“La magia de las obras”
Nadie puede negar la importancia de los correos que como redes intrincadas recorren las computadoras de los usuarios. Los que me llegan son importantes porque generalmente me instruyen o me hacen reflexionar –que también es instrucción- De acuerdo a mi leal entender y por la temática que abordo en las colaboraciones, algunos usuarios pueden disentir de mis comentarios por la forma o rudeza con que los trato, pero los que de plano refutan mis colaboraciones seguramente son personas que colaboran en la esfera oficial, pongamos por ejemplo algún correo del instituto de radio, de atención ciudadana, de valor sudcaliforniano, etc.. Seguramente que lo harían “por sentirse ofendidos”. Lo pongo como ejemplo pero no he recibido ningún correo de esas dependencias pero sí de otras. Recibí uno de una persona que comparte la colaboración en la que trato sobre la encuesta infantil y juvenil de Marina Garmendia y el mundo en que viven los altos funcionarios que hace mucho dejaron de ver al mundo miserable. Pero me dice que debería informar del dinero que gasta el gobernador en sus giras, pachangas, obras inauguradas, los pagos en viáticos, el valor sudcaliforniano, la prensa, y todo, me dice, para alimentar el ego de ellos. Le contesté señalándole que no tengo la posibilidad de acceder a esa información porque “se guarda a cuatro llaves” y mucho más guardada si yo la solicito. Pero muchas veces he tratado el tema y todo mundo sabe que se gastan millones de pesos en esos menesteres. Pero hay mucho más: recibí otro en el que se comenta que el gobernador “entregó la primera etapa de la carretera Puerto Chale: Santa Rita-Puerto Chale” en la que se invirtieron 40 millones de pesos en trece kilómetros de concreto asfáltico. En una simple división se concluye que el kilómetro costó $ 3,076923.07 (más de tres millones de pesos) y por lo tanto el metro lineal costó $ 3076.92 (más de tres mil pesos). Y el malabar no paró allí. El gobernador informó que está contemplada la segunda etapa y espera que se concluyan los 23 km. totales y que la carretera tendrá un costo total de ciento quince millones de pesos; el km. costará cinco millones de pesos y al inicio costaba un poco más de tres millones. Al inicio el metro lineal costó tres mil pesos y al final costará cinco mil pesos. Todos nos preguntamos qué razones técnicas, científicas, habrá para esta disparidad en los costos de las obras… ¡que alguien nos explique! Y el miércoles apareció una nota diciendo que el gobernador entregó la reconstrucción de 15.7 kilómetros de la carretera Los Planes-Ensenada de muertos, con una inversión cercana a los diez millones de pesos, es decir el kilómetro costó cerca de 637 mil pesos… ¿no será mucho como mucho es el costo de la carretera a Puerto Chale?
Para nadie es un secreto que la mejor forma de desviar recursos es “volverse loco” inaugurando obras, haciendo pie de casas, piso firme, compra de motores de lancha, drenaje, techumbres, bardas, aulas, casetas de policía, estadios y su empastado, gradas, viajes y más viajes, giras y más giras… y las perlas de la virgen: ¡pedazos de carretera aunque sea con chapopote! Leonel inauguró “mil tramos” de la carretera Pacífico Norte. Lo mismo hizo Narciso y en esas anda el actual gobernador. ¡Cuánto robarían los dos sexenios anteriores en estas “altruistas obras”! Basta recordar las calles de la ciudad. Y una interrogante más: ¿todos los ex funcionarios públicos de los últimos veinte años vivirán en la justa medianía como lo señaló el inmortal Benito Juárez? Mi correo: raudel_tartaro@hotmail.com
PASEMOS EL RUBICÓN: y no puede ser otra la razón de los pleitos encarnizados que se desataron de hace cuando menos 25 años por los puestos públicos, principalmente los huesos más jugosos y carnosos. Baja California Sur está a merced de los hampones. Antes depredaron unos cuantos bandidos. Desde hace doce años los funcionarios salieron con bienes no justificados por el sueldo que ganaron: entre ellos los hay pobretones y ricos pero todos viven fuera de la justa medianía. El pueblo está a merced de la imparable corrupción. Marcos no tiene intención de frenarla y pasará a la historia “como uno más”. Su administración y las de los ayuntamientos al final estarán en banca rota. Peña Nieto prometió bajar los combustibles y ya nos recetó los aumentos de enero y febrero. La famosa transparencia y contraloría que prometió, valdrán “una pura y dos con sal” como los tramos que inaugura Marcos. Alea jacta est. 15-02-13