18 de julio 2016

16 de diciembre 2016

Dos fechas que podían ser históricas

El 18 de julio el presidente de México promulgó el Sistema Nacional Anticorrupción. Todo sigue igual y la corrupción nacional y local son imparables.

El gobernador del estado “nos ofrece una ley más” y para cerrar el año el viernes 16 del mes promulga el Sistema Estatal Anticorrupción. A los funcionarios, a la iniciativa privada y a los demás negociantes que trafican con la corrupción, ni cosquillas les hizo tal promulgación.

Los comentaristas nacionales y locales que manejan la tesis gobiernista de no molestar al señor pregonan que la corrupción nos cuesta a los mexicanos cien mil millones de pesos. Los analistas honestos y no enchufados en el sistema, entre ellos Denise Dresser apuntan que la corrupción nos cuesta a los mexicanos un billón de pesos. Usted, amable lector de La suerte está echada, tiene la última palabra.

El ejecutivo estatal mandó promocionar unos poquitos días antes de la realización, el famoso plan estatal de desarrollo invitando a presentar ponencias. Un tema fue “Transparencia y rendición de cuentas,” con el apartado “Combate Frontal a la Corrupción.” Se programaron mesas de análisis desde el martes 26 de enero hasta el  jueves 28. Apenas tuve dos días para preparar mi ponencia sobre el combate frontal a la corrupción, apartado programado para el martes. El lunes fue la inauguración y la cita para que estuvieran todos los funcionarios, alcaldes y las confederaciones y sus satélites habidos y por haber. Obviamente se dio cita toda la prensa de primera línea. En el local no cabía el mundo de gentes que acudieron para rendirle –una vez más- sumisión al ejecutivo estatal. Y presenté mi ponencia a sabiendas de que la tirarían a la basura, tal como sucedió. Pero tenía que dejar constancia de mí decir y actuar.

El martes, ya sin el gobernador, las mesas fueron desairadas. En la de rendición de cuentas y combate frontal a la corrupción, tal vez el tema de mayor relevancia por el fenómeno alarmante de la corrupción nacional y local, apenas si habríamos 30 personas. Solamente se presentaron dos ponencias: la de un militar retirado que trató sobre la ética profesional, y mi ponencia. Si hubo seis intervenciones de los asistentes fueron muchas. Pero claro, el plan estatal ya estaba hecho desde mucho antes.

En una síntesis de siete páginas leí mi ponencia con la propuesta de solución, la creación de la Contraloría Ciudadana, y los obvios beneficios para la sociedad y la función pública:

 LA CREACIÓN DE LA CONTRALORÍA CIUDADANA:

Bajo el siguiente esquema general:

 1.- Mandar al congreso la iniciativa de ley.

2.- De aprobarse la iniciativa, supresión de la contraloría estatal.

3.- La contraloría ciudadana estará integrada:

     Por ciudadanos (mujeres y hombres) de probada honestidad social, familiar y política.

     No tendrán parentesco político o familiar hasta tercer grado, con el ciudadano gobernador.

     No  tendrán parentesco alguno con los miembros del gabinete.

     No tendrán parentesco alguno con los alcaldes ni sus funcionarios de primer nivel.

4.- Los colegios de médicos, ingenieros, abogados, contadores, las instituciones de educación superior, así como la ciudadanía en general, podrán enviar tres nombres de los posibles miembros de la contraloría, a la Secretaría General de Gobierno que establecerá un módulo para ese fin. En los municipios se hará lo mismo y el responsable será el secretario general y los delegados en las delegaciones.

5.- El gobernador del estado publicará por medio de la secretaría general, en los medios de comunicación la lista de los propuestos eliminando de ella los nombres de los que tengan parentesco con él, sus funcionarios, alcaldes y sus funcionarios.

6.- El gobernador convocará con un mes de anticipación a la ciudadanía a votación popular utilizándose los lugares de siempre para emitir el voto y el padrón usado en las elecciones locales. Durante todo el mes se informará de la jornada y los lugares donde se recibirá la votación.

7.- Las casillas y las urnas se colocarán únicamente en las cabeceras municipales así como en las cabeceras delegacionales.

8.- Cada ciudadano recibirá una boleta en blanco y en ella escribirá dos nombres de los que encontró en la lista general. Depositará la papeleta en la urna.

9.- Los integrantes de la casilla abrirán la urna y anotarán en una cartulina que  exhibirá el nombre de la persona que más veces se repitió en las papeletas. Estas papeletas se entregarán al Instituto Electoral, con el acta respectiva, anotando los nombres de todos los votados en orden de prelación.

10.- Terminado el proceso el instituto en los tres días siguientes publicará los diez nombres de los más votados en toda la entidad. Estos formarán le dirección de la contraloría ciudadana.

11.- La ciudadanía tendrá tres días para inconformarse por escrito ante el instituto electoral, indicando el motivo de su inconformidad por alguno o más, de los diez enlistados.

12.- De comprobarse la inconformidad –porque es familiar, corrupto o deshonesto- se nombrará al siguiente de la lista en la votación.

13.- Los integrantes de la contraloría nombrarán al presidente, secretario y secretario de finanzas, de entre los diez seleccionados.

14.- La contraloría contará con edificio propio y presupuesto asignado en el  presupuesto de egresos del estado.

15.- La deshonestidad comprobada en el ejercicio del encargo será motivo de separación inmediata del mismo.

16.- La contraloría nombrará tres vigilantes en cada municipio.

17.- La contraloría, por su autonomía, nombrará el personal necesario: auditores, contadores, abogados, una secretaría de finanzas, una oficina auditora, etc.

18.- Tendrá, además, la facultad para destituir cualquier funcionario, estatal o municipal al que se le compruebe corrupción y deshonestidad en su encargo y presentar denuncia penal.

19.- En los primeros cien días, el gobernador entrante convocará, en los términos ya señalados, a la ciudadanía para elegir los diez miembros de la contraloría ciudadana.

20.- Se preguntará a los integrantes (los diez) si es su deseo reelegirse.

21.- Si uno, más o los diez pretenden reelegirse, el gobernador anotará sus nombres en la lista del sexenio anterior, y publicará la relación en los diarios e informará por los medios electrónicos y por el Instituto Estatal de Radio y Televisión, el domingo de la elección, y se procederá de la misma manera para la elección de los diez miembros.

22.- Cada doce años se reiniciará el proceso, es decir, se volverá a integrar la lista tal como está estipulado: colegios, instituciones y la ciudadanía, etc. etc.

El peor cáncer del gobierno mexicano es la corrupción en todas sus manifestaciones. Estudiosos en la materia indican que es un billón de pesos los que se fugan anualmente del erario por el ejercicio cada vez más acentuado de ésta.

En nuestra entidad en los doce años del leonenarzi más los cuatro de Marcos Covarrubias  el fenómeno llegó y está llegando a límites insospechados. Con la contraloría ciudadana los funcionarios pensarían dos veces antes de practicarla; se recuperaría la confianza y la moral pública ya que ahorita la sociedad festina la consigna del que no transa no avanza.

Y concluí mi ponencia con tres frases lapidarias: “México es una enfermedad… el que no transa no avanza… En México no hay ninguna razón para no robar.”

El sistema nacional anticorrupción y el sistema estatal anticorrupción son mera demagogia de los gobernantes ya que los funcionarios de estos sistemas (instituciones) son cuatachos de Peña Nieto y en nuestra entidad son cuatachos e incondicionales de Carlos Mendoza Davis. Por eso en contraloría estatal está Sonia Murillo que manejó las cuentas en la SEP con números romanos. Por eso la contralora anterior ahora es diputada y a su patrón Marcos Covarrubias la federación le está fincando una responsabilidad de 90 millones de pesos. Su contralora debería ser llamada a cuentas por omisión y complicidad.

La corrupción no se practica nada más en la forma escandalosa y explosiva como los casos de los exgobernadores que son reciente noticia nacional, no, la esfera de la corrupción no es nada más robar escandalosamente, no. La corrupción se manifiesta en los sueldos criminales del Congreso de la Unión, bonos y aguinaldos, así como magistrados, secretarios de estado, diputados locales y gobernadores. La corrupción se manifiesta en el amiguismo y cuates así como dar chamba a incondicionales y serviles… también esa es corrupción, tal como se estila en este gobierno panista. La corrupción es política pública en los partidos políticos. La corrupción la trae pegada Rigoberto Mares al ufanarse de sus famosas posadas azules pagadas con el dinero del pueblo… corrupto él, el gobernador y el de finanzas que lo permiten.

Para el ataque frontal a la corrupción y los corruptos se debería promulgar la pena de muerte a la corrupción probada.

Con esta entrega me desligo por unos días de mis colaboraciones para volver la segunda semana del próximo año. Un abrazo solidario de navidad y año nuevo a los diarios en los que colaboro y a los lectores de La Suerte Está Echada. Nos vemos el año que entra. Alea Jacta Est. 20-12-16


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