A 132 años de aquel estallido que parió bolas de cobre por las cuatro quillas del mar…

El 7 de julio de 1885 se declara oficialmente constituida la empresa minera de El Boleo S. A

El 7 de julio de 1885 se declara oficialmente constituida la empresa minera de El Boleo S. A. que de origen al pueblo que se llama Santa Rosalía. Mil acontecimientos han ocurrido desde entonces: la contratación de indios, chinos y japoneses; los Grupos de Santa Martha, Purgatorio, Providencia, la Soledad, San Luciano y Lucifer, el acto rebelde y casi heroico de Mauro Flores que en un momento –largo- de furia mata de una puñalada dentro de la mina al capataz francés Pierre Sancey, la muerte de la viejita del Pozo, los espantos de la mina San Guillermo, los pavorosos incendios que han dejado muchas familias vacías de sus recuerdos pasados, los calores infernales y la falta del agua en esas temporadas estoicas, los ecos del estadio Hidalgo donde los gladiadores combatían hasta el sacrificio sus triunfos y derrotas, los antiguos bailes de La Progreso y La Morelos, la hégira de 1954 y la de 1985, los mordiscos milenarios a la Ley Federal del Trabajo, la inauguración de la carretera, Echeverría y el paralelo 28, los transbordadores y los cines que ya se fueron, el Hotel Central, William Cook y Luis Parra, el Tenampa y el Machi, Alejito y el Mariguano, María del Pilar y la Orquesta del Charo y sus Muchachos, doña Sabina, los tacos del Calelo y Anita, los lonches de Monobe y las empanadas de los Gatos, ¡los tamales del Tío, el Encanto y el Nayo, la Ciudad de Álamos, el tránsito de los burros del Cachimba, los Toromochos, el troque de Ismael Padilla, el Nueva York y el Pachuco, la llorona, las cantinas de Juan Ojeda y Cuate Hidalgo, la del Viejo, el Manuel Antonio, el 4×4 del Quicón, el pitazo de la fundición y los mineros, el Araguán y el Güero, los apodos y las vaciladas, los postes de la luz que corrían por en medio de las calles, los lotes y las casas de Ranchería, el Canadá, Nivel Cincuenta, Nopalera y “Las Barracas,” el Sindicato Rojo de los años veinte y la Sección 117, el tanque Negro y el Chute de la Escoria –que ya se cae-, las Playas Negras de Bono Mendoza y…

Los nuevos gobernantes que nos trajo la conversión de territorio a estado…

Cuántos recuerdos, cuántas anécdotas, vaciladas y puntadas nacidas en este pueblo nuestro que olió a cañuela encendida y grasa de donque (malacate)

Cuánto le he cantado y contado:

        ESCRIBO OLAS.

       (CANCIÓN)

Por la montaña del cielo

bajé cantando

versos de plomo y cobre, mujer,

entre peñascos.

Nacido en Santa Martha

o en San Luciano

reviento en cobre azuloso, mujer,

y ya soy mina.

Bajé bajando la cuesta

por Ranchería

un peso grande en el alma, mi amor,

que me lastima.

                      Mi raza es de mineros

alma de cobre

mis pasos son peregrinos, Señor,

grave calvario.

         ********

A falta de agua de río

invento piedras,

alma de roca tengo, Señor,

soy gambusino.

                      A falta de mi poema

escribo olas,

voy recobrando naufragios de ayer

por estas playas.

Noche que anida en mi pecho

como palpitas,

estrellas tengo en los ojos, mujer,

te deletrean.

Soy como las caracolas

lleno de mares,

mi casa es de cantores, Señor,

 nota y guitarra.

       *******

A falta de agua de río

invento piedras,

alma de roca tengo, Señor,

soy gambusino.

A falta de mi poema

escribo olas,

voy recobrando naufragios, de ayer,

por estas playas.

                     Noche que anida en mi pecho

cómo palpitas,

estrellas tengo en los ojos, mujer,

te deletrean.

A falta de mi poema

escribo olas,

voy recobrando naufragios, de ayer,

por estas playas.

                    PEREGRINO DE LA MONTAÑA.

                       ( POEMA )

Peregrino de la montaña

detente y no mires al mar,

deja esas rocas de metal

que te rompen el alma

te quiebran el corazón.

Bajaste bajando la sierra

sin darte cuenta siquiera

que a tu paso iban cayendo

rezos, angustias, tiendas de raya

la tristeza también te llenó

y por tus ojos se derramó

Dios y el Diablo pelearon tu patente

y nosotros fuimos esclavos impotentes.

Llegaste por fin al mar,

las olas te dieron la espalda

y por los dedos de la espuma

                      resbalaron lágrimas duras.

                      Llegaste a la montaña,

nacieron humos, rieles,

 andamios, una ciudad…

¡ningún poema!

una fundición sin alma

y las almas de los mineros

en el pecho del diablo, prendidas.

Llegaste, te usaron y llegaron…

otra historia gambusino de la nada…

locomotoras pariendo rieles y cruces

                      por el espinazo de Luzbel.

Botas, pasos y pesos

que los dedos ultramarinos

contaron a espaldas de Dios…y de ti.

Llegaron y se fueron…

se llevaron el cobre

y nos dejaron estériles montañas

que abortaron mil panteones.

Llegaron y por fin se fueron

nosotros recogimos todos los naufragios,

todos los escupitajos de sangre

de tus pulmones porosos;

recogimos todos los naufragios

de la cruz de tus panteones;

recogimos todos los naufragios

de la injusticia negra de la mina.

Se fueron y quedamos nosotros…

tenemos cuerpo de metal,

una casa llena de espumas de mar

y un patio lleno de lanchas y suspiros.

Se fueron y quedamos nosotros

navegando nuevos metales

que atracan

en los ojos brillantes de la escoria…

construimos barcos de papel

tripulados por el sur y el norte,

por la Rosa Náutica del sol…

-el viejo gambusino se quedó en la orilla-.

Cuánto le he contado y cantado a mi pueblo…

(Tomado de “A falta de mi poema escribo olas)

Canciones y poemas.

Alea Jacta Est.- 12-10-17.- Miembro de ESAC.-


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