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De libertad de expresión y periodistas

¿Y entonces cómo se ejerce la libertad de expresión?

En la lucha social de Santa Rosalía, y metido en ella sin descanso allá por los setenta, encabezamos la lucha de los mineros y se hizo necesario dejar constancia de ello. Surgió así El Proletario, periódico de combate laboral y social, que como publicación “furiosa” contra el gobierno y el orden establecido, pasó por la fase de toda publicación “subversiva”:en hojas mimeografiadas (hoy en desuso el mimeógrafo) y ya como tabloide editado en el Eco de California, luego en los talleres del profesor Alfredo Carballo, en la Ciudad de los Niños y por último en el puerto de Guaymas.

Afirmo categóricamente que es el único tabloide de esa naturaleza que ha circulado en la entidad y con más razón en el municipio de Mulegé. Y debe ser histórico porque a como pinta la cosa hoy, nadie se atreve a dar vida a una publicación que ataque la corrupción directa del gobierno, de sus funcionarios y toda la élite gobernante.

Así nació El Proletario (en su nombre lo dice todo) y así me inicié como “escribidor”, no periodista.
Este 7 de junio se festejó en todo el país “la libertad de expresión” y más apropiado sería que se festejara el ejercicio del periodismo y los medios de comunicación y no la libertad de expresión ya que la famosa libertad termina donde se pretenda atacar al poder establecido. ¿Quién escribe directamente contra el gobernador y sus funcionarios, contra sus desmanes y corrupción? ¿Por qué el estado festeja a los periodistas? ¿Por que ejercen la libertad de expresión? ¿Por quénunca me invitan a las pachangas donde el gobierno festeja a los periodistas, asociaciones, medos de comunicación? Y lo agradezco porque en la medida que no me involucren en la esfera de “los periodistas” en esa medida se fortalece mi indeclinable ejercicio por la libertad de expresión.

Y aquí un paréntesis: Como trabajaba en la secundaria dos y la casa de Felipe Ojeda quedaba muy cerquita, en algunas ocasiones lo visitaba ya que su salud deterioraba. Un día, sin recordar que era día siete de junio fui a visitarlo. Nos tomamos dos cervezas. En momento determinado me dice: ahorita va llegar fulana de tal y me entregará un sobre que me mandan del gobierno. Y así fue. Luego llegaron varios emisarios más con el consabido sobre. Con parsimonia abrió el del gobierno y sacó varios miles de pesos. No me ofreció ni un billete a pesar de que escribía en su “Guaycura”.

No sé si ahora será igual y haya algunos periodistas que reciban sobres.

No sé si habremos algunos “escribidores” que no recibimos sobres, que no formamos en finanzas o en la dirección de comunicación con un tal Sobarzo, o recibimos dinero de funcionarios por alabar o fusilar.
¿Y entonces cómo se ejerce la libertad de expresión? ¿acordando convenios (chayotes dicen los salvajes) con autoridades?

“Quien esté libre de piedra que tire el primer pecado”

Y los hay que en sus publicaciones parecen democráticos y que ejercen la libertad de expresión sin tocar con un pétalo de Margarita al gobernador, pero lo lees un poquito y sabes de que pie cojea (quien le paga) En los procesos electorales hay periodistas que engordan y cambian de carro.

¿El ejercicio del periodismo en esta entidad será una actividad altamente democrática, apegada a la justicia y la razón? ¿Merece entonces los festejos de la libertad de expresión si la inmensa mayoría recibe dinero del gobierno y funcionarios?

Algunas veces lo comento con compañeros (no periodistas) y me dicen que así es, que los periodistas tienen que comer y vivir y el único que da para esa vida es papá gobierno y si “no te formas no sales”. Mi correo: raudel_tartaro@hotmail.com

PASEMOS EL RUBICÓN: Y hay mil tratados que hablan sobre el tema, que los artículos de la constitución, que la libertad se ejerce sin trastocar el orden establecido y la paz pública, y mil mamadas más. Que es un delito que el estado convenga con medios fuertes cantidades en publicidad oficial y deje fuera a los que no aceptan sujeción del estado. Y allí están las listas negras de “monstruos de la comunicación nacional”, los miles de millones de pesos en publicidad, etc, etc.

Y en el renglón de publicidad oficial y convenios, ¿cuánto paga cada año el gobierno de Carlos Mendoza? ¿Y a quienes?

¿Y cómo deben de vivir entonces, los periodistas?

Se debería obligar a las firmas editoriales (periódicos y publicaciones por internet) a registrar ante las instancias correspondientes al personal que trabaja dentro de la empresa en las labores propias Y A LOS PERIODISTAS QUE CONTRATÓ, a sus comentaristas y articulistas, a sus analistas políticos. Se terminaría con la tesis de agarrar una libreta y una “bic” y salir a la calle y llevar tu “artículo” a un periódico. Si se obligara a las firmas editoriales, éstas contratarían a los mejores y los “malos” no tendrían donde publicar. Se acabarían los convenios y el periodismo se dignificaría.

Esta definición permitiría que los periodistas no tuvieran que ir a formar ante comunicación social ni con los funcionarios de los dineros. Tendrían garantías laborales y seguro social, reparto de utilidades…Ya ven, Isidro Jordán fue “el rey” antes de que el gobernador decidiera las candidaturas, y ahora ¡ni quien se acuerde de él! ahora es un pobre diablo que no garantiza “filón de oro”. No paga por publicidad, para qué.

Esta estructura permitiría recobra la estatura de verdaderos informadores y el ejercicio de la libertad estaría garantizado en gran medida… no como ahora, que hoy eres bue funcionario y mañana eres un pelele…
¿Y entonces, por qué aparecen colaboraciones como lamía si la libertad la fija el gobernador? Porque son necesarias en este mundo de alabanzas, para darle sabor al caldo, estos bichos raros son necesarios. Alea Jacta Est.- 12-06-18.-


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