¿Pueblo mágico?

Un pueblo mágico no se construye de un día para otro

Santa Rosalía, Baja California Sur.- Un pueblo mágico no se construye de un día para otro ni nace de una  de una superficial promesa campaña. Un pueblo mágico no tiene su origen en el capricho de un tirano o de la retrograda mente de un megalómano. ¡No! Un pueblo mágico nace de su historia y de la esencia sus gentes. Nace de la originalidad de sus leyendas, de sus atributos simbólicos, de sus hechos trascendentes, de su cotidianidad y de la magia que derivan cada una de las manifestaciones socio-culturales y que le dan la oportunidad, a otra gente, de otros lares, de abrevar ese líquido intangible y sutil que se bifurca entre sus calles y entre sus monumentos cuando estos todavía existen –precisamente- con la magia de su origen y el colorido cotidiano de un pueblo trabajador, no manipulado.

La historia intentó hacer de Santa Rosalía un pueblo mágico. Es innegable. Sin embargo que manos extrañas, ajenas a su origen y, hasta delincuenciales, destruyeron esa mágica intención.

Las heridas del “pueblo que no quiso morir” son evidentes físicamente, las peores son las que no se pueden ver y que se construyen día a día en una sociedad que solo apoya y mira lo que le conviene, pero que no se solidariza contra la impunidad, la corrupción y el abuso de poder del gobierno que los emplea.

Esta no es la esencia de un pueblo mágico. Más bien son los estertores de un tejido social en decadencia.

Un pueblo mágico –decíamos-, lo hace su historia y la historia de un pueblo se refleja en la actitud de sus gentes y en la originalidad de sus monumentos, de los cuales ya nos quedan algunos, por no decir muy pocos, y de esos muy pocos, ya casi ninguno es original, ya que han sido ultrajados, alterados de su magia original y  sin conservar siquiera su destino cultural.

Hace casi una década, quien ahora ostenta –de facto- el poder municipal, truncó la construcción de la red contraincendios para la zona centro con los resultados siniestros evidentes. Destruyó la plaza central original y dejó una plancha con remedos de matices coloniales  típicos del centro de la república (Guanajuato, León, Celaya, etc.) y construyó un par de banquetas (de calle playa a la misma plaza central)  pavimentándola también con un imitación del estilo colonial, que nada tienen que ver con nuestra esencia, con nuestro origen.

No sin antes entregar a cambio, media dársena de nuestro puerto artificial.

Un reciente ex Alcalde  pintó las casas y techumbres del nuestro centro histórico y reconstruyó las banquetas. La verdad que desde cualquier perspectiva el pueblo cambió, pero igual, un pueblo mágico no se construye de una administración municipal a otra.

No es pues su génesis un capricho político o electoral.

Los dos últimos huracanes han dejado las calles y avenidas dignas de un paisaje lunar, mientras  la administración municipal, lejos de diseñar  un proyecto ejecutivo para rehabilitar toda esa infraestructura, solo tapa huecos que la propia naturaleza se encargará de destapar. Y,  para variar, ya existe en nuestro pueblo un lugar que, más que mágico lo vuelve siniestro, ya que ha sido bautizado como “el paso de la muerte” y  que se  ubica a la entrada de sur a norte de nuestro puerto y mineral.

Lugar que por sus baches  y lo deplorable del tramo municipalizado de la carretera transpeninsular ha derivado –un fin de semana sí y otro también-, fatales accidentes.

Igual, fueron solo “taponeados” los baches los cuales al chico rato estarán igual que antes. Eso no va a tardar.

No hay ideas para avanzar, solo ocurrencias para engañar.

Por último y para terminar de construir el “pueblo mágico” que se cocina al vapor, está el cambio de imagen del parque Morelos. Los que gobiernan y los adictos al poder, quienes viven del presupuesto y quienes maman de la misma teta, se justifican porque va a quedar “bonito”, por lo nuevo, sería el colmo que este no luciera  así. Pero no entienden, como no lo entendió “el titiritero” hace diez años que, no es lo bonito lo que hace mágico a un pueblo, sino su esencia y su libertad.

Mosaico Político

Felipe Prado Bautista sigue edificando la plataforma que le permitirá una gran alianza social…  Felipe se nota más maduro y muchísima gente que espera todo de él… El pueblo de Vizcaíno sigue esperando que la  o su cónyuge les diga quien se robó los 200 mil pesos del SAPA en aquella agrícola comunidad… La heroica Mulegé, víctima de las ocurrencias de la administración municipal y ya no soporta más  a un delegado –buena gente- pero con la voluntad entregada al Acalde consorte quien hasta a las piedras ve como potencial rival… Guerrero Negro se ha convertido en un verdadero muladar… Mucha basura por todos lados, sobre todo en el rubro de seguridad… El delegado Chaparro hace honor a su apellido… Tan corto de miras como su apellido… Lejos de ser una obra estrictamente democrática y de sentido social, la casa del estudiante es una cuestión populista que será utilizada para el tiempo electoral que se avecina ya… ¿Por qué no becar a esos 54 estudiantes y así beneficiar a 54 caseros que los pudieran alojar y generar una carga más a un ayuntamiento que no tiene – ni tendrá- la capacidad para atenderlos ni para controlar centro que se puede convertir en una bomba de tiempo desde una perspectiva integral… Santa Rosalía BCS, quizás el único puerto sin carnaval… Así que la fiesta de la carne se dará en otro lugar…


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