquiere patente de familia y sociedad. En los hogares que en esta navidad y año nuevo no tendrán cena, vaya, ni un desayuno y comida distintos a lo de siempre, creo que el término felicidad tal como se estila en la generalidad, no funciona. Y creo que para muchas familias en pobreza extrema, “la fiesta navideña” de compra de juguetes, regalos, viajes, luces y árboles de navidad, vestido multicolor de las calles y edificios donde despachan los políticos de carrera, las cascadas y redes que adornan las cornisas y fachadas de muchas casas, vienen a ser la puntilla que termina por aplastar esa desigualdad social. Y es aquí donde debemos reflexionar sobre los distintos matices del cómo definimos la felicidad. Deseamos felicidad en navidad y año nuevo… ¿Pero de qué felicidad hablamos? ¿Que nos siga yendo igual? ¿Que estrenemos coche y casa nueva? ¿O la felicidad será tener dos o más viejas o dos o más viejos? ¿O la felicidad será ser compadre o protegido del gobernador y los altos políticos? ¿O ser feliz será tener muchos terrenos y propiedades, gasolineras, empresas y ser accionista de bancos?¿Y los bienes materiales serán el salvoconducto para gozar una vida plena en la familia, donde haya armonía al sentarse todos los miembros a la hora de comer? ¿Serán el salvoconducto para mirar con humildad a la esposa y los hijos, para acompañarlos a la escuela, contarles cuentos a los chicos y los nietos, jugar bromas, robarles la torta y esconderle los juguetes? ¿Los inmensos bienes materiales, tan de moda últimamente, serán el salvoconducto para una vida espiritual de pundonor, armonía y honestidad? Y algo más: Si tan sólo la felicidad dependiera de los buenos deseos. Mi correo: raudel_tartaro@hotmail.com

PASEMOS EL RUBICÓN: Y cuán fácil es ir arrancando las hojas del calendario. Vemos la hoja del mes de enero, apuntamos algún día por algo que no debemos olvidar y se van yendo los meses. Se acaba enero y así llegamos hasta el día 23 de diciembre, ¡a un día para sacar el pavo o la pierna (los proletarios)! Comprar las cheves, tequila o Buchanan´s, y esperar el día 31. Y así de sencillo vemos cómo se va el tiempo…y en 365 días el mundo se sigue retratando teniendo como fondo una gigante gota de sangre y de injusticia. Y el mundo mexicano y el sudpeninsular esperando “la cuenta larga” de los buenos deseos y parabienes. Aprovecho este día para desear a mis lectores, a mis contactos, directivos de El Peninsular y Peninsular Digital, encontrar o refrendar los votos para luchar por una sociedad más justa, porque ya va siendo tiempo…como dice la leyenda maya del “Kuxa´an Suum, de encontrar la mitad de la soga de la vida, que fue cortada durante la conquista y se rompieron las buenas relaciones de los humanos con la naturaleza. Hay que seguir buscando la otra mitad, empatarla (pegarla) para que vuelva la armonía al universo” (Solís Alpuche) y así  iniciar la cuenta larga del sexto ciclo de 5,125 años del calendario maya. Alea jacta est. 21-XII-12 Mi blog: http://nivelcincuenta.blogspot.com


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